Los que pudieron venir al Málaga este verano (y no lo hicieron)

Amrabat es felicitado por el entrenador del Leganés, Garitano, y por miembros del banquillo tras ser sustituido el domingo en La Rosaleda. /Ñito Salas
Amrabat es felicitado por el entrenador del Leganés, Garitano, y por miembros del banquillo tras ser sustituido el domingo en La Rosaleda. / Ñito Salas

Amrabat deja en evidencia la planificación ya que, conforme pasan las jornadas, se constata que el equipo está cogido con pinzas atrás, en el centro y en ataque

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Pese a jugar en punta, donde él mismo reconoce que le cuesta ser tan eficaz, y pese a ser un futbolista no muy dotado para la finalización, Amrabat brilló el domingo en La Rosaleda. El nivel ofrecido por el internacional marroquí dejó en evidencia la planificación del Málaga en verano y ahondó aún más en la convicción de que la plantilla tiene demasiadas carencias. No fue el único exblanquiazul que quiso regresar a un equipo que está cogido con pinzas atrás, en el centro y arriba.

El exmalaguista, que se ofreció en verano para volver como Antunes, Samu o Sergio Sánchez, ahondó el domingo aún más en las carencias de la plantilla

Samu, Sergio Sánchez...

Amrabat se marchó el domingo tan feliz (por el cariñoso reconocimiento de La Rosaleda) como triste (por la situación en la que está sumido el Málaga). No ocultó su estado de ánimo a aquellos componentes del equipo con los que conversó. Pero, si cabe, estaba más sorprendido porque sus llamadas en verano para regresar ni siquiera fueron atendidas. También les sucedió así a Antunes (que acabó en el Getafe), Samu (en el Levante) o Sergio Sánchez (en el Espanyol). Más allá de su rendimiento en lo que va de Liga o la pasada temporada –y aun así habría que compararlo con el ofrecido por los componentes de la actual plantilla malaguista–, el aficionado se siente molesto porque todos ansiaban estar comprometidos con el proyecto y porque todos han acabado en clubes que no están precisamente por encima del Málaga en el plano económico.

Plantilla amplia... y corta

A la postre la mayoría de ellos no tuvieron cabida por una cuestión numérica; esto es, porque en sus posiciones había jugadores ‘suficientes’ (mejor entrecomillar el término). La planificación no estuvo acorde a las previsiones –por segundo verano consecutivo– y al final no se cerró la plantilla como había planteado Míchel, con 22 o 23 jugadores y vacantes para contar con jugadores canteranos con hambre. A la postre, de nada sirvió que Álex Robles, José Carlos o Maty participaran en la pretemporada (y con buena nota) porque no tienen la más mínima opción en un grupo demasiado numeroso. Pero, paralelamente, abundan los futbolistas que sólo suponen un número.

Sergio Sánchez volvió al Espanyol. Antunes, ahora en el Getafe. Samu fichó finalmente por el Levante. / S. Salas/ Efe/

La torpeza con Javi García

El Málaga hace aguas por todos lados. Entre las muchas circunstancias que condujeron al descenso en 2006, deportivas y extradeportivas, Antonio Tapia siempre recuerda el pobre nivel defensivo del equipo, lastrado por la lesión de un futbolista clave (Romero). Ahora la situación se repite. Los centrales están en el punto de mira, pero, como en 2009 (con Muñiz en el banquillo) y 2010 (primero con Ferreira y luego con Pellegrini), el problema está en la medular, lo que deja demasiado expuestos a los zagueros. Rolón no tiene ritmo para competir en Primera, y Kuzmanovic es demasiado lento para una función que obliga a abarcar mucho terreno. Cada día que pasa es mayor la certeza de que fue una torpeza del propietario no apostar por un futbolista como Javi García. Es paradójico que al Betis le pasó algo similar años atrás. No sustituyó a Cañas y, cuando lo hizo en diciembre (con N’Diaye), ya fue demasiado tarde. Efectivamente, ni Baysse ni Luis Hernández ni Diego han dado sensación de seguridad, pero, ¿cuántas veces se han visto en situaciones de uno contra uno con el delantero, sean Calleri (Las Palmas) o el propio Amrabat, porque el equipo no contiene?

Problemas en los laterales

Una temporada más, Rosales no tiene recambio en el lateral derecho (Cifu se quedó porque entonces estaban lesionados Torres y Ricca) mientras que en la banda izquierda el Málaga no cuenta con un titular de referencia. Tiene, es verdad, a Torres, Ricca y Juan Carlos, pero el primero es más un recurso (no tiene velocidad para aportar en ataque), el uruguayo comete demasiados errores tácticos y el tercero es defensivamente un futbolista muy limitado.

Demasiados extremos

Amrabat y Samu no llegaron porque las posiciones de extremo estaban cubiertas. Así lo explica el club. Efectivamente, el Málaga partía con una legión de futbolistas para esa zona: Keko, Ontiveros, Jony, Juan Carlos y Chory Castro. A ellos se sumó Mula tras la pretemporada, y a ellos podrían añadirse Rolan (al que siempre le ha gustado partir desde las bandas) y Peñaranda (que en su presentación confesó que era extremo), más las opciones de Juanpi y Adrián. A la hora de la verdad su aportación es ridícula a día de hoy.

¿Quién mete los goles?

El Málaga apenas crea peligro. El volumen de ocasiones que genera es demasiado reducido y así queda expuesto a que su eficacia sea alta para no verse a las primeras de cambio con el marcador en contra. La cifra de atacantes se limita a la hora de la verdad única y exclusivamente a Borja Bastón, que encima está pagando un año de escasas actuaciones en la Premier League. El club se empeñó en computar como alternativa a En-Nesyri, cuya capacidad goleadora a nivel profesional deja bastante que desear (ahí están sus números la pasada temporada tanto con el Málaga como con la selección marroquí). Las otras opciones son Peñaranda, que siempre fue extremo (como él mismo se define) y que esporádicamente jugó de falso ariete en el Granada, y Rolan, que se desenvuelve mejor partiendo desde las bandas o, si acaso, en la media punta. Así que a falta de delanteros los jugadores de segunda línea deben aportar goles, circunstancia que no se ha dado hasta ahora.

...Y Roberto sin recambio

El ‘cambalache’ del Málaga con un agente turco para sacar a Kameni desembocó en la llegada de un portero sin apenas continuidad en el último lustro, Cenk, que ni siquiera cuenta como segundo guardameta. De ahí que el malaguismo suspire estos días debido a las molestias de Roberto. El madrileño no tiene recambio real. Andrés llegó un año después de que se apalabrara su fichaje con el agente de Sandro (favor con favor se paga). Venía como cancerbero en previsión de que el filial ascendiera a Segunda B y al final se ha quedado, pero su papel en la élite es una auténtica incógnita. Otra más.

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