El árbitro

BUENA LABOR

MARTÍN NAVARRETE

Con seguridad, el colegiado no esperaba un partido tan disputado como el que se encontró Del Cerro Grande. No apuntaba tan competido y peleado este enfrentamiento de rivalidad extrema, pero bastante descafeinado por la distancia que tenía cada uno de ellos en la clasificación. Sin embargo, muy pronto, el gol conseguido por En-Nesyri en el minuto 19 y cuatro más tarde el empate del bético Durmisi en lamenmtable error de Rosales determinaron un partido de cierta dificultad. Pese a esto, el madrileño resolvió con acierto el control del duelo.

La mejor virtud que lo distingue es su condición física, que le permite estar siempre muy cerca de las acciones en disputa de balón. Esto lo lleva a discernir con criterio acertado las infracciones. Otra virtud que atesora es la atención que muestra en la aplicación de la ventaja. Su buena situación en el juego le facilita la conexión con las indicaciones de sus asistentes, como al dar validez al gol de En-Nesyri al estar este en posición legal cuando recibió el esférico en el contragolpe, así como al anular el que consiguió el marroquí en clara situación de fuera de juego.

Nada que destacar en este apartado. Del Cerro realizó un buen trabajo, muy en la línea habitual en la presente temporada. Quizás en el primer periodo se le podría censurar cierta condescendencia en el marcaje de Success por parte de los defensores béticos de la zona izquierda (Júnior, Amat...), de ahí las protestas del técnico malaguista. Amonestó en el primer tiempo a Adrián antes del minuto 10, y ya en el segundo periodo, en el último trecho, vieron la amarilla Joaquín (por clara zancadilla a Success) y los malaguistas Luis Hernández, Ignasi Miquel y Samu.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos