Borja Bastón: «Lo mío son rachas; cuando el balón entre, los goles vendrán seguidos»

El delantero madrileño Borja Bastón, ayer en la grada de Tribuna de  La Rosaleda. / Álvaro Cabrera

El delantero madrileño, que sigue sin ver puerta en la competición, es optimista: «Queremos estar en mitad de la tabla, pero para arriba»

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Borja Bastón (Madrid, 1992) no es conocido por ninguno de sus dos apellidos (González Tomás), sino por el segundo de su padre, Bastón, ya que este también fue profesional del fútbol, en la portería. Su progenitor, criado en el Atlético de Madrid (llegó a jugar en el filial), destacó después en el Burgos, al que subió a Segunda y Primera y con el que disputó un puñado de partidos en la élite. Su hijo no salva goles, los busca, aunque lleva casi un año sin lograr uno en competición oficial, desde el 15 de octubre en un 3-2 en contra con el Swansea en el Emirates ante el Arsenal. El delantero analiza con este diario sus sensaciones al cierre de un verano nefasto para el Málaga.

Su padre fue guardameta (su última etapa fue de preparador de porteros en el Atlético), pero usted es delantero. ¿No es raro?

–Bueno, en realidad yo empecé de portero en las categorías inferiores del Atlético de Madrid, pero muy de pequeño, cuando tenía cuatro y cinco años. Me sigue gustando la portería, pero mi padre pronto me quitó la idea. Me dijo que se sufría mucho ahí, que tirara para delante... Le hice caso y las cosas no me han ido mal. Soy hijo único, pero he tenido primos futbolistas también, aunque no llegaron a lo profesional.

¿Le ha tocado ponerse bajo palos alguna vez en la competición?

–No, pero si ocurriera por necesidad, por la expulsión de un portero (y sin cambios posibles) me pondría. No se me da mal, pero ojalá no se tenga que dar.

¿Es su padre, Miguel Bastón, quien más le critica, también porque es quien más le conoce?

–Viene a ver todos los partidos, tanto en casa como fuera, pero no es muy crítico. Sabe cómo soy yo, y me apoya cuando ve que no estoy en un buen momento. Siempre está conmigo para ayudarme.

Entre todos los debús de un joven en la élite usted tuvo uno de los más desgraciados, ¿verdad?

debuts fue el 15 de mayo de 2010, con el Atlético de Madrid (ante el Getafe, con 0-3), y tenía 17 años. Tenía que ser el día más feliz de mi vida y se convirtió en uno de los más tristes, al lesionarme de gravedad a los pocos minutos (rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda). Venía con mucha ilusión y lo pasó mal mi familia. Gracias a Dios eso queda muy superado.

Ahora que han pasado unos meses, ¿qué análisis hace de que no triunfara en el Swansea?

–Fue una situación extraña. Llegué con una fractura de cúbito, recién operado, y eso me tuvo mes y medio o dos meses sin jugar. Los días previos a volver me lesioné de nuevo en el cuádriceps. Antes de cesar el técnico jugué dos partidos, pero el nuevo entrenador hubo muchos cambios. Llegué a alternar con Fernando Llorente y a jugar los dos o ninguno. Fue un poco un caos. Hubo un entrenador interino y con el último (Paul Clement) jugó siempre Fernando. No pude jugar dos partidos completos seguidos. Necesitaba un poco de confianza, y no me la pudieron dar pese a ser el fichaje más caro de la historia del club (por 18 millones de euros, registro no superado este verano). Es difícil demostrar en diez minutos de un partido algo.

«Si marco el sábado se lo dedicaré a mi padre, que es su cumpleaños»

–¿Ve también fútbol en casa o suele desconectar?

–Cada vez veo más fútbol.

–¿Cuál es la última película que recuerda haber visto?

–Recuerdo la última serie, ‘Cómo defender a un asesino’.

–¿Ha probado ya el sándwich de chorizo y nocilla de Míchel?

–No. Eso no lo he probado, no tiene pinta de estar muy bueno...

–¿Ha pensado ya en cómo celebrará ese primer gol?

–¿Esto cuándo sale?

–Mañana (en realidad hoy para el lector).

–Bueno, tengo costumbre de celebrar los goles con la ‘eme’ (de Miguel, su padre), en dedicatoria a mi padre y también a mi novia, pero en este caso este viernes es el cumpleaños de mi padre.

–¿Fue buen estudiante?

–Sacaba buenas notas.

–¿Cuál es para usted el mejor ‘nueve’ del momento?

–Si no consideramos a Cristiano o Messi, que meten muchos goles, Lewandowski.

–¿Se le dan bien los idiomas?

–Bueno, el inglés lo he mejorado bastante.

–¿Es buen cocinero?

–Antes cocinaba más. Ahora vivo con mi novia y apenas cocino.

