Ben Barek, leyenda en La Rosaleda

Ben Barek. /Salvador Salas
Ben Barek. / Salvador Salas

El Málaga homenajea al exjugador, extécnico y ahora consejero del club con su nombre en la puerta 6

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

«Si tú estás bien, yo estoy bien». El lema de vida de Abdallah ben Barek, la mejor definición de su talante siempre positivo y entusiasta, fue el grito de guerra ayer en La Rosaleda. Desde ya el exfutbolista, exentrenador y actual consejero consultivo del Málaga es una leyenda en el estadio de Martiricos, porque la puerta 6 (situada en Tribuna, contigua a la de autoridades), rinde para siempre ya un merecido homenaje a su figura, como otros accesos lo hacen ya a Antonio Benítez, Gallardo, Viberti, Andrés Perales y Migueli.

Nunca mejor elegido el '6', el dorsal que vistió entre 1958 y 1968 este marroquí bonachón, sencillo y entrañable, que recibió ayer el mayor homenaje posible en vida, justo semanas después de que su corazón le diera un susto. El Málaga llevaba meses organizando un acto que contó con más de 1.200 invitados, entre ellos todos los equipos de su estructura deportiva, incluido la primera plantilla. Fue una sorpresa tras el acto protocolario con las autoridades y familiares para descorrer la cortina de la placa en la puerta 6. Así, la grada de Tribuna y el palco estuvieron a rebosar con la representación más amplia posible de lo que es el malaguismo. Un grupo de niños de un equipo de la cantera le hizo pasillo con globo hasta el centro del campo, desde donde presenció un emotivo vídeo de trece minutos con testimonios de quienes le conocen.

Su historia

Entre ellos del jeque Al-Thani, en su primer mensaje personal en meses y al margen de las redes sociales dirigido al malaguismo. «La paz sea con vosotros. Para nuestro consejero Abdallah Ben Barek. Desde hoy la puerta número 6 llevará tu nombre. Celebramos contigo este homenaje y es lo mínimo que podemos hacer por ti. Te deseo lo mejor, salud, felicidad y larga vida». Junto a él hablaron Isco, Pellegrini, Míchel, Gracia y hasta sus hermanos desde su domicilio en Marruecos, que entonaron un cántico tradicional del país norteafricano que emocionó al homenajeado.

Algunas de las palabras más sentidas fue de quienes mejor le conocen. El exguardameta Fernando Peralta, con el que coincidió en su primer año en la primera plantilla, habló de la «doble 'b', de Ben Barek, que es también la de bueno y bondadoso». Para el también consejero Martín Aguilar, «tiene una humanidad que no le he conocido a nadie, y si oye algo negativo cambia el juego enseguida para convertirlo en positivo».«No conozco a nadie que hable mal de él», recordó Benítez, y también intervino Jorge Valdano, porque Ben Barek fue su primer entrenador en España, en el Alavés:«Nos conocemos desde hace 42 años. Me dio lo que se podía esperar de un padre, afecto y exigencia. El fútbol necesita a más gente como él».«Jugaba en todas las posiciones en que hacía falta», recordó Aragón, aunque en realidad era un centrocampista de gran despliegue físico.

«Sólo tengo palabras de agradecimiento para todos. Tanto para mi familia como para mí el Málaga siempre será el equipo de nuestro corazón», proclamó un emocionado Ben Barek, que soportó estoicamente los rayos frontales de sol contra la puerta 6. También intervino su nieto, José Manuel Ortega, que reconoció: «Estamos muy orgullosos de ti. Eres y siempre serás un número uno». Y su única hija, Miriam, que recordó: «Le han hecho muchos homenajes, pero este es sin duda el que más va a disfrutar. Nunca he visto enfadado a mi padre, y era salir a la calle con él y todo el mundo le paraba».

También hubo representación de su país natal, Marruecos, con el ministro de Asuntos Exteriores, Abdelkrim Benatiq, a la cabeza. También el exjugador Nourredine Naybet, que reconoció a este periódico que «todo lo que fui como jugador se lo debo a él», ya que le apoyó desde su etapa como director técnico de la Federación de Marruecos. Un grupo de cinco compatriotas y excompañeros en su trayectoria también acudieron al acto.

Asimismo, hubo una presencia amplia de las instituciones, con el alcalde, Francisco de la Torre; el presidente de la Diputación, Elías Bendodo;el delegado del Gobierno de la Junta, Ruiz Espejo; la concejala de Deportes, Elisa Pérez de Siles, y el diputad del área, Cristóbal Ortega. Ben Barek recibió también la insignia de plata del club de manos de Nasser y Hamyan Al-Thani, y una maqueta del estadio como recuerdo.

Ben Barek acabó casi disfrazado de rey mago y lanzando caramelos a los niños de las categorías inferiores. No era casual. Imitaba otro de sus gestos habituales con los más jóvenes cuando se acerca a los campos de la capital para ver las evoluciones de los equipos de la Academia. Hasta el 'speaker' de La Rosaleda coreó de forma ficticia un gol del Málaga con su nombre, mientras la grada completaba el grito: «Gol de Abdallah ben... ¡Barek!»

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