El ‘caso Bluebay’ irrumpe en plena crisis del Málaga

Husillos, ayer en La Rosaleda. /Salvador Salas
Husillos, ayer en La Rosaleda. / Salvador Salas

La hotelera insta a reanudar el juicio en el que reclama parte de la propiedad del club y su gestión

ANTONIO GÓNGORA

La inestabilidad del Málaga no se centra sólo en el capítulo deportivo, en su profunda crisis de resultados que lo tiene hundido en la clasificación (penúltimo), sino que afecta también desde hace muchos años a la faceta institucional del club de Martiricos. Dos años atrás se abrió el ‘caso Bluebay’, proceso mediante el que la compañía hotelera reclama parte de la propiedad y la gestión del club, y ahora se ha reactivado este asunto tras el auto de la Audiencia Provincial en el que rechaza definitivamente una denuncia penal que interpuso el jeque Abdullah Al-Thani para frenar precisamente el pleito civil. Ahora no existe ningún obstáculo para que el juez pueda dirimir el fondo del asunto.

El jeque ha comprado más acciones para no perder la mayoría, pero queda en el aire quién asumirá en principio el control de la entidad

De hecho, desde Bluebay, según ha sabido este periódico, ya han presentado un escrito en el juzgado encargado del caso para reactivarlo lo antes posible. Ha aportado el auto de la Audiencia de Málaga en el que zanja el asunto penal, que había paralizado el civil, y solicita que se decida la fecha para la celebración del juicio. De hecho, en la audiencia previa, celebrada en febrero de 2016, estaba previsto que se fijara el día de la vista, pero los abogados del jeque expusieron por sorpresa que acababan de presentar una querella contra antiguos hombres de confianza del presidente del club y el principal responsable de la hotelera.

Preocupación generalizada en la entidad

Igual que ocurre en todos los estamentos del Málaga, la preocupación de Mario Husillos era máxima ayer durante la rueda de prensa de presentación de Alberto Bueno, como se puede apreciar en su gesto, en su cara. La situación del equipo es alarmante, y él tiene la responsabilidad de tomar decisiones que permitan una recuperación, ya que los resultados siguen sin llegar. Está haciendo fichajes y también deberá resolver hasta cuándo seguirá Míchel en el banquillo malaguista. Los dilemas no cesan y el campeonato llega a su ecuador.

La aparición a última hora de la denuncia penal frenó el caso civil. El jeque acusaba gravemente en el escrito al que fuera su socio durante algún tiempo, el propietario de la hotelera, Jamal Satli Iglesias, y los dos anteriores vicepresidentes de la entidad, Abdullah Ghubn y Moayad Shatat. Pero la querella criminal ha sido rechazada por tres instancias judiciales, sin que ya quepa el recurso por la vía ordinaria, y ninguna de ellas ha encontrado tan siquiera indicios que avalen alguna de las imputaciones, entre las que destacaba nada menos que la falsificación o la apropiación indebida.

Nueva etapa

¿Qué puede pasar ahora? El objetivo de Bluebay se centra en que las acciones pasen de nuevo a NAS Spain 2000, ya que pretenden demostrar mediante un documento notarial que dispone del 49 por ciento de la propiedad de la misma, además de asumir la gestión del club. Desde el Málaga, sin embargo, argumentan que no se cumplieron las condiciones previstas y ese acuerdo quedó en segundo plano. Sin embargo, en el caso de que el juez le dé la razón a la hotelera, sus dirigentes podrían pasar a controlar la entidad de Martiricos, aunque sólo fuera, en su caso, hasta que el jeque pudiera disolver esa sociedad.

Cifras destacadas

50
El jeque superaría este porcentaje de la propiedad del club en el caso de perder el ‘caso Bluebay’.
97,791
Es el porcentaje del capital social del Málaga que tiene ahora el jeque, sin celebrarse este juicio.

La cuestión final será quién gestionará el club, cuándo y cuánto tiempo, ya que la propiedad, en última instancia, seguirá siendo de Abdullah Al-Thani. En el caso de que finalmente se produzca una división de las acciones con las que contaba inicialmente NAS Spain (ahora corresponden a la sociedad NAS Football), el jeque no llegaría a alcanzar el 50 por ciento, ya que su 51 por ciento no era de la totalidad del capital social. Pero el dueño del Málaga y sus colaboradores se han movido en los últimos años y han adquirido más acciones, más propiedad.

La compra de las nuevas acciones se ha acercado a casi el 1 por ciento del capital (concretamente el 0,901, según consta en las cuentas de la entidad). De esta forma, el jeque dispondría de forma individual de más de la mitad de la propiedad en el caso de que perdiera una parte de las acciones por el ‘caso Bluebay’. La mencionada adquisición fue realizada en varias fases durante las tres anteriores temporadas. Esto permitió, por ejemplo, que el presidente del club dispusiera ahora, en la última junta de accionistas, del 97,791 por ciento de la totalidad del Málaga.

Es previsible, de esta forma, que en poco tiempo se fije la fecha para el juicio del ‘caso Bluebay’, en el que el jeque pone mucho en juego. Aunque el caso seguirá y seguirá durante mucho tiempo, ya que cualquiera las partes, en el caso de no estar satisfecha con el fallo judicial que llegue, podrá recurrir hasta llegar hasta el Tribunal Supremo. Comienza un largo recorrido, si bien ya se produjo una primera decisión con medidas cautelares muy destacadas: el juez prohibió que se pueda vender el Málaga hasta que no quede resuelto este caso. Y habrá que esperar para ver qué pasa en los próximos meses con este juicio que se avecina.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos