Adiós a la mejor década del Málaga

Isco duró poco tiempo de malaguista./
Isco duró poco tiempo de malaguista.

El Málaga cierra su periodo más largo en la élite, que incluye sus dos mejores campañas de siempre, entre 2011 y 2013

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Se acabó lo que se daba. Ha sido con sus actuales siglas cuando el Málaga ha protagonizado sus dos ciclos más largos en Primera, el de siete temporadas (entre la 1999-2000 y la 2005-06) y el actual de una década, desde el curso 2008-09 y al que el equipo puso triste cierre ayer, aunque habrá que completar aún las jornadas restantes de campeonato.Por contra, del periodo del extinto Club Deportivo Málaga el equipo no sobrevivió más de un lustro seguido en la máxima categoría. Las mejores gestas fueron en el quinquenio de oro, justo a comienzos de los setenta, pero el club no se pudo quitar de encima nunca la etiqueta de 'ascensor'.

El dolor impide una visión certera, pero seguramente una mayor perspectiva histórica de los acontecimientos hará justicia con este periodo, en su conjunto el más brillante en la trayectoria del club. No en vano, ha sido la etapa más prolongada en la élite, y entre las campañas 2011-12 y 2012-13 dispuso de la mejor plantilla de siempre, incluso logrando en el primer ejercicio la mejor clasificación (cuarto) y en el segundo participar con brillantez en la Champions, pues si no llegó a semifinales fue por el desastroso arbitraje de Craig Thomson.

Temporada 08-09 8º (55 p.) El mejor curso de Tapia, cerca del hito europeo

Paradójicamente, en una campaña en el que el equipo no marcó hasta la quinta jornada, su juego acabó dando pie a debates acerca de si era el mejor Málaga de la historia. Fue el mejor periodo de Antonio Tapia, en su segunda etapa al frente de la plantilla, con Baha (diez dianas), Apoño (nueve, nada menos que siete de penalti), Eliseu y Luque (siete cada uno) como máximos artilleros. Fue un acierto situar al luso por la derecha, y el equipo llegó a estar quinto tras ganar en Getafe en la jornada vigésima octava (1-2), pero bajó su nivel en el tramo final y acabó octavo, a siete puntos de Europa. Descontento con las miras del club, poco ambicioso en el siguiente proyecto, Tapia acabó cediendo su puesto a Muñiz.

Temporada 09-10 17º (37p.) Una permanencia agónica gracias a un gol de Duda

La única ocasión en toda la década en la que la permanencia no se certificó hasta la última jornada. Dos grandes periodos (uno de trece jornadas y otro de once con el que se acabó el campeonato) sin sumar victorias lastraron al equipo, en el que Duda y Caicedo, con siete goles cada uno, fueron los máximos artilleros. Sin demasiados argumentos de calidad, Muñiz se vio obligado a formar un equipo correoso y muy trabajador, y durante el curso hizo debutar a muchos canteranos. El Málaga quedó abocado a una jornada final de infarto, pues recibía a un Real Madrid con opciones de ser campeón, aunque dependiente de un improbable 'pinchazo' del Barcelona. Durante el partido este no se dio, y los blancos bajaron el pie del acelerador en el segundo tiempo, ya con 1-1 (marcóDuda al principio, y empató después Van den Vaart).

Temporada 10-11 11º (46 p.) Pellegrini enmienda el inicio de la 'era Al-Thani'

El comienzo de la 'era Al-Thani' fue caótico en lo Deportivo. En los tres últimos cuartos de la campaña hubo que arreglar el entuerto del primero, provocado por el desacierto en la elección del veterano Jesualdo Ferreira para el banquillo, un técnico laureado en Portugal, pero sin conocimiento de la Liga española.Eso impidió rentabilizar la inversión en fichajes, que comenzó a repuntar, con récords como los de Sebastián Fernández y Rondón. Pero el Málaga era un coladero defensivo por su falta de equilibrio. Con la transición de Rafa Gil en el campo del Espanyol (derrota por 1-0). Así las cosas Pellegrini aterrizó para dirigir a un equipo que sumó siete de treinta puntos al comienzo. Le llevó tiempo que la plantilla asumiera sus conceptos, pero el final fue apoteósico, con cinco victorias seguidas (jornadas trigésima segunda a la trigésima sexta) y la permanencia matemática en Bilbao (1-1) en la penúltima cita. Rondón fue el 'pichichi' (14 dianas) y la aportación de los refuerzos invernales, clave: Asenjo,Demichelis, Maresca, Camacho y Baptista (este con nueve goles en medio curso).

Temporada 11-12 4º (58 p.) La mejor campaña en la historia del club

La cuarta plaza final, certificada en la última jornada, un 1-0 al Sporting (que descendió con ese resultado), fue la consecuencia hasta cierto punto lógica de la plantilla con la que contó Pellegrini a sus órdenes, con un once tipo con Caballero; Jesús Gámez, Demichelis, Mathijsen, Monreal; Cazorla, Toulalan, Isco, Eliseu; Joaquín (Rondón) y Van Nistelrooy. El equipo batió su récord de puntos (58) y se ganó el billete para la eliminatoria previa de la Champions. Al Málaga le superaron sólo dos portaviones (Real Madrid y Barcelona), y el Valencia, este con tres puntos más. Fue un deleite también el juego del equipo, sin extremos puros, pero con mucho manejo del balón y futbolistas desequilibrantes.

