ENCUENTRO DE URGENCIAS

FERNANDO PERALTA

Qué incómodo es utilizar el teclado en estos momentos para opinar sobre la actualidad del Málaga. Próximos a la Semana Santa hay quien piensa que la cofradía del clavo ardiendo es la más afín al conjunto malaguista. Son ya demasiadas las semanas que acumulan los seguidores blanquiazules, a la espera de que, su equipo, consiga una victoria que haga emerger la ilusión en el ambiente de Martiricos.

Necesidades dispares

Sin tiempo para pensar en el último varapalo sufrido en San Mamés, el Málaga tiene una nueva oportunidad para reencontrarse con la victoria. En jornada intersemanal, los blanquiazules tendrán como rival al Sevilla, que tampoco las tiene todas consigo después de la goleada recibida en el Sánchez Pinjuán por parte del conjunto 'colchonero'. Con respecto a la participación liguera, a los blanquiazules se les escapa la categoría si no reaccionan de forma inmediata y continua, y los sevillistas, que tienen su objetivo en los puestos de la Champions, cierran las plazas para la Liga Europa viendo cómo les superan en la clasificación el Valencia y el Villarreal. Encuentro de urgencias para ambos conjuntos, con diferentes objetivos, en puertas del último y definitivo tercio del campeonato.

Más 'mala suerte'

El pasado martes leía a mi siempre admirado Manuel Castillo sobre algo tan recurrente en el mundo de fútbol como es la 'mala suerte'. A la suerte se le suele disfrazar de buena o mala, en función del resultado final. Resultado final que se consigue, o no, en función del acierto. El acierto lleva implícito el trabajo, la perseverancia, la disciplina y la habilidad. La habilidad podría adoptar como sinónimos a la capacidad, la pericia, la cualidad o la astucia. Aptitudes y actitudes que un profesional debe atesorar y mostrar en todo momento, en el día a día, fuera y dentro de los entrenamientos. De forma individual a través de la técnica, el estado físico y el entrenamiento invisible; y de forma colectiva, en la parcela táctica. Una buena colocación táctica facilitará la recuperación del balón tras el despeje del rival, no la buena suerte. Si se emplea la superficie de contacto adecuada, habrá mayor posibilidad de concluir el pase con acierto, no achacárselo a la mala suerte. Si un ariete tiene delante un marco de 7,32 por 2,44 y estrella el balón en el porte, posiblemente haya realizado mal el gesto técnico para el tiro y no que se haya interpuesto la mala suerte. Por esto, 'confiemos en que cualquier día de estos, los negros nubarrones dejen paso a un horizonte luminoso, con grandes dosis de fortuna' o llegue otro jeque con un talonario por estrenar.

Entre la Liga y la Champions

El Sevilla es un equipo con individualidades que pueden desequilibrar un partido en cualquier momento. Conjunto que juega al ritmo que marque, en la parcela de creación, su pareja de medios centros habituales, Banega y N'Zonzi. Si juegan replegados, cuentan en sus bandas con velocidad suficiente para coger a su rival mal situado a la contra, con el acompañamiento por el centro de diferentes alternativas. En el juego combinativo, tiene un peso específico el desdoble de los laterales para provocar superioridad numérica a la hora de afrontar el desborde por la bandas. Además, aprovechan la continua movilidad de los delanteros, con el objeto de crear y ocupar los espacios en la frontal del área rival, contando con la incorporación, desde la segunda línea, de jugadores con buena finalización o un preciso último pase. Inmerso en la Champions League, Montela tendrá que negociar con sus jugadores sobre la participación en la Liga y la prestigiosa y abierta eliminatoria frente Manchester United, aunque el primer paso será sacudirse el repaso recibido por el Atlético del Madrid.

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