Husillos y Míchel prefieren esperar... e insistir con un central o un ‘pivote’

El director deportivo del club, Husillos, ayer. /Salvador Salas
El director deportivo del club, Husillos, ayer. / Salvador Salas

No ven claro apostar de lleno ahora por un lateral izquierdo cuando Ricca y Torres volverán en enero, al margen de que esa inversión limitaría mucho la llegada de las otras piezas

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Fue llegar Mario Armando Husillos de Argentina, ayer por la mañana, y celebrarse la reunión entre el director deportivomalaguista y el entrenador, Míchel, para abordar el mercado de fichajes. Sin duda, la baja de Juan Carlos para lo que queda de temporada ha obligado a analizar sin más demora si los planes previstos –es decir, el deseo de hacerse con un central y un medio de contención– deben variar. En principio, a tenor de lo analizado por ambos, la intención es esperar y, sobre todo, mantener la apuesta por esas dos piezas muy definidas.

Varios clubes argentinos se interesan en Cecchini

Husillos ha podido comprobar durante su estancia en Argentina que Cecchini, el segundo de los descartados cronológicamente –tras el meta Cenk y antes de que se le comunicara a Cifu–, puede tener salida en su país de origen. El exfutbolista de Banfield tiene buen cartel y varios club le han trasladado su interés al director deportivo malaguista. La duda es clara: ¿es conveniente que regrese a su país en vez de curtirse en Europa? Pero su ritmo no garantiza que vaya a jugar en Segunda y tampoco la experiencia con cesiones anteriores de otros jugadores a ligas menores de Europa fue positiva.

De entrada es obligado incidir en el condicionante de más peso. Más allá de que el Málaga tenga ahora la posibilidad de incorporar a un futbolista que compita en España por la baja de larga duración de Juan Carlos –junto a la opción, siempre vigente, de contratar a uno que esté en paro–, todo está supeditado al capítulo económico. Yen estos momentos, como adelantó este periódico, el club sólo cuenta con un margen que ni siquiera llega a los dos millones para acometer operaciones en el mercado invernal.

Sólo tres partidos

Este dato no puede pasar inadvertido, ya que a la hora de pensar en traer a un lateral izquierdo el Málaga no quiere pillarse los dedos. Para empezar, porque sólo sería para disputar los tres últimos partidos del año (no llegaría a la cita del viernes con el Levante). Pero, por encima de todo, porque esa inversión condicionaría la llegada de las otras dos piezas, el central y el medio de contención, que se consideran imprescindibles para rearmar el equipo defensivamente, la verdadera prioridad para los dirigentes del club. Y todo ello sin olvidar que Ricca y Torres estarán disponibles en enero (incluso no se descarta que el uruguayo ya esté disponible para la última cita del año, frente al Alavés en Mendizorroza).

Pesa el condicionante económico: el margen para las incorporaciones ni llega a los dos millones

El Málaga tiene una cantidad disponible para las incorporaciones del mercado invernal y por eso cualquier desembolso en un lateral izquierdo repercutiría en los objetivos ya fijados. Salvo que se tratara de una operación muy rentable –algo inusual por estas fechas–, el club tendría que renunciar casi con toda seguridad al central o al ‘pivote’. Obviamente, una solución sería que el defensa también pudiera desenvolverse como lateral izquierdo en situaciones de emergencia, precisamente lo que está previsto en las próximas semanas con Diego González si no median contratiempos. En principio se descarta la llegada de un solo futbolista para cubrir las dos zonas fundamentales; es decir, que pudiera desenvolverse en el eje de la zaga o como ‘6’, según fuera necesario. Vendrán dos, y si uno de ellos puede actuar en ambas posiciones, mejor.

La otra cuestión que se plantea se centra en si el Málaga pisará el acelerador estos días para hacerse con uno de esos dos futbolistas merced a que ahora tiene la oportunidad de recurrir al mercado español. En este aspecto Husillos y Míchel tampoco quieren precipitarse... a menos que la opción no admita dudas y se ajuste al condicionante económico. A día de hoy una inversión de este tipo sería arriesgada y demasiado elevada –los rivales conocen las necesidades del Málaga y apretarían de lo lindo para sacar tajada–, pero además la situación deportiva del equipo tampoco favorece para convencer a determinados futbolistas.

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