¿Deben el Málaga y Míchel repescar a Ontiveros?

Ontiveros, en un entrenamiento. / SUR
El Debate

La falta de calidad y los malos resultados obligan a plantear si es adecuado o no reintegrar al marbellí a la plantilla tras el castigo por sus actitudes poco profesionales

ANTONIO GÓNGORA y SERGIO CORTÉS

Por Antonio Góngora Sí. Un castigo de tres semanas será suficiente

En un momento tan crítico como el actual, en el que el Málaga es el ‘farolillo rojo’ del campeonato, se necesitan a todos los jugadores tanto para alcanzar el máximo nivel deportivo como para evitar tiranteces internas en el vestuario. El equipo debería ser ahora una piña, incluyendo a Ontiveros. Además, en el choque contra el Leganés el jugador ya habrá superado las tres semanas apartado de la plantilla, un periodo que podría ser suficiente para rehabilitarlo o simplemente cumplir con esta ‘sanción’ (el castigo, sin embargo, se considera indefinido).

Pero el ‘caso Ontiveros’ es más profundo, para la reflexión. Y es necesario analizarlo con perspectiva, sin centrarse exclusivamente en un hecho puntual. Este siempre estuvo rodeado de cierta polémica. Pese a su carácter díscolo, creció de una forma importante a las órdenes de Manel Ruano, pero al pasar al primer equipo comenzaron a aparecer los problemas, aunque fueran más o menos relevantes. Su gran calidad lo llevó a jugar con Javi Gracia y la pasada campaña con los tres entrenadores que pasaron por el equipo, pero su situación ha cambiado cara a esta temporada: ahora tiene dorsal y sólo pertenece al primer equipo (nunca juega ya con el filial), por lo que ya no se le puede bajar como castigo. Y todos lo conocen, tanto en el club como en el cuerpo técnico. ¿Por qué no lo han mantenido un año más a caballo entre los dos conjuntos?

Y ahora, al aparecer alguno de los problemas, el club y el propio Míchel han querido ejemplificar con Ontiveros, enviando de paso un mensaje a otros jugadores que pudieran, pensaran o ya hubieran incurrido en algún momento en algo parecido. Desde la entidad de Martiricos no ocultaron que el futbolista había sido apartado de la plantilla por incumplir el régimen interno, algo que muestra una gran transparencia. Pero el técnico llegó más lejos en su comparecencia posterior a la hora de calificar de «graves» las actuaciones del jugador, además de recordar que no era la primera vez que se le llamaba la atención.

Y todo ello teniendo en cuenta que se trata de un joven futbolista, de 20 años, patrimonio del club y que puede ser necesario para el equipo en este instante. Esto no le permite disfrutar de impunidad, ya que deberá acatar las normas de funcionamiento del grupo, pero los castigos deben tener también un límite, ya que también le pueden afectar cara al futuro.

Por Sergio Cortés No. Mientras siga reincidiendo una y otra vez...

Es difícil argumentar si Ontiveros debe ser repescado o no cuando uno no está dentro del vestuario y desconoce, por ejemplo, las normas de régimen interno. Por no hablar también de que es necesario estar al tanto de todos los detalles relacionados con las actitudes del futbolista marbellí. Desde luego, independientemente de que los capitanes han tenido voz y voto en el castigo –y de qué forma–, las salidas de pata de banco del extremo han colmado la paciencia de Míchel. Y eso ya es suficientemente significativo porque el técnico lo ha cuidado y hasta mimado para tratar de sacarle partido.

Mientras Ontiveros siga reincidiendo una y otra vez, es imposible que sea repescado. No entro en la gravedad de lo sucedido al regreso de Valencia, cuando decidió irse a la discoteca probablemente más poblada de Andalucía un martes, en Granada. Ni siquiera en que fue el segundo capítulo, porque en pretemporada (en Estepona, para más señas) también tuvo una ‘escapada’ cuando incluso estaba en proceso de recuperación. Entonces los capitanes mediaron para evitar el castigo con el fin de no enturbiar el buen ambiente en el trabajo. Lo peor es que después de haber sido apartado y de obligarlo a entrenarse al margen del grupo ha vuelto a las andadas, con una salida de tono la semana pasada en la que de nuevo hubo que tomar cartas en el asunto...

Que Ontiveros es un jugador de enorme talento no admite discusión. Y también que es más desequilibrante que casi todos sus compañeros. Pero es inadmisible que a un nivel profesional se pasen por alto tantas y tan continuadas faltas de indisciplina. Mirar hacia otro lado supondría un gravísimo error que acabaría por arrastrar al equipo. Y eso sin recordar que cuando en el vestuario se ha actuado así, con ese castigo, ha sido sencillamente por cansancio. Hasta sus más firmes defensores en la plantilla han tenido que claudicar pese a que ya tuvo actitudes inadecuadas con Gracia, Juande y hasta Míchel.

Entiendo a los que piensan que el Málaga necesita a Ontiveros. Pero, ¿a qué Ontiveros? ¿Al de la pasada temporada o al de esta, que por su cuenta y riesgo prefirió operarse en vez de afrontar una recuperación en el estadio de atletismo durante las vacaciones y que hasta el momento, en lo que va de Liga, ha estado lejísimos de lo que se esperaba, en actitud, intensidad y rendimiento? El Málaga lo que necesita es al mejor Ontiveros. Yhoy psicológicamente está muy lejos.

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