¿Cómo afectaría el descenso al Málaga?

La Rosaleda, instantes antes encuentro del Málaga contra el Betis./Salvador Salas
La Rosaleda, instantes antes encuentro del Málaga contra el Betis. / Salvador Salas

Recibiría hasta 30 millones de ayuda por bajar y la plantilla vería reducidos sus salarios a la mitad

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Un descenso siempre es sinónimo de caos, catástrofe o ruina. Y es cierto, pero no del todo. Los clubes de fútbol cuentan ahora con un control tan profundo por parte de LaLiga que impide que la devastación sea irreversible, salvo que la entidad en cuestión incumpla la normativa vigente. En el caso del Málaga, que ahora coquetea con la zona de descenso y se está convirtiendo con el paso de los meses en un aspirante a bajar por culpa de sus pésimos resultados y el escaso juego y oportunidades que genera, la situación puede ser distinta a la de otros equipos. ¿Cómo le afectaría el descenso? Lo haría en diversos capítulos, aunque la viabilidad de la entidad estaría casi garantizada, salvo que posteriormente vaya a peor y se eternice en la segunda categoría.

La primera consecuencia afectaría no sólo al sector del fútbol, sino que quedaría dañada y mermada en su potencial la marca Málaga y Costa del Sol. La continuidad en la élite ofrece publicidad gratuita y permanente en cualquier rincón del mundo, ya que LaLiga se ha encargado de llevar el fútbol español a los cinco continentes. La merma en el prestigio adquirido en los últimos años, sobre todo por la brillante participación en la Champions, no tendría solución hasta que ascendiera y se asentara de nuevo en Primera (ahora cumple diez años seguidos en la élite por primera vez).

Caer a Segunda no sería ya un descalabro para la economía del club, pero sí supondría perder otra oportunidad para crecer en una Liga en progresión

¿Qué pasaría con su economía interna? De entrada no habría ningún problema. Estas situaciones ya las tiene previstas LaLiga en los últimos años. El Málaga recibiría hasta 30 millones por ayuda al descenso, una cantidad que se puede percibir en una sola temporada o se puede dividir en varias. En empobrecimiento, en cualquier caso, sería algo seguro, pero la viabilidad no se resentiría si el equipo hiciera rápido los deberes y subiera de nuevo en poco tiempo (en dos años, como máximo). En caso de no lograr este objetivo, tendría que adaptarse a las nuevas circunstancias, con un presupuesto reducido a una tercera parte y afrontando también la amortización de su todavía importante deuda.

Sin comparaciones

El Málaga no sería comparable a otros clubes de Segunda, ya que sus posibilidades para conseguir recursos son mayores. Es evidente que descenderá este potencial, pero siempre estaría por encima de los rivales de la segunda categoría, salvo que a esta cayeran otros rivales importantes. El crecimiento del club de Martiricos con la llegada del reparto equilibrado y justo de los derechos de televisión lo han colocado a su máximo nivel histórico en todos los capítulos.

Cifras en Segunda

30
Son los millones que podría conseguir el Málaga como ayuda al descenso, en el caso de bajar. Puede recibirlo en un año o en varios.
50
Es el porcentaje medio en el que está previsto en los contratos de los jugadores que se rebajen las percepciones económicas.

Pero existe otra pregunta clave que ahora se hacen los aficionados: ¿Qué pasa con las altas fichas de los jugadores? ¿Cómo las va afrontar el equipo en Segunda? Este asunto también está previsto en casi todos los clubes de la zona media o baja de la clasificación, y el Málaga no iba a ser una excepción. Los contratos de los futbolistas blanquiazules prevén un descenso en sus percepciones que las fuentes consultadas estiman que, de media, podría rondar el 50 por ciento del dinero destinado a la plantilla. De esta manera, el desastre sería menor. Es evidente que la estructura actual del club debería menguar de una forma considerable, sobre todo si no consigue el regreso a la élite a la primera.

El mayor perjuicio, sin duda, para el Málaga estaría centrado en lucro cesante, en la oportunidad de crecimiento que se perderá. Un descenso supondría un grave frenazo en el objetivo (que siempre debería ser así) de consolidarse entre los clubes más fuertes del país, detrás de los tres o cuatro que ya se han colocado a un nivel inalcanzable. El club de Martiricos ha aprovechado este primer ‘boom’ del fútbol español moderno, centrado sobre todo en los ingresos de televisión, que se han doblado en apenas dos años.

Pero lo mejor estará por venir, y parece que muy pronto. Es previsible que el próximo contrato de los derechos de imagen permita un aumento del 40 por ciento sobre los actuales ingresos, lo que sería otro espectacular salto. De ahí que, en el caso de descenso, el Málaga se lo perdería en primera instancia. Luego podría incorporarse y alcanzar los máximos logros, pero la oportunidad de crecimiento, sin duda, estaría perdida. Bajar es un desastre relativo para la viabilidad, pero sí para potenciar un equipo que sigue sin consolidarse en el lugar donde todos sus aficionados piensan que debería estar.

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