Juanfran, Loz y Phillip, los tres malaguistas en el estadio del Levante para apoyar al Málaga

Los aficionados malaguistas, anoche, antes de que consumara el descenso del Málaga. . /
Los aficionados malaguistas, anoche, antes de que consumara el descenso del Málaga. .

Un vecino de la capital y dos ingleses residentes en Torrox apoyaron ayer al equipo blanquiazul en el Ciudad de Valencia

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

Desde hace semanas, mirando el calendario, temían que el descenso se podía consumar en el partido del Ciudad de Valencia ante el Levante. Por eso, decidieron mantenerse fieles a sus colores y compraron entradas. Juanfran Miranda, malagueño de 35 años y vecino de la capital, y los ingleses Loz Blume y Phillip Scahill, residentes en Torrox, fueron los únicos malaguistas que vivieron en directo la frustración del descenso a Segunda División tras una década en la élite.

Las imágenes de televisión en las que se les veía a los tres como los únicos ocupantes en la grada reservada a la afición visitante hicieron que no dejaran de recibir mensajes durante todo el partido, y aún hoy sus teléfonos móviles y redes sociales arden de mensajes de apoyo y admiración. «La gente del Levante se portó muy bien con nosotros, durante todo el partido nos daban ánimos, y cuando metieron el gol en el minuto 93 nos dijeron que lo sentían mucho, que seguro que vamos a volver muy pronto a Primera», ha comentado este viernes en conversación telefónica con SUR desde la Ciudad del Turia el inglés Loz Blume, de 50 años.

Los aficionados malaguistas, anoche en el estadio Ciudad de Valencia.

Psicólogo de profesión, se instaló en Torrox en 2016 y se hizo socio del Málaga, «porque siempre me ha gustado mucho el fútbol, identificarme con el equipo de la provincia», ha confesado este británico, que durante años fue socio del Watford inglés, que esta temporada entrena el exmalaguista Javi Gracia. «También somos una afición muy acostumbrada a sufrir, a descender y a subir a la Premier, hace más de 30 años llegamos a jugar en Europa, espero que con el Málaga podamos volver a la Champions algún día, como ocurrió en 2013», ha asegurado Blume. Su amigo Scahill es natural de Manchester, y aficionado también al Manchester United.

Blume es socio de la Peña Malaguista de Conejito, en Torrox-Costa, con la que ha acudido a todos los partidos de casa de las dos últimas temporadas. Además estuvo en noviembre pasado en el Bernabéu, en la derrota por 3-2. «Esto se veía venir, no ha sido sólo por el partido de anoche, la temporada ha sido muy mala, durante los meses con Michel los jugadores jugaban muy individualmente, muy despacio, luego con José González se ha mejorado algo, pero como decimos en Inglaterra, en el fútbol tienes que ser más que la suma de 11 partes», ha expresado el aficionado británico.

Blume ha asegurado con rotundidad que renovará el abono para la próxima temporada y seguirá acompañando al equipo no sólo en La Rosaleda sino también en algunos partidos fuera. «Me gusta conocer ciudades de España, de hecho el próximo partido contra el Betis, el 30 de abril, vamos a ir Phillip y yo a Sevilla, aunque ya esté descendido el equipo», ha avanzado el seguidor malaguista, que tiene también el carnet de abonado del CD Torrox, que milita en Primera Andaluza. «Me gusta mucho el fútbol, desde los equipos modestos a los profesionales», se ha sincerado.

Por su parte, Miranda, que trabaja como montador de estanterías, ha asegurado que se desplazó a Valencia para pasar unos días de vacaciones y aprovechó para acompañar al equipo. «Cuando marcó Boateng en el último minuto, sólo pensé en mirar al futuro y en que ya queda un día menos para volver a Primera», ha relatado el joven malaguista, que en el estadio de Martiricos tiene su abono en la zona de la grada de animación. «Ya viví el anterior descenso, de pequeño he visto al Málaga en Tercera División, y también en la Champions con Pellegrini, la solución es que los malaguistas de corazón nos unamos todos para seguir siendo la mejor afición de España», ha declarado Miranda.

Estos tres malaguistas, como si fueran los músicos del Titanic, fueron anoche la cara visible de una afición que llora por el descenso de categoría tras una década en la élite y que exige al jeque propietario del club, Abdullah Bin Nasser Al Thani, que regrese a Málaga y que ponga orden en la entidad, a la deriva desde hace ya varias temporadas, tras la marcha de los principales jugadores y una planificación que se ha demostrado desastrosa. «El descenso era inevitable, no se pueden vender a todos los grandes jugadores, este hombre parece que ha venido a hacer negocio con un sentimiento», se han quejado Blume y Miranda.

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