UN ESTRIBILLO YA QUEMADO

23.000 abonados, más de 17 millones con las ventas y sólo uno en gasto... Que no sigan hablando de la permanencia

PACO CAÑETE

La afición, por encima del club. Como viene siendo habitual. Hace unas fechas ha superado los 23.000 abonados. El día que las aspiraciones del Málaga sean superiores a las actuales, el registro estará por las nubes. Si en la semana pasada terminé el espacio con una sonora enhorabuena, hoy arranco con un ¡Olé tus...!

En semana y media de preparación eso que llaman ritmo suele quedar lejos. Pero otra nota la pone la técnica, la clase de los profesionales. En este apartado, a pesar de la voluntad, vimos poquito. En la primera parte debutaron Roberto y Borja. El meta cumplió, aunque si el gol se lo hubieran marcado a Kameni, no faltarían críticas. Un inglés, con nombre de colchón, chutó, lo hizo desde el semicírculo del área, el envío no iba muy colocado. De Borja Bastón digamos que estuvo desasistido. En el segundo tiempo entraron Prieto, Baysse y Adrián, discretos. Esto no ha hecho más que empezar. A la temporada se le añade un prefijo temporal, 'pre', a modo de preludio, de comienzo. Lo que no tiene vuelta de hoja es que se han marchado dos elementos básicos en el titular: Sandro y Camacho. Han dejado más de 17 millones en el club y el Málaga ha gastado uno y a plazos.

Que hoy no vengan hablando de la permanencia como aspiración y meta del Málaga actual. Diez años después, ese estribillo está quemado. En fín, si en el capítulo de refuerzos -Meré aparte- colocamos a Juan Carlos y Kuzmanovic, no es para tocar una sola campana. Esto no es un 'bolo' de pretemporada. Termino con una nota positiva: la vuelta de Rosales. ¿Se ha fichado a un lateral, uno, aunque sea para las dos bandas?

exclusiva, de rayas frontales blanquiazules, de la que han dicho y repetido que se aproxima a la de sus orígenes. Cierto que aparece un azul, pero no tan intenso, salvo en los hombros y mangas, como la de hace años. Con esta nueva zamarra, en las confrontaciones con los equipos que visten de blanco no habrá que cambiar. Me costaba asumir que ante el Real Madrid, Sevilla y Valencia la albiceleste se quedaba en los vestuarios porque el Málaga, por caprichos, era casi 'albo'. En otro orden de cosas está la presentación de los jugadores que llegan. Ahora, esos protocolarios actos tienen lugar en espacios inimaginables. Igual se produce en las instalaciones de un equipo modesto, en el Club de Mar en Puerto Banús o en un parque botánico en Estepona.

¿Qué se pretende con esa novedad? Si el objetivo es acercar al club capitalino a la provincia, el gran ejemplo lo tienen en el partido celebrado en Coín. Rotundo éxito de público y ambiente. A las localidades malagueñas hay que llevar fútbol-fútbol. Banús es zona por excelencia de nuestro turismo. La Rosaleda, un marco ideal para presentar al nuevo fichaje. Allí se pueden concentrar miles de abonados de la capital y observar al jugador dándole toques al balón, que es lo suyo. En el estadio, la experiencia obliga, el profesional presentado puede lanzar balones a la chiquillería, como otros recuerdos del club, y todos contentos. El campo de Martiricos huele y sabe a fútbol. Es la casa del Málaga. Y, además, la tienda la tiene en la misma esquina. ¿Piensan que Roberto -otro ejemplo- con la segunda equipación en un parque botánico de Estepona rodeado de orquídeas, tiene alguna relación con nuestro club y sus seguidores, especialmente los niños? En estas entradas de los recién fichados faltó identificación futbolera y sobró 'originalidad'.

Detalle curioso: Roberto y Prieto proceden del club 'periquito', sin que tuvieran mucho que ver en los partidos del once titular. Y ahora llega el turco Cenk, que en las últimas temporadas apenas se ha estrenado tanto en el Besiktas como en el Galatasaray, del que procede. Míchel y Paco Ruiz, el entrenador de porteros, tienen trabajo extra: poner 'finos' a Roberto y a Cenk, que en la campaña anterior chuparon mucho banquillo, con lo que eso debilita el estado de forma. Suerte.

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