APRENDER A COMPETIR

PEDRO LUIS ALONSO A BOCAJARRO

Ha llegado el momento de la verdad para el Atlético Malagueño. Me parecería exagerado calificar de éxito que el filial subiera esta tarde, y estaríamos cerca del fracaso si no se lograra. Nunca he compartido del todo la idea de que el trabajo en un filial se reduce a formar jugadores. Para un club como el Málaga que su segundo equipo se mantenga una década seguida en Tercera me parece un balance muy pobre. Esta campaña once clubes de Primera tenían a su cuadro nodriza en Segunda o Segunda B, y también había cinco entidades de la división de plata con otro equipo en la de bronce. Indudablemente, si el filial asciende el salto a la élite será menor, aunque el canterano que vale realmente no acusa este desfase.

Y digo que no subir estaría más cerca del fracaso por la propuesta de este Malagueño en sus salidas en esta fase de ascenso. No sólo no marcó, sino que apenas generó ocasiones, y su fútbol distó bastante de la filosofía que cabe esperar de un filial. Y también porque es la primera ocasión en esta década en que el Malagueño acaba la temporada como líder, con sus privilegios asociados. El 'handicap' para un filial especialmente joven es competir cuando más presión existe, pero para forjarse un camino en la élite hay que aprender pronto esta lección. Paco González, Rafa Gil, Jaime Molina, Salva Ballesta y Manel Ruano se han tenido que enfrentar sin éxito en esta década a ese dilema. Que a la hora de la verdad un rival con líderes treintañeros no les apabulle a base de agresividad, mejor lectura del juego y armas más propias del 'otro fútbol'. Ante ellas ha sucumbido con preocupante facilidad este Malagueño. Es cierto que el 2-0 en Madrid hace una semana podría parecer excesivo, con un partido sin goles a cinco minutos del final, pero el Malagueño estaba comprando papeletas para el desastre. Creo que hay argumentos para ser optimista. El equipo tiene fútbol para marcar dos, tres o más goles al Adarve. Incluso sin Ontiveros. Ojalá que lo veamos, pero tampoco debemos olvidar lo que se ha visto en esta fase de ascenso, que debería mover a una reflexión sobre el estilo y el trabajo del club desde abajo.

Fotos

Vídeos