Por centésimas
En
la temporada de los debutantes llegó el décimo. Debutaba Antonio
Pérez-Gascón Cobos en la presidencia y Antonio Fernández Benítez como
entrenador. Los dos eran igualmente falsos debutantes. El presidente
hacía el número 14. Benítez, entre los entrenadores, aparecía como el
35. Pérez-Gascón fue brazo derecho con Rodríguez López y brazo
ejecutivo con Brinkmann. Benítez, desde su retirada, tuvo tiempo para
ascender al Atlético Malagueño y para actuar como segundo con Viberti y
con Ben Barek. Para este penúltimo ascenso del Club Deportivo Málaga
hubo que recurrir nuevamente al ‘goal average’. Y como siempre que fue
el que decidió, se inclinó del lado malaguista. Pero en ninguno de los
casos anteriores en que este fue el método para resolver un empate fue
tan complicado y difícil. El primer mandatario malacitano no lo veía
tan complicado. De ahí que el ascenso se festejara una semana antes de
que el campeonato pronunciara su sentencia. El empate entre Málaga y
Elche no se solucionaba, como en casos anteriores, por el particular.
Hubo que acudir al general. En los encuentros finales, el titular de La
Rosaleda sumó cuatro importantes puntos. Al Levante, en Valencia, en un
descuento convirtió un 2-1 en un 2-3. Y tras golear al Huelva, se
celebró el ascenso. Matemáticamente no se había logrado. Pero aunque el
Elche, como se pensaba, goleó al Levante, descendido, por 1-6 a
domicilio, y el Málaga perdió por 2-1 en Mallorca, pasó a Primera. Lo
hizo por la corta renta de 0,23 centésimas, que era lo que deparaba el
‘goal average’ general. El ascenso por centésimas orló el estreno del
título de entrenador nacional de Antonio Benítez.
Seis años
habían transcurridos desde el anterior ascenso. Vinieron Juanito,
Esteban y Kubala. Un trío de ases. Estuvieron acompañados en la nómina
por Miguel Ángel Ruiz o Clemente. Luego Kubala pasó del filial a Jaime
Molina y Antonio Mata. Nunca hasta este Málaga de Kubala y sus
estrellas, los aficionados habíamos conocido un Málaga con pretensiones
más frágil en La Rosaleda y más contundente fuera. Castilla, Rayo
Vallecano, Tenerife y Huelva, que sólo aspiraban a la permanencia,
triunfaron en Martiricos. Fuera fue todo lo contrario. Únicamente dos
equipos lograron derrotar al equipo malacitano. En sus desplazamientos
con Kubala se contabilizó el 60 por ciento de los puntos. Cuando Pepe
Sánchez sustituyó al destituido Kubala quedan cinco partidos. Se
celebró el ascenso. Pero matemáticamente tampoco estaba consumado.
Kubala estaba cuestionado desde febrero. En Oviedo el entrenador
ofreció al equipo una prima especial de su pecunio si puntuaban. Hubo
empate. Y hubo, también, una negativa de los jugadores de aceptar el
ofrecimiento de su entrenador. El día que se anunció su cese el ex
seleccionador nacional recibió el escudo de oro y brillantes de la
entidad, y la carta de cese. Fue el primer técnico vinculado a un
ascenso y despedido antes de consumarse matemáticamente.
POR JUAN CORTÉS