Los Al-Thani, escondidos

Benítez, en el centro de la primera fila del palco el pasado sábado; a la derecha, Basti. /Ñito Salas
Benítez, en el centro de la primera fila del palco el pasado sábado; a la derecha, Basti. / Ñito Salas

El jeque, en Catar desde hace casi un año, ya ni respira en las redes sociales y en Málaga sólo se encuentra su hijo Nayef, que ha vivido las primeras muestras de rechazo

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Mientras el Málaga se desploma por el terraplén a Segunda División, los propietarios no dan señales de vida. Ni Abdullah Al-Thani ni sus hijos dan la cara en el momento más crítico del equipo blanquiazul, ya con la afición harta de ver a un equipo sin calidad y además abandonado a su suerte. A estas alturas ya nadie cree que el jeque vaya a volver por Málaga y esa situación se traslada a los otros consejeros de la entidad, que ni siquiera se dejan ver.

El pasado sábado el Barcelona visitó La Rosaleda y esta vez, al contrario de lo habitual cuando se trata de un encuentro frente a un ‘grande’, no hubo masiva presencia de los Al-Thani en el palco. Es más, no asistió ninguno. Habitualmente llegan con unos minutos de retraso y en una ocasión, con motivo de un encuentro en casa frente al Atlético de Madrid, hasta llamaron por teléfono para exigir que se retrasara el partido porque salían con mucho retraso de sus domicilios. Es más, incluso las azafatas deben tener preparado el ascensor en la planta baja del palco de autoridades y con las puertas abiertas para el momento en el que accedan al estadio. En una ocasión se produjo una situación violenta con uno de los hijos del jeque porque no sucedió así. Entonces se había utilizado el elevador por la presencia de una persona en silla de ruedas.

Aquel almuerzo cancelado

Esta vez ni siquiera hubo que esperar y, por supuesto, los situados en la primera fila del palco no tuvieron que levantarse para dejar paso a los propietarios. Si la pasada temporada, en la visita del Bernabéu, hubo que cancelar a última hora el almuerzo previsto con la cúpula del Real Madrid porque el jeque argumentó sentirse indispuesto (después acudió con normalidad al encuentro), los dirigentes del Barcelona ya sabían de antemano que no habría representación de los Al-Thani.

El sábado se vivió una situación anómala, porque el partido estuvo presidido por Antonio Benítez. No pudieron asistir Francisco Martín Aguilar, que de un tiempo a esta parte es la máxima representación del equipo en muchos encuentros –fue operado el lunes y se recupera satisfactoriamente en su domicilio desde el martes–, ni Abdallah ben Barek, que horas antes había recibido el alta tras un episodio cardiaco sufrido el martes durante una revisión posterior a una intervención de cataratas. El entrenador con más encuentros en Primera se vio por primera vez en el centro del palco (él suele sentarse en la esquina de la primera fila y, si es posible, en la segunda) junto a los dirigentes azulgrana. Tres asientos a su izquierda también estaba el exdelantero malaguista Basti, hoy pieza clave en la Fundación junto a Lucas Rodríguez.

El sábado el palco lo presidió Antonio Benítez, debido a problemas de salud de Martín Aguilar y Ben Barek, y junto al extécnico estuvo Basti

Nayef Al-Thani sí estuvo en el Málaga-Barcelona, pero en un palco privado acristalado

¿Y dónde están los Al-Thani? Del jeque ya se sabe que ni se le espera y que, independientemente de que por cuestiones fiscales deba residir más tiempo en Catar que en España, no está dispuesto a volver mientras el equipo no levante cabeza. Desde el mismo momento en que el equipo comenzó la temporada con pésimos resultados todos coinciden en que el presidente no va a convivir con el fracaso. De hecho, está tan despegado que costó Dios y ayuda que diera el visto bueno a las incorporaciones de Iturra y Bueno (en este último caso lo hicieron sus hijos y ya cuando no quedaba margen para que pudiera debutar en La Rosaleda frente al Espanyol). Fuentes cercanas a los propietarios recalcan también que el jeque se ha casado de nuevo recientemente.

Protegido por la seguridad

Respecto a los hijos, poco más que añadir. Alguno se deja ver en las redes sociales, pero en la puesta de la primera piedra de La Academia (a la que acudieron los máximos responsables políticos de la capital y provincia) no estuvo ninguno de los tres consejeros (Rakan, Nasser y Nayef), sino la responsable de la cantera, Hamyan. En la actualidad sólo se encuentra en Málaga el pequeño de los varones, Nayef, que ya ha vivido las primeras muestras de rechazo cuando se ha dejado ver e incluso recientemente en los aledaños de La Rosaleda, cuando salió con su vehículo tras un encuentro. Evidentemente, desde que comenzó el cántico de «Al-Thani, vete ya» (aunque se haga de forma esporádica), los temores de los propietarios se han disparado. Nayef Al-Thani sí estuvo en el Málaga-Barcelona, pero en un palco privado acristalado y con dos empleados de seguridad en cada puerta de acceso.

Si los aficionados no saben a qué atenerse, en los empleados también cunde la preocupación porque el descenso puede influir en su situación laboral. Mientras tanto, los Al-Thani están escondidos y del presidente ya no hay noticias ni en las redes sociales, el altavoz utilizado habitualmente para sus ocurrencias de todo tipo. Y mientras, el Málaga se desploma por el terraplén a Segunda.

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