El Atlético Málaga: de entrenar en la calle a la gloria

Iimagen de la final que disputó el Atlético Málaga ante el Sant Vicent en Aranda de Duero el domingo 10 de mayo de 1998./SUR
Iimagen de la final que disputó el Atlético Málaga ante el Sant Vicent en Aranda de Duero el domingo 10 de mayo de 1998. / SUR

El modesto equipo logró, hace 20 años y sin apenas medios, un histórico título de Liga. Algunas de las protagonistas recuerdan cómo vivieron aquel éxito del fútbol femenino malagueño

Enrique Miranda
ENRIQUE MIRANDAMálaga

«Han pasado 20 años y se me ponen los vellos de punta sólo de pensarlo. Es que fue algo inolvidable». La frase la pronuncia una de las jugadoras del famoso Atlético Málaga que en 1998 logró un triplete sin precedentes en la historia del fútbol español. Pero es el sentir de cualquiera de las mujeres que formaron aquel equipo, que se sienten el privilegio de haber formado parte de algo único. Fue el domingo 10 de mayo de 1998 cuando el Atlético Málaga se proclamó campeón de Liga en Aranda de Duero, tras ganar 2-0 al Sant Vicent en la final. Fue un título sin precedentes y además fue la primera piedra de una temporada histórica, ya que luego se logró la Copa y la Supercopa, completando el triplete –algo que no había logrado ningún equipo español hasta entonces, después lo hizo el Barça de Guardiola–.

Arriba, Alicia, Gloria, Pilar, Ana, Pirri, Belén, Auxi, Raquel e Isa, de pie; abajo, Vicky, María José, Lourdes, Raquel, Estrella, Nati, Libi, Loli y Desi, en 2017 en La Rosaleda con los tres trofeos. Abajo, imágenes de la final que disputó el Atlético Málaga ante el Sant Vicent en Aranda de Duero el domingo 10 de mayo de 1998. El partido acabó 2-0 y fue el primer título de Liga para el qeuipo malagueño. / Málagacf.com y SUR

«Que un equipo como el nuestro llegase a lo máximo era algo impensable», dice Manuel Hernández Navarrete, alma máter del fútbol femenino en Málaga y responsable técnico de aquel equipo, junto a Paco Muñoz. «Era un equipo con muchas chicas jóvenes, todas de aquí, con poca experiencia... Y muy humilde», afirma. Para empezar, no tenían campo. Solían utilizar una parte del campo de la llamada 'Escuela Franco', el instituto de La Rosaleda. Y muchas veces entrenaban en la misma calle, en la explanada de Martiricos. «Los recursos que teníamos eran mínimos, recuerdo la Escuela Franco, tener cinco balones, unos vestuarios con no mucha higiene... Había que buscarse la vida», relata Nati, una de las jugadoras de aquel equipo y ahora entrenadora del cadete femenino del Málaga. Los desplazamientos a los partidos se solían hacer en vehículos particulares, aunque a la fase final de Aranda de Duero se fue en autobús de línea regular. «Lo importante es que éramos una familia, eso fue básico. Jugábamos sin presión ninguna», recuerda Estrella, portera que fue una de las fundadoras del Atlético Málaga y que llegó a ser convocada por la selección, aunque no debutó. En la actualidad también ejerce de entrenadora en el Málaga. «Ahora está todo mucho más profesionalizado, el fútbol femenino ha mejorado mucho, pero tengo claro que la semillita la pusimos nosotras», comenta. Isa Guerrero fue la que metió el primer gol de aquella final de Liga, tras un penalti cometido sobre Auxi Jiménez. «Fue algo inolvidable. El equipo no perdió un sólo partido, pero nadie apostaba por nosotras, porque el fútbol femenino estaba más desarrollado en otras comunidades», dice la jugadora. «Había muchas trabas, tener dos horas para entrenar en un campo era una odisea, así que lo valorábamos mucho», dice la malagueña. «Creo que tenemos que estar muy orgullosas de lo que hicimos. Ninguna éramos profesionales, jugábamos por amor al arte y en la fase de ascenso muchos rivales nos veían como las catetas del sur, nos miraban por encima del hombro», argumenta Reyes, que era la capitana del equipo.

Unidas frente a las críticas

Desde Ronda trajo Navarrete a una chica que jugaba también al balonmano y que finalmente se decantó por el fútbol. Auxi Jiménez tenía 22 años en la temporada del primer título y anotó el segundo gol en la final. «Hay muchos detalles que no recuerdo, no tenía claro si había marcado o no en ese partido. De lo primero que me acuerdo es de asomarme a la ventana del hotel y ver a aficionados malaguistas que se habían desplazado para ver la final», relata Auxi, actualmente monitora deportiva. «Desde fuera mucha gente nos veía como un poco locas, un grupo de 'machorras' que jugaban al fútbol. Pero nosotras teníamos muy claro lo que éramos y aquello nos hacía más fuertes, estar más unidas», asegura. La final le sirvió a Auxi para que el Levante se fijara en ella y fue de las pocas jugadoras que lograron cobrar por jugar. Auxi formó una sociedad letal con Alicia Fuentes, jugadora de Totalán que sigue en activo y milita en el Sevilla. «Recuerdo todo aquello como estar en una nube. Fui internacional y después logré otros títulos con el Levante, pero el primero fue muy especial», afirma. «He tenido la suerte de dedicarme profesionalmente al fútbol. Ahora todo ha cambiado mucho, pero creo que si aquel equipo jugara ahora, también lograríamos ganar, había mucha calidad», declara.

Mañana se cumplen 20 años de aquel título de Liga, el primer paso del triplete. Una gloria gestada en las aceras de Martiricos. Dos décadas después, el Málaga actual lucha por volver a la élite. Pero lo de 1998 es irrepetible.

La ficha de la final

Atlético Málaga, 2; Sant Vicent, 0

Fecha: 10 de mayo de 1998.

Alineación del Málaga: Estrella;Isa,Belén (Reme, minuto 88), María José, Peña, Reyes, Alicia, Pirri (Vicky, minuto 65), Sonia (Loli, minuto 86), Raquel y Auxi.

Goles: 1-0, minuto 50: Isa, de penalti a Auxi. 2-0, minuto 74:Auxi, tras jugada de Alicia.

Campo: Partido disputado en el Municipal El Montecillo, en Aranda de Duero (Burgos). Unos 500 espectadores. Acudieron aficionados del Frente Bokerón.

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