¿Hace bien el Málaga en mantener a Jose?

El debate

Los dirigentes del club no se dejan llevar por los malos resultados con el gaditano y se plantean que siga hasta el final de la Liga

Jose, en el partido ante el Barcelona. /Ñito Salas
Jose, en el partido ante el Barcelona. / Ñito Salas
SERGIO CORTÉS y PEDRO LUIS ALONSOMálaga

SÍ. Hoy ya debe ser la última de las preocupaciones. Por Sergio Cortés

Que conste que yo soy el primero en criticar el estilo, la mentalidad, las alineaciones y la falta de respuesta en los partidos de Jose. Pero, sinceramente, ¿qué va a ganar a estas alturas el Málaga con un cambio de entrenador? Entiendo a los que argumentan que aún es posible, que queda una mínima posibilidad, pero seamos sinceros: con el calendario en la mano y, sobre todo, con la trayectoria del equipo hasta el momento el certificado de defunción está muy cerca. Dado que es absurdo traer a alguien de fuera (porque lo que costara sería dinero que no podría utilizarse la próxima temporada), que el club optara en próximas fechas por ascender a Pellicer y Demichelis parecería una cortina de humo. A muchos aficionados hasta les sentaría mal que se montara un acto de presentación y todo.

A mi entender los dirigentes no deben perder ni un gramo de energía en la cuestión del entrenador. Otro cantar es que, con el descenso ya consumado, se tomen decisiones de club. Es decir, poner en el escaparate a algunos jugadores con sueldos altos (o que puedan tener salida) para ver si alguien pica y no dar ni un minuto a aquellos que van a desvincularse el 30 de junio. Para ello sí hay que contar con el entrenador. Y entonces si Jose no lo acepta, que se marche. Creo que destituir al gaditano debe ser hoy por hoy la última preocupación. De hecho, es tal la resignación del aficionado que el pasado sábado ni se escuchó un cántico contra él pese al récord de derrotas seguidas en Primera, al pésimo juego y a la incapacidad ofensiva. Probablemente sea porque ha entendido que no hay más cera que la que arde. La plantilla no tiene nivel y los remiendos ofensivos de diciembre, con tan poco margen económico, traían demasiadas ‘taras’.

NO. Sería menos contraproducente un relevo de casa, por Pedro Luis Alonso

Aunque partió con una idea de juego en teoría más lógica, la de armar un Málaga más defensivo y que tratara de rentabilizar al máximo sus escasas ocasiones, a la postre Jose se ha estrellado igual que Míchel. Los fríos números, que al final es lo único que queda, no tienen defensa alguna para el gaditano. Se podría argumentar que no fue merecido sacar en total un solo punto de actuaciones como las de Eibar y Las Palmas o en casa ante el Valencia, pero a los equipos que pueblan las cloacas de la Liga les suele penalizar su falta de confianza y acierto.

Jose tomó al equipo a siete puntos de la zona de descenso, y tras dos empates en nueve jornadas lo tiene a once, ya con mucha menos Liga en disputa. Además, con decisiones puntuales que no se han entendido, como no imponerse de una forma más enérgica para que En-Nesyri no tirara un penalti en Bilbao al no ser el elegido, o haber dejado fuera del once un partido después al marroquí (posible castigo) para hacer sitio a Success, del que a la media hora tuvo que prescindir por su precaria condición física.

Vaya por delante que Jose nunca lo tuvo fácil. No es sencillo tomar un grupo tan hundido y falto de fe, pero no logró enderezar el rumbo en unas semanas clave, máxime cuando a la postre se ha evidenciado que aún había margen para salvar la temporada. Así las cosas, creo que cara a un final más tranquilo del curso sería menos contraproducente que fuera relevado por un técnico de la casa, siendo Sergio Pellicer, uno de sus ayudantes, el que mejor responde al perfil del posible sustituto. Huelga decir que a estas alturas ya no tiene sentido invertir en un entrenador de fuera, amén de que sería poco menos que imposible encontrar uno dispuesto a asumir este ‘marrón’.

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