NADA CAMBIA

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

Con bajas, altas, ausencias y regresos, pero sin cambios en el juego, en la profundidad, en las ocasiones y, sobre todo, en el resultado. Todo sigue igual una jornada tras otra. La decepción no cesa en un equipo que una vez más se vio superado con comodidad. El Málaga no inquietó a su rival hasta el final del partido, y poco. Una despedida de año amarga, triste y aún más preocupante. Nada cambia.

Una imagen insólita con cuatro centrales específicos en la zaga.Las circunstancias obligaron al Málaga a realizar cambios en los laterales. Míchel ya había dejado claro semanas atrás que sería Diego González el elegido para la izquierda, mientras que, ante la ausencia de Rosales, no apostó por Cifu o por el joven Álex Robles, sino que desplazó a Luis Hernández a la derecha, dando entrada a Ignasi Miquel para que debutara con la camiseta blanquiazul (Baysse también varió su posición). El equipo perdió capacidad para subir por las bandas, pero ganó en consistencia defensiva, sobre todo en el juego aéreo. Al final salió Ricca en el lugar de Diego.

Dos reapariciones y un debut de una tacada. Las ausencias, además de la mala planificación, fueron determinantes para la pésima trayectoria malaguista esta temporada. Y, aunque el partido acabara con otra derrota, se vieron caras 'nuevas' en tierras vascas. En el once inicial ya estaba Kuzmanovic después de una larguísima ausencia. El medio centro sustituyó al lesionado y sancionado Adrián. También formó parte del equipo titular el debutante Ignasi Miquel, mientras que la segunda reaparición llegó más tarde con incorporación del lateral izquierdo Ricca, otro jugador muy esperado para esta plaza.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos