No es cuestión de querer; hay que saber y poder

Recio se encara con Rubén Pérez. /Ñito Salas
Recio se encara con Rubén Pérez. / Ñito Salas
Las Cosas de Cañete

El problema, de difícil solución, es la continuidad de Al-Thani al frente del club. No voy a cargar las tintas en los que juegan porque no dan para más

PACO CAÑETE

El chocolate del loro. Esa expresión me ha recordado la tercera llegada de Husillos a la dirección deportiva del club. La frasecita se utiliza para los que tratan de arreglar un problema económico grave con soluciones de poca importancia. Al margen de la gestión de Arnau, con sonadas intromisiones del presidente en su cometido, el problema, grave y de difícil solución, es la continuidad de Al-Thani al frente del club. Este personaje, que nos hizo soñar despiertos, condujo al Málaga a lo más alto en su historia. A los dos años cambió de actitud y aptitud para dirigir la entidad. En la avenida de Martiricos se pasó del casi todo a la precariedad, a la carencia, a la falta de medios. A la inestabilidad, en una palabra. En esa situación estamos. Lo más grave es que siempre ha apuntado a sus ‘hombres de confianza’ del momento como causantes directos de los disparates económicos. Los fallos judiciales le fueron adversos.

En dos ocasiones se marchó Husillos, la segunda destituido por el jeque. Supongo que no estaría de acuerdo con su trabajo. Ahora, por tercera vez, le otorga su confianza… Vivir para ver. Conozco a Mario desde aquel lejano día en que llegó al equipo de La Rosaleda por primera vez. He seguido más de cerca que de lejos sus siguientes incorporaciones, de jugador, entrenador o en el equipo técnico. Con este malagueño de adopción me une una buena amistad, que, todo sea dicho, usamos poco. En mis gratos recuerdos figuran sus actuaciones con el 9 a espaldas. Y de su capacidad y conocimientos técnicos para este deporte cuento con infinidad de trabajos radiofónicos y de televisión compartidos. Ni qué decir tengo que me parece un tipo íntegro, recto, leal, con la competencia que le ha proporcionado el fútbol en los 17 clubes en los que militó de jugador por todos los rincones del mundo.

Recuerdo que en la primera ocasión en la que retornó de director técnico le dije que ni comprendía su sustitución anterior ni entendía su regreso. Me respondió que él tampoco. Vamos con el fichaje de hace unos días. El presidente del club ha pretendido dar un golpe de efecto, que para mí no lo es. Ni tan siquiera lo parece. El propietario-presidente tiene pendientes otras funciones que desarrollar, de las que dependería Husillos. Así de claro y concreto. Con el comercio de salidas y entradas de futbolistas, tarde o temprano se va a donde ahora está el equipo. Para desarrollar un proyecto hay que contar con los medios necesarios. ¿De qué dispone Husillos? Con el mismo director deportivo, ¿cuántas ideas se le han desbaratado? Todas con la misma realidad: la salida del jugador que destaca. La forma más directa de pulverizar un proyecto. De todos modos, mi bienvenida a Mario, con los mejores deseos, y al mismo tiempo mi desconfianza por lo vivido por una serie de temporadas. El movimiento, andando.

No me atrevo a escribir unos apuntes del partido del domingo. El Málaga me merece un gran respeto. Tampoco es cuestión de enjuiciar a los que actuaron. Son profesionales y cumplen con su obligación. Claro que cualquiera no puede jugar en Primera. En nuestro club vienen sucediendo una serie de anormalidades que han terminado por arrastrar al equipo a lo más bajo de la clasificación. No es cuestión de querer, porque en principio hay que saber y poder. Desde hace años, los que han demostrado cualidades en nuestra tierra han sido traspasados. Uno, tres, cinco… Muchos. Casi todos los que se ganaban la admiración de la afición. Más. Y a alguno ni tan siquiera lo han dejado retornar. Lo vimos en la tarde de anteayer. Minuto 62 del Málaga-Leganés, gran ovación para Amrabat cuando fue sustituido. Y eso que figuraba en el once adversario. Este futbolista llegó a La Rosaleda en calidad de cedido. El club dos años después lo adquirió en propiedad… Para venderlo por una pasta. Lo peor es que Amrabat pretendió volver este verano. Se ofreció… Pero le dieron con la puerta del campo de Martiricos en las narices. Se marchó al Leganés. Y ya lo vieron el domingo. ¿Para qué compararlo con lo que tenía en frente? Así se repiten las historias en la actualidad en este club. Ni el entrenador ni los técnicos ni, por supuesto, voy a cargar las culpas en los que juegan porque no dan para más. Blanco y en botella. ¿Quién es el culpable directo, directísimo de ese desastre?

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