Demasiado desgaste para Adrián y Recio

ecio se anticipa de cabeza a Muniain. / Ñito Salas

La falta de un medio de contención que equilibre al equipo pasa factura a los dos interiores, que acumulan muchos metros y el sábado acabaron extenuados

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Ambos acabaron extenuados, incluso uno de ellos con calambres. La falta de un medio de contención de garantías, que equilibre al equipo, comienza a pasar factura partido tras partido a Adrián y Recio, llamados a priori a ejercer de interiores con una vocación ofensiva que de momento ven muy limitada. El sábado, ante el Athletic, el desgaste se acentuó, si cabe, después de la expulsión de Kuzmanovic.

Recio se las prometía felices este verano. En una entrevista con SUR confesaba que no le fascina jugar como medio centro y que las últimas temporadas debió hacerlo por ‘exigencias del guion’. Él prefiere tener llegada al área y opción de rematar o dar el último pase. Igual le sucede a Adrián, cuyas dos temporadas en el Eibar han sido brillantes como aliado de los otros futbolistas de ataque e incluso con una importante aportación goleadora.

Pero la realidad es ahora distinta. A Kuzmanovic le viene grande ser el ‘6’ del equipo por sus características (no es rápido y abarca poco terreno) y Rolón, el fichaje del presidente, necesita jugar muy protegido (como quedó patente en Mestalla). De momento el argentino tiene un ritmo lento, independientemente de que le cuesta chocar y de que no brilla por su juego aéreo.

Ante este panorama, Adrián y Recio asumen la doble función de aparecer en ataque y no descuidarse en tareas defensivas, lo que los lleva a desgastarse en exceso. El sábado, a raíz de la expulsión de Kuzmanovic, ambos tuvieron que renunciar a toda mentalidad ofensiva. El marcador tampoco ayudaba (después se acentuó con el 1-3) y los cambios debieron estar condicionados por la necesidad de al menos igualar la contienda. De ahí la sustitución de Ricca por Juanpi para actuar con un 4-2-1-2 y dos laterales ofensivos (Rosales y Juan Carlos). Incluso, antes del empate a tres, estaba preparado para entrar Keko y la intención era desprotegerse aún más. No quedaba otra. Sólo al final, con la igualada, el entrenador y sus ayudantes entendieron que era necesario apuntalar el bloque con otro medio (Rolón) y fiarlo todo a la explosividad de Rolan.

Para entonces, cuando entró el argentino, Adrián y Recio ya estaban visiblemente agotados, pero el cuerpo técnico entendió que prescindir de uno de ellos, por su veteranía, podía ser muy perjudicial para Rolón y para el equipo. En la fase final ambos se situaron como escuderos del número 5 para evitar paredes o el juego entre líneas que tanto daño había hecho a la defensa con anterioridad.

A la postre los datos reflejaron el enorme esfuerzo que hicieron los dos interiores (esta vez, además, incrementado porque Mula dio síntomas de agotamiento demasiado pronto y hasta se sintió mareado). Adrián fue el jugador del Málaga que más distancia recorrió ante el Athletic, por encima de los 12 kilómetros, y le siguió Recio, que se quedó muy cerca de once. El comienzo de Liga está siendo poco grato para ellos, obligados a hacer demasiado ‘trabajo sucio’ para el equipo.

Fotos

Vídeos