SÍ, UN DESCARTE DEL GETAFE

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Apenas unos minutos después de que subiéramos la noticia a SUR.es y la lanzáramos en las redes sociales (la evolución del periodismo lleva a emplear ahora otros verbos), un amigo me llamó y me espetó: «Ya traemos hasta a un descarte del Getafe». Sí, es innegable: Lacen es un descarte del Getafe. Mi respuesta no pudo ser más contundente: «¿Y qué esperabas?» A mi interlocutor, fiel malaguista, le volví a soltar una perorata a la que los asiduos a esta columna estarán acostumbrados. Vamos, que el Málaga apenas tiene margen de maniobra en lo económico y que está casi liquidado en lo deportivo; que, como escribí, traer a Sandro y Toulalan era una utopía; que los Al-Thani están escondidos, y que el futuro es muy poco halagüeño. Tuve la sensación, de nuevo, de que me explico (que no predico) en el desierto y de que, como otros muchos aficionados, él no quiere ver la realidad. Ya nos pasó aquí en 2005 y 2006, cuando el Málaga incluso nos vetó por llamar al pan pan y a la ruina ruina, y ya saben cómo acabó aquello: el club no desapareció de milagro. Habitualmente se asocia el término 'jeque' a millonario cuando en realidad no se trata más que de una cuestión de linaje. Uno nace jeque como puede nacer infante de España, sin más. Cuando mi añorado José Carlos Pérez nos dejó (el viernes se cumplirán siete años), la previsión de fichajes ya no era tan descomunal: un futbolista de campanillas y cuatro o cinco meritorios. El dispendio de Abdullah Ghubn había derivado en aprietos económicos muy preocupantes (Fernando Hierro, que injustamente se fue por la puerta de atrás, podría escribir una enciclopedia) y Al-Thani ya sabía que el grifo iba a cerrarse. Es decir, fue año y medio de inversión descomunal y disparatada que ha dado paso a más de un lustro (seis años, seis) de agobios, ventas a toda prisa y nula inversión de unos propietarios que ahora viven del club. Por eso, el riesgo se ha ido disparando temporada tras temporada. Por eso, el Málaga tiene que recurrir a descartes y saldos del mercado. Y por eso el equipo, si no gana mañana, tendrá pie y medio en Segunda. Con todo el dolor de mi corazón. Como duele -no lo duden- contar las verdades, aunque muchos aficionados miren hacia otro lado o no reaccionen.

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