La deriva malaguista sólo tiene un precedente feliz

Luis Fernández, en su visita a La Rosaleda, condujo aquella reacción de la Liga 2003-04. /Salvador Salas
Luis Fernández, en su visita a La Rosaleda, condujo aquella reacción de la Liga 2003-04. / Salvador Salas

El Espanyol de la Liga 2003-04, con los mismos puntos a estas alturas, es el único que se salvó con el actual formato

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

«Habrá que inventarse una salida. Ya no hay timón en la deriva», canta Vetusta Morla en uno de sus temas más célebres. La deriva malaguista, cada vez más preocupante en un club sumido en el desgobierno, empieza a cobrar una dimensión deportiva muy peligrosa. Aunque aún forma parte del terreno de la conjetura deliberar acerca de cuántos puntos necesitará el cuadro de La Rosaleda para lograr la permanencia, por pura lógica cuantos más deje de sumar más tendrá que aplicarse en el futuro para compensar su desfase.

La fulminante reacción del Espanyol 2003-04

Su reacción en cifras:

Tras la jornada decimocuarta: Colista, con 8 puntos (dos triunfos, dos empates y diez derrotas).

Al final de la Liga: Decimosexto, con 43, con lo que sumó once triunfos, dos empates y once derrotas en las últimas 24 jornadas.

Jornada a jornada

15ª: Derrota (2-0 con el Atlético).

16ª: Derrota (1-3 del Barcelona).

17ª: Derrota (2-1 en Riazor).

18ª: Victoria (2-0 al Mallorca).

19ª: Victoria (0-1 en Murcia).

20ª: Derrota (3-1 en Anoeta).

21ª: Derrota (1-2 del Betis).

22ª: Victoria (0-1 en Villarreal).

23ª: Victoria (2-0 al Valladolid).

24ª: Derrota (5-2 en Málaga).

25ª: Derrota (2-4 del Real Madrid).

26ª: Victoria (2-1 al Valencia).

27ª: Victoria (1-5 en Vigo).

28ª: Derrota (0-1 del Racing).

29ª: Empate (1-1 en Zaragoza).

30ª: Victoria (2-1 al Athletic).

31ª: Derrota (1-0 en Sevilla).

32ª: Empate (1-1 con el Albacete).

33ª: Victoria(1-3 en Pamplona).

34ª: Victoria (3-1 al Atlético).

35ª: Derrota (4-1 contra el Barcelona).

36ª: Victoria (2-0 al Deportivo).

37ª: Derrota (4-2 del Mallorca).

38ª: Victoria (2-0 al Murcia).

El empate ante el Levante (0-0) del viernes tiene un doble valor negativo. Más allá de ser el primer choque con la puerta a cero y de sumar un punto, el problema estriba en que el Málaga no ganó un partido que estaba en las cuentas de todos y que dejó escapar vivo al Levante, que está a ocho puntos, pero pudo quedarse a cinco. Uno de los conjuntos que por potencial deportivo entra en las quinielas de muchos para pelear hasta el final por la permanencia, se llevó una bombona de oxígeno.

La situación del Málaga, con ocho puntos después de catorce jornadas, es tan peligrosa que solamente hay un precedente en Primera de un conjunto que se salvase con la misma cosecha a estas alturas y, por supuesto, con el actual formato de la competición (número de equipos y premios por puntos).Es el caso del Espanyol de la Liga 2003-04, que en una fenomenal reacción llegó a los 43 puntos al término del torneo. Pasó de ser colista a acabar decimosexto, libre de peligro.

LaLiga, que es el torneo de la regularidad, no se resuelve en tres meses, sino en nueve. Por la misma razón, el Valladolid de aquella temporada, que en estas fechas era undécimo, bajó a Segunda al acabar el decimoctavo. ¿Qué tuvo que hacer el Espanyol para tamaña reacción? Básicamente, dar un golpe de timón y aprovecharse del valor triple de los triunfos, pues ganó once citas de ahí al final de la Liga, por sólo dos empates y once derrotas.

Luis Fernández por Clemente

Tras la décima jornada el club optó por la destitución de Javier Clemente, pues sólo llevaba una victoria y dos empates. La apuesta fue por otro técnico también muy conocido por las dotes de persuasión y la vehemencia en su forma de conducirse. El francés Luis Fernández aportó doce victorias, dos empates y catorce derrotas al Espanyol, suficientes para llevar a buen destino un navío a a deriva.

Era el Espanyol del guardameta Toni (aunque jugó más Lemmens) y jugadores de campo como Tamudo (autor de 19 goles ese curso), Maxi Rodríguez, Pochettino, Domoraud, Wome, Lopo, Jordi Cruyff, Fredson, De la Peña, David García, Tayfun, Morales o Álex Fernández, entre otros.

Pese a la fuerte dependencia de Tamudo, el equipo no fue especulador y trató de ganar en todos los escenarios, aunque eso le costase alguna derrota sonora (un 5-2 en La Rosaleda, sin ir más lejos). Al final, sumó desde la jornada actual 35 de los 72 puntos en juego, casi el 50%. Es posible que el Málaga actual no necesite irse a 43 puntos al término del torneo, lo que vendrá dado por el comportamiento de equipos como el Alavés, Las Palmas, el Deportivo, el Eibar, el Athletic o incluso el Levante, pero el hecho de que sólo uno de los conjuntos con ocho puntos tras catorce jornadas se haya salvado da mucho que pensar.

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