Un defensa inmune a la intimidación

Todo un carácter en el terreno de juego, tras una trayectoria íntegra en Francia emprende su primera aventura en el extranjero

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Sucedió el pasado 30 de abril. El Niza, con un espléndido Baysse, derrotó por 3-1 al multimillonario París Saint-Germain, con lo que a tres jornadas del final liguero, el cuadro de la capital se quedaba ya a seis puntos del Mónaco y con sólo tres de ventaja sobre su último verdugo: es decir, expuesto a perder la plaza en la Champions. El ahora central malaguista hablaba en la zona mixta y Motta, expulsado por propinarle un presunto cabezazo a poco del final, pasó a su lado y le retó: «¿Cómo está tu cara, bien?Espero que no tengas que estar seis meses de baja...» Baysse aguantó el tipo sin desatender al informador. A juicio de muchos, el defensa desquició al rival, y Di María tampoco acabó el choque.

El exazulgrana Dugarry se rendía en elogios hacia su figura en Radio Montecarlo: «Paul Baysse: ¡Te amo! Él tiene todo lo que me gusta en el fútbol y no me refiero a la provocación. Es un verdadero defensor, hasta el límite. Cuando veo a Bonucci y Chiellini defender contra el Barcelona con algunas faltas sobre Neymar o provocación con Messi, eso es el fútbol. No pensemos que vamos a dejar jugar a Motta en una silla. Baysse no se deja hacer y el árbitro está para juzgar a continuación. Baysse fue al límite, pero no se pasó. Tuve la oportunidad de conocer a Baresi y todos los grandes defensores italianos son eso».

Personalidad

A Baysse le va el PSG. En su etapa en el Saint-Etienne no se dejó intimidar por Ibrahimovic, que le fue a protestar una dura entrada a un compañero. El sueco lo miró retador y le espetó de forma sarcástica indicándole que se girara para ver el nombre: «¿Quién eres?» A lo que el ya malaguista, lejos de achantarse, le respondió con el mismo gesto, mirándole la zona trasera de la camiseta. ‘Ibra’, desconcertado, no pudo menos que acabar riéndose.

A sus 29 años, Baysse, formado en el Girondins de Burdeos, ha construido toda su carrera en Francia. Ha jugado 144 partidos en Primera (desde septiembre de 2010 y entre Brest, Saint-Etienne y Niza) y 79 en Segunda (tres temporadas en el Sedan).Sin acuerdo económico para renovar con el Niza, era el momento de probar fortuna fuera, de conocer la mejor Liga del mundo, de medirse a los astros Cristiano Ronaldo y Messi. Lo hace después de haber completado el mejor curso de su carrera.El Niza fue la indiscutible revelación en Francia. Llegó a liderar el torneo y estar casi hasta el final cerca de los dos mejores (Mónaco y PSG), aunque él estuviese de baja desde finales de octubre hasta fin de año por una lesión de rodilla, y un mes entre marzo y abril por un problema muscular.

Baysse jugó junto a Dante y, a veces, en una zaga de tres, y tiene mucho que ver con Luis Hernández, llamado a ser su compañero en el eje central. Hay mucho carácter y personalidad en esta pareja. Llega avalado por Míchel, que lo conoció en profundidad durante su etapa de entrenador del Olympique de Marsella.Sólo se ha hecho esperar demasiado, con esa primera visita poco secreta a la ciudad, a comienzos de la semana pasada para conocer el club y el Liceo Francés, donde escolarizar a sus hijos (como hiciera en su momento Toulalan), y sin firmar.

No hay que esperar de Baysse grandes alardes en el campo. Es aguerrido, correcto con el balón, sin asumir importantes riesgos, y suele aportar algunos goles cada temporada en las acciones a balón parado aunque no es un especialista consumado por alto. Si las lesiones lo respetan, en un contrato largo, el Málaga podrá tener un central para rato.

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