COLORÍN COLORADO...

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Colorín colorado... No diré que el cuento se haya acabado para el Málaga en Primera, pero casi. Otra cuestión es lo del entrenador. Partiendo de la base de que siempre he afirmado que el problema de este Málaga no es el inquilino del banquillo -sino la muy escasa calidad de la plantilla-, sí me suenan a cuento chino las reflexiones de Jose antes y después de los partidos. Ese «estamos creciendo» de la víspera me recordó las declaraciones de hace un año de Marcelo Romero y los 'palmeros' de los futbolistas que lo pusieron de entrenador. Las cifras del gaditano en sus cinco primeros partidos no eran mejores que las de Míchel en sus cinco últimos. Tras lo de ayer, el balance en seis encuentros es de dos puntos, tres goles marcados y siete encajados; las de su antecesor, tres puntos, dos goles marcados y cinco encajados.

Y eso que esta vez el Málaga tuvo como aliado de nuevo a Íñigo Martínez. El día de la visita a la Real el defensa fichado a golpe de talonario por el Athletic fue el mejor jugador malaguista (con la connivencia de Eusebio) y ayer se durmió en el primer gol. Eso sí, magnífico centro de Lestienne (a ver si toman nota otros extremos) y buena anticipación de En-Nesyri.

En los prolegómenos Jose deseó un partido cerrado, con pocas ocasiones. Vamos, que dejó entrever que nada de locuras en ataque. El problema es que si mandas ese mensaje el subconsciente te lleva a encerrarte... cuando sólo te vale ganar. La ambición del Málaga desde el minuto 20 al descanso fue nula, con dos líneas de cuatro pegadas al portero e Ideye como quinto centrocampista. Recular tanto le dio al Athletic lo que le faltaba, confianza, así que el equipo acabó por conceder la pelota y, como consecuencia, demasiadas jugadas a balón parado. Y eso es letal ante un rival como este.

Hubo varios detalles muy preocupantes. Primero, esa imagen del vestuario previa al partido (cada uno por su lado, sin gritos de ánimo ni piña, mientras sonaba 'reggaeton'). Segundo, que después de tres minutos de espera se marchara Adrián y no estuviera preparado Lacen (no será por falta de gente en el banquillo). Tercero, los goles encajados, uno por endeblez defensiva y otro por un grave error de marcaje en un córner, que dejan en evidencia a un entrenador que se precia de trabajar la solidez y la estrategia. ¡Ah! A San José nunca lo puede marcar, nunca, un delantero en un córner (en este caso, Ideye). Un punta tiene la mentalidad justa para defender, salvo que sea en el primer palo. Y menos cuando está enfrente un superespecialista en el remate en la estrategia ofensiva.

Y para el final me dejo el penalti fallado. Esa faceta del juego debe estar muy trabajada. El técnico no puede salir tras el partido con el argumento de que existió un error interno (porque En-Nesyri se apropió de la pelota para lanzarlo) y que no se puede repetir. Repito: el Málaga es muy colista porque desde que arrancó la Liga su plantilla no tiene calidad, pero ayer Jose quedó retratado en varias cuestiones.

P. D.: Alguien debería tomar nota en beIN Sports. Es inadmisible que un partido lo comente un acérrimo seguidor de uno de los dos equipos (y no es la primera vez). Ayer tuvimos hasta en la sopa comentarios absurdos sobre el Athletic (la titularidad o no de Córdoba) mientras escuchamos hablar de Ndiaye (en vez de Ideye) o de la «calidad técnica» de En-Nesyri.

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