Un final entre sospechas para el Málaga

Sólo once jugadores de campo, entre ellos tres juveniles, se ejercitaron ayer en La Rosaleda./Salvador Salas
Sólo once jugadores de campo, entre ellos tres juveniles, se ejercitaron ayer en La Rosaleda. / Salvador Salas

Se disparan las especulaciones sobre cuántos jugadores no estarán para el sábado

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Jose tiró la piedra y escondió la mano. Tras el partido frente al Alavés valoró los pitos y críticas a Rosales, uno de los capitanes. «Si alguien en el vestuario no es culpable es él. Ha tenido un comportamiento impecable siempre. No se lo merece». El entrenador salió en su defensa y dejó entrever que no todos habían actuado como el lateral. Una semana después el gaditano se lamentó de tantas bajas para el último encuentro. «Tendremos que tirar de juveniles porque el filial juega el 'play-off' de ascenso». De este modo, contribuyó a disparar los comentarios respecto a que varios jugadores se han quitado de enmedio para ahorrarse el bochorno de los últimos encuentros, y en particular el cierre liguero. Ayer, en el entrenamiento, sólo estuvieron disponibles 13 futbolistas, entre ellos tres juveniles. El resto, en el gimnasio.

El Málaga cuenta con 26 jugadores, pero se da por hecho que muchos no estarán el sábado por sanción o lesión. Jose elude señalar, pero inconscientemente para justificar por qué no alineaba a Rolón sentenció: «Tener minutos ahora no es ningún regalo». Pero los aficionados, evidentemente, sí señalan. Hace tiempo que algunos están 'desaparecidos'. Peñaranda, que no ha brillado por su profesionalidad en año y medio, va y viene con el argumento de que los médicos del Watford siguen de cerca su recuperación. Así lleva toda la segunda vuelta. Casi en el mismo plan está Kuzmanovic, que aparece y desaparece de los entrenamientos, más pendiente de su futuro y de no sufrir otra lesión. Igualmente son eternos los problemas de Juanpi. «Está con problemas en los 'isquios'. Se cayó hace seis semanas y aún no lo veo al nivel deseado», aseguró Jose hace ocho días. Sí estuvo en el banquillo en la visita al Betis, pero repentinamente reaparecieron los problemas físicos.

Tampoco están muy contentos con los capitanes. Recio sólo ha estado cinco partidos disponible en la segunda vuelta. Sufrió un esguince de rodilla, jugó los últimos minutos ante el Celta (cuando escuchó pitos) y recayó. Desde entonces acumula ocho encuentros más sin estar a punto. En el caso de Torres se ha visto muy perjudicado por su vida privada. A estas alturas no es un secreto su relación con la actriz Paula Echevarría, básicamente porque la prensa del corazón sigue minuto a minuto la vida de ella. De los 15 primeros partidos de la segunda vuelta sólo estuvo en el dique seco los cuatro primeros. No obstante, tanta aparición en revistas o imágenes de televisión por sus viajes a Madrid han provocado comentarios en las redes sociales.

El tercer capitán, Rosales, había sido siempre fijo en las convocatorias, pero vio la quinta amarilla ante el Espanyol. Las especulaciones obedecen a que pudo ser amonestado antes y cometió una falta en campo rival, sin sentido y muy lejos del área. Lo mismo le sucedió a Ignasi Miquel, por protestar tras una entrada a un contrario. Jose se ve así sólo con dos defensas disponibles, porque Ricca se recupera de otra operación en un hombro. Un compatriota del lateral, Chory Castro, tampoco estará disponible por una rotura fibrilar. También es una incógnita si Samu podrá jugar frente al Getafe. Hace dos semanas tuvo problemas en un dedo de un pie, y la anterior, molestias en el aductor. De los ocho incorporados en invierno ha sido el que menos ha jugado: siete partidos (y en cuatro de forma casi testimonial). Está por ver si la lista de futbolistas con molestias aumenta... Lo dicho, un final entre sospechas.

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