La falta de calidad hunde al Málaga

Rolan presiona a Griezmann en presencia de Filipe. /Salvador Salas
Rolan presiona a Griezmann en presencia de Filipe. / Salvador Salas

En el tramo decisivo de siete partidos sólo ha marcado un gol y ha perdido en cinco de ellos por 1-0 ó 0-1

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

«La falta de acierto es una cuestión de calidad y ya está». Aquella frase de Juande Ramos tras el cuarto partido de la pasada temporada, en Las Palmas, levantó una enorme polvareda. El entonces entrenador del Málaga reflexionó sobre la falta de gol con una frase cargada de lógica –hablaba de las carencias ofensivas, no en general– y que ahora viene al pelo para valorar la dramática situación del equipo, con pie y medio en Segunda División y sólo a la espera de una remontada milagrosa. Desde un prisma puramente deportivo –sin incidir en otro factor decisivo, la ausencia de rumbo en el club por la desaparición de su presidente– la conclusión es sencilla: la falta de calidad ha hundido al conjunto de La Rosaleda.

Los números no engañan sobre la causa real del descalabro del Málaga esta temporada: es de largo el peor en ataque en Primera, con sólo 14 tantos en 23 partidos. Con poco más de un tercio del campeonato por delante, el equipo blanquiazul ha acusado desde el principio de Liga la falta de gol y su incapacidad para generar un número más o menos digno de ocasiones por encuentro. El anterior entrenador, Míchel, empleó todas las fórmulas y todos los sistemas posibles, incluso con alternativas en la media punta, con escaso éxito.

En la temporada de su único descenso con la actual denominación llevaba a estas alturas casi el doble de tantos que en estos momentos

A excepción de Borja Bastón, una apuesta a todas luces fallida –aunque conviene aclarar que de salida iba a tener un futbolista de más nivel por delante en el puesto de delantero centro–, el resto de los atacantes (Rolan, Peñaranda y En-Nesyri) no han destacado en el plano profesional por sus cifras realizadoras. Si acaso, tenía mejor bagaje un medio punta, Adrián, pero la desastrosa elección de Francesc Arnau y el propio Abdullah Al-Thani para el puesto de centrocampista de contención obligó a situarlo en esta función. Además, ni Rolan ni Peñaranda se consideran delanteros.

Eibar, la excepción

En el tramo decisivo de la Liga, cuando el Málaga podía dar el salto necesario o hundirse definitivamente, el equipo sólo ha marcado un gol en siete encuentros. Fue en Eibar, en el encuentro en el que tuvo infinitas opciones gracias también al planteamiento suicida del rival y a la falta de reacción de su entrenador. Pero en la otra media docena de compromisos sus carencias no se reducen al capítulo realizador, sino a la incapacidad para crear ocasiones. Y no hay que centrarse en el último encuentro, frente al siempre rocoso Atlético, sino en la visita al Alavés o en la cita en casa frente al ascendido Girona.

Las carencias obligaron a Husillos a cambiar el plan en el mercado invernal: de la previsión de un solo punta se pasó a traer a cuatro

La masiva llegada de atacantes obedece también a la falta de desborde y profundidad

La manifiesta impotencia en las acciones ofensivas llevó al director deportivo, Mario Armando Husillos, a cambiar de forma drástica el planteamiento inicial para el mercado de invierno. Cabe recordar que la idea era incorporar a un central y a un medio centro, y luego, si la economía lo permitía (porque ese ha sido otro obstáculo), un delantero centro. Sin embargo, a la hora de la verdad el hispanoargentino y el entrenador de turno (primero Míchel y después Jose) entendieron que no sólo era problema de remate, sino también de llegada, de profundidad y de desborde. Por esa razón cuando se cerró el plazo (el 31 de enero) llegaron hasta... ¡cuatro atacantes! En el delantero centro Ideye y en los medios punta Samu, Success y Lestienne están depositadas todas las esperanzas de una remontada que se antoja casi imposible por la desventaja y por la propia dinámica del equipo. Ahora sólo queda que recuperen el tono necesario.

La curiosa apuesta de Husillos

En este punto, incluso, llama la atención que Husillos haya apostado por extremos cuando él considera que en el fútbol actual los equipos tienden a huir de este tipo de futbolistas –salvo que sean muy desequilibrantes en esa zona, como considera a Amrabat– y se inclinan por elementos que brillan más por el toque y por generar juego por dentro. No obstante, la profundidad del Málaga es tan escasa que el director deportivo ha tenido que ‘traicionar’ su filosofía de fútbol.

El Málaga seguirá a siete puntos de la zona de permanencia

El Málaga seguirá a siete puntos de la zona de permanencia, después de que perdiera anoche el Levante (3-1) en Mestalla. De esta forma, el cuadro que entrena Muñiz sigue con 20 puntos, frente a los 13 de los blanquiazules. Si bien el Deportivo (17 puntos) aún ha de jugar esta noche (recibe al Betis a las 21.00 horas (Gol), aunque gane sumará como máximo 20 puntos también, que es donde va a quedar la frontera de la zona de salvación. Por tanto, una vez más los rivales en la lucha por no bajar a Segunda echan una mano al cuadro de Jose, al que le sigue faltando lo más importante: ganar partidos para dar valor a los resultados que se dan en otros escenarios de la competición.

A estas alturas es evidente que con un escaso salto de calidad el Málaga habría obtenido puntos que le permitirían estar con no menos de media docena de puntos más y, por consiguiente, incluso fuera de la zona de descenso. Esta temporada al equipo se le han escapado encuentros sistemáticamente por una mínima diferencia. No es sólo en cinco de los siete últimos encuentros (frente a Alavés, Espanyol, Getafe, Las Palmas y Atlético de Madrid). En otros cuatro también cayó por un gol de diferencia, y en varios más fue incapaz de neutralizar el tanto encajado y en el tramo final recibió otro más. Yen algunos, como en el Pizjuán o en Villarreal, tuvo claras ocasiones para ponerse por delante antes que su rival.

Con todo, el dato más elocuente se observa al echar la vista atrás y analizar la cifra goleadora del equipo blanquiazul a estas alturas en la temporada de su único descenso con la actual denominación (como Club de Fútbol). Entonces llevaba 27, casi el doble de los 24 actuales. Con esa cifra otro gallo cantaría. La falta de calidad ha hundido al Málaga... a expensas de un milagro.

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