–Diga un consejo que le hayan dado que le haya servido hasta hoy.

–Me lo dio mi padre, el de que tratara de ser humilde siempre y trabajar mucho.

¿Es cierto lo que se habla de que el fútbol en la Premier es tan distinto?

–No sólo el fútbol lo es, sino también todo lo que lo rodea. El día a día, las costumbres, el comer, las horas, el tiempo,... al principio también el idioma, hasta que te acostumbras... El equipo no estaba bien y yo tampoco estaba teniendo protagonismo, así que todo se vuelve en contra. Al final todos los equipos allí son muy intensos y fuertes. Envían balones arriba y buscan segunda jugada, y aquí se juega más desde atrás y se buscan más pases filtrados al delantero. La Premier es una liga muy competitiva y bien organizada a todos los niveles, pero en juego en España estamos uno o dos puntos por encima. Allí la Liga es divertida, porque son emocionantes todos los partidos y cualquiera puede ganar, pero en juego aquí somos superiores.

¿Qué sensaciones tiene en este periodo de sequía realizadora que vive como delantero?

–Normalmente los delanteros vivimos del gol, pero es cierto que en la etapa del Swansea no tuve las oportunidades, pero aquí, que sí que he jugado, me tengo que adaptar a las necesidades del tipo de fútbol que quiere el míster. No he tenido cinco ocasiones en cada partido. Tengo que entenderme con mis compañeros y trabajar para que entre todos podamos crear oportunidades y aprovecharlas. En ello estamos. El sábado no marqué, pero llegaron tres goles y creo que trabajé bien. Creo que los tantos terminarán llegando.

«No he tenido cinco ocasiones en cada partido; tengo que entenderme con mis compañeros y trabajar para que tengamos oportunidades» Casi un año de sequía

«Tenemos que ser optimistas. En cuanto se ganen un par de partidos, la gente lo verá diferente» Opciones de permanencia

«Necesitaba confianza y no me la pudieron dar, pero en juego en España estamos uno o dos puntos por encima de Inglaterra» Su experiencia en la Premier

¿Fue el sábado el día que estuvo más a gusto?

–Sí. Creo que se hizo un buen juego de ataque. Al final no ganamos, pero se buscó desde el minuto 1 y hubo adversidades, como un penalti en contra, una expulsión y mala fortuna en alguna acción. Cuando más se busca atacar y hay más gente arriba yo estoy más a gusto.

Usted marcó 18 goles con el Eibar hace dos campañas. ¿Es el mismo o lo han cambiado por otro?

–Aquel fue un gran año y yo estoy convencido de que este también lo va a ser. Esto es como todo. Son rachas. Cuando el balón entre vendrán seguidos. Estoy esperando que entre ese primer gol.

Llevan un punto de dieciocho. Son cifras que no llevan bajo ningún caso a la permanencia. ¿Qué análisis hace?

–Lógicamente nos gustaría llevar más puntos. El equipo ha hecho méritos en algunos encuentros para más. No sirve de excusa. La línea a seguir es el partido ante el Atlético, la primera parte de Mestalla o el duelo ante el Athletic. Si perdiendo 1-3 y con diez empatamos seguro que los resultados llegarán.

El calendario no es sencillo. El sábado visitan al Sevilla...

–Sí, no nos ha favorecido tener tres salidas seguidas ante rivales como el Atlético, el Valencia o el Sevilla. Pero el equipo va con todas las ganas del mundo de hacerlo bien. Vamos a ser competitivos, y aunque será complicado, esperamos sacar algo positivo.

¿Cree que van a sufrir mucho por la permanencia?

–Sufrir sufren casi todos, salvo el Real Madrid, el Barcelona, el Atlético y tres o cuatro equipos más que luchan por Europa. El resto estamos desde mitad de la tabla para abajo. Nosotros queremos estar en mitad de la tabla, pero para arriba. Tenemos que ser optimistas, pero también realistas, porque ahora mismo no estamos en una situación buena. Cuando se ganen un par de partidos la gente lo verá de forma diferente. Tengo confianza en mí y mis compañeros.

La temporada anterior el Málaga jugaba con Sandro, un delantero de más movilidad. ¿Es una carga adaptarse a ese rol para usted que es un ‘nueve’ puro?

–El fútbol va evolucionando y hay que adaptarse a lo que el equipo requiere, pero soy un delantero al que le gusta estar en posición de remate, aunque haya que trabajar en otras facetas del juego.

Acaba cesión en junio y tiene dos años más de contrato en el Swansea. ¿Qué expectativas tiene?

–Mi intención es hacer un gran año aquí. Vine con mucha ilusión y tenía muchas ganas. El Málaga tiene ahora una opción de compra y dependerá de ellos analizar si quieren ejecutarla o no al final, si pueden o no pueden.

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