Temporada 12-13 6º (57 p.) Notable sexta posición en un curso jugando la Champions

El Málaga seguía teniendo una plantilla de excepción, pero ya con las salidas de Mathijsen, Rondón, Cazorla y Van Nistelrooy. Además, estaba el reto de compatibilizar tres frentes competitivos, porque el equipo llegó a cuartos de final en la Copa del Rey (puso contra las cuerdas al Barcelona) y en la Champions, con el fatal desenlace en la eliminatoria ante el Borussia Dortmund recordada por todo el malaguismo. Además, Monreal salió en enero. El curso dejó momentos para el recuerdo en la Liga, como la chilena de Baptista al Getafe (1-0). Isco (nueve), Santa Cruz y Saviola (ocho) fueron los máximos artilleros. La sanción de la UEFAimpidió que la sexta plaza final valiera para jugar en la Liga Europa.

Temporada 13-14 11º (45 p.) Difícil aterrizaje en la realidad con Schuster al mando

Bernd Schuster fue el encargado de conducir el primer curso de la normalización. El Málaga dejó de ser grande, pero eso no era fácil de asumir en el entorno. Fue una temporada difícil, porque el técnico no se supo ganar la simpatía de los aficionados en sus comparecencias o incluso en sus gestos en la zona técnica. El equipo llegó a ser decimoséptimo tras la vigésima quinta jornada (0-0 contra el Almería), pero luego fue capaz de gana seis partidos más y acabar en una zona intermedia impensable meses atrás. La mejor nota fue la aparición de jóvenes como Samu y Sergi Darder, y Caballero, Weligton y Camacho dieron solidez a la estructura defensiva de un equipo que sólo marcó 39 goles.

Temporada 14-15 9º (50 p.) De más a menos en el primer curso de Gracia

La sorprendente apuesta de Husillos por Gracia para el banquillo (acababa de descender con el Osasuna) resultó un éxito total. Sacó mucho partido una plantilla limitada, en un nuevo paso en la devaluación deportiva y económica del proyecto. Sirva recordar que el equipo marcó 38 goles, con Juanmi (ocho), Amrabat (seis) y Samu (cinco) como referentes. Una excelente primera vuelta (el equipo estuvo sexto poco antes del ecuador) dio paso a una segunda mitad del curso mucho más pobre. Pareció un Málaga sensiblemente más exprimido en lo físico, aunque capaz de presumir de resultados como un 0-1 en el Camp Nou. De hecho, sólo ganó un partido a partir de la vigésima octava jornada, lo que acabó dejando una sensación final muy amarga. El descubrimiento de la temporada fue Samu Castillejo.

Temporada 15-16 8º (48 ptos) Una excelente octava plaza a tenor de las limitaciones

El hito de acabar octavo ante las limitaciones de la plantilla hizo merecedor a Gracia de la matrícula de honor, máxime cuando el Málaga no logró el primer gol en el torneo hasta la jornada séptima, con un 'hat-trick' de Charles, que con una docena de tantos fue el referente. La venta de Amrabat resultó clave, así como la consolidación tardía de Cop en el ataque. La temporada dejo también la aparición de Pablo, y la mala noticia de la salida final de Gracia ante la oferta multimillonaria del Rubin Kazan.

Temporada 16-17 11º (46 p.) Míchel recupera a un equipo en pleno desplome

La temporada tuvo tres entrenadores. La segunda etapa de Juande Ramos no funcionó y el manchego dimitió decepcionado ante el rumbo de los acontecimientos, pero con un colchón de puntos sobre el descenso que se fue dilapidando en el periodo con Marcelo Romero debutando en el banquillo (cinco puntos de treinta). Tuvo que llegar Míchel para reflotar un conjunto a la deriva, en pleno desplome, aunque le llevó algo de tiempo encontrar la fórmula. Se vio la mejor versión de Ontiveros y Recio y el equipo ganó siete partidos en un periodo de ocho jornadas muy cerca del final, de manera que el undécimo puesto final pareció un espejismo tras un curso muy sufrido. Sandro fue el referente de la plantilla (14 goles) y se le echó en falta durante una larga lesión.

Temporada actual Descenso tras una planificación nefasta

El Málaga bajó otro peldaño fruto de una planificación nefasta en verano. Comenzó la campaña sin un 'pivote' fiable y tras la peor pretemporada de la historia en resultados. Míchel no supo dar con una fórmula de juego que mostrase lo mejor del equipo, que tuvo poca capacidad de sufrimiento, escaso despliegue físico para sus limitaciones, pero el club esperó hasta el final de la primera vuelta (sólo once puntos hasta entonces) para cambiar de técnico. Jose fracasó en el intento, pese a los ocho fichajes invernales, seis faltos de forma. Aún había tiempo para enderezar la nave, en otra campaña con el listón de la permanencia bajo en la categoría, pero no se ganó el primer partido hasta la jornada trigésima.

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