El hastío en la afición del Málaga estimula la reventa cara al encuentro contra el Real Madrid

Cristiano Ronaldo salta ante Recio la pasada campaña. /Ñito Salas
Cristiano Ronaldo salta ante Recio la pasada campaña. / Ñito Salas

Quedan algo más de 300 entradas en las taquillas, pero el duelo llega algo más descafeinado en términos deportivos

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Sin duda, los bolígrafos Bic están asociados a la vida diaria de numerosas generaciones de españoles. Su relación calidad-precio siempre fue un plus respecto a otras firmas del sector. Por eso sorprende lo caros que se han puesto en determinados portales de anuncios en la web. «Vendo cuatro bolis Bic y regalo cuatro entradas correlativas para el Málaga-Real Madrid», publica uno de ellos, a razón de 100 euros por ejemplar. Y como este ejemplo, muchos más.

La picardía habitual para esquivar una denuncia en la reventa de entradas (de conciertos o espectáculos deportivos) en las webs de anuncios pasa por ofrecer ficticiamente otro producto asequible y aparejarle como regalo el que realmente se pretende vender. El caso es que la reventa de entradas para el Málaga-Real Madrid ha adquirido una dimensión excepcional aupado por las peculiares circunstancias en las que llega el choque.

El canal principal es el portal Milanuncios.com, en el que hay decenas de ofertas distintas de socios malaguistas que ofertan una o más localidades. Los precios (entre 70 y 100 euros la mayoría), lógicamente, no se sitúan por encima de su valor real en taquillas, ya que de esta forma no tendrían salida. No obstante, los abonados que quieren revender entradas en Preferencia o Tribuna cuentan con un argumento a favor, el hecho de que ya no hay oferta de entradas de estos sectores de la grada. En concreto, en Tribuna sólo quedaban ayer tres asientos sueltos y el grueso de los restantes (345) se concentraban en Fondo Sur (217) y Fondo Norte (125), en los sectores más esquinados y altos.

Las entradas para los no socios han tenido un precio entre 100 y 166 euros para este partido, el mismo que se ofertó ante el Barcelona. Aunque en los próximos días pudiera colocarse el cartel de 'no hay billetes' en las taquillas esto no aseguraría el lleno el domingo, porque se puede dar el caso de que una parte significativa de los 25.000 socios decida no acudir al partido. En este sentido, esta ha sido una tónica de la temporada en La Rosaleda. Pese a ser la segunda campaña con una cifra más alta de abonados (tras la 2012-13, la de la participación en la Champions), esto no ha asegurado buenas entradas en el recinto. De hecho, con un 71,3% de ocupación hasta ahora, el recinto de Martiricos se sitúa en el decimotercer lugar en ocupación esta campaña entre los estadios de Primera.

En cualquier caso, una parte de los abonados del Málaga –otra mucho más significativa en número sigue siendo fiel al equipo– se ha propuesto hacer algo de negocio con este tipo de encuentros y amortizar parte del desembolso en el carné de este curso o, incluso en el de la próxima campaña, que seguramente tendrá un importe más reducido en Segunda.

Duelo descafeinado

Incluso la misma tarde del partido es habitual ver a aficionados revendiendo entradas a última hora en los aledaños de la tienda oficial del club, pero ya a precios mucho más prohibitivos –suele coincidir con el papel agotado en las taquillas–. El único factor en contra en esta ocasión es lo descafeinado que llega este partido en términos deportivos. Para el Málaga la permanencia es una utopía (a catorce puntos de la zona de salvación a falta de siete jornadas), y para el Real Madrid, cuarto, el único aliciente es mejorar puestos en la tabla superando al Valencia (a un punto) y al Atlético de Madrid (a cuatro), pero esto no tiene repercusión alguna en el acceso a la Champions de la próxima campaña. Además, Zidane está reservando a algunos jugadores, al ser prioritario el concurso en las semifinales de la presente edición de la competición europea.

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