Con Iturra como punto de partida

Iturra controla el balón tras sortear al españolista Gerard Moreno./Salvador Salas
Iturra controla el balón tras sortear al españolista Gerard Moreno. / Salvador Salas

Jose toma como referencia el nivel defensivo de los dos últimos partidos, que ha mejorado con la llegada del chileno

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

En su puesta de largo el nuevo entrenador del Málaga, José González, dejó bastante claro que la referencia a seguir deben ser los últimos partidos. Sin duda, Jose aludía al nivel defensivo ofrecido frente al Espanyol y cuatro días más tarde en Getafe. Y no es casualidad que el equipo blanquiazul concediera en estas dos citas tan pocas ocasiones a sus rivales. La presencia al fin de un medio de contención de garantías, Iturra, ha permitido ver a un equipo más armado y por eso con el chileno se busca el ansiado punto de partida.

El destrozo realizado por los antojos del presidente ha durado casi una vuelta. Ya se sabe, su apuesta por un meritorio de la segunda categoría argentina, Rolón, tras el insólito rechazo a la llegada de un futbolista contrastado (y encima más barato en el coste total de la incorporación), Javi García, como relevo del traspasado Camacho. A ello hay que sumar la decisión del anterior director deportivo, Francesc Arnau, de repescar a Kuzmanovic pese a su grave lesión la pasada temporada, aunque en descargo del catalán cabe apuntar que la intención era que el suizo fuera el teórico suplente porque estaba prevista la llegada de un ‘6’ contrastado.

Negativa... por la edad

Han debido pasar cuatro meses para que el Málaga cuente con un medio defensivo, aunque dentro del sinsentido que se ha vivido en la planificación esta temporada Abdullah Al-Thani argumentó a mediados de agosto que su negativa a la llegada de Javi García obedecía a la edad del murciano (30 años) cuando en diciembre ha dado el visto bueno a Iturra, que por aquellas fechas ya había cumplido 33. El reconocimiento del error no ha podido ser más tácito...

El nuevo técnico busca más equilibrio, objetivo que sólo se alcanzó en los partidos con Adrián como medio de contención hasta su lesión

Para el anterior entrenador, Míchel, fue un constante quebradero de cabeza la falta de un ‘6’ de garantías. La experiencia con Kuzmanovic, jugador de buen toque pero lento y con escaso recorrido, resultó fallida –más allá de que nuevos problemas físicos lo obligaron a perderse nueve partidos consecutivos– y las actuaciones de Rolón se revelaron como la constatación de una apuesta casi suicida en una competición tan exigente como la Liga.

El único periodo de un Málaga más equilibrado se ha vivido con Adrián como medio de contención. Después de dos partidos consecutivos con Rolón como sustituto de Kuzmanovic, el polivalente jugador madrileño fue reconvertido de medio punta a medio centro. Ycon él el equipo se mostró más firme en la medular y, como consecuencia, más solvente en la cobertura. Cabe recordar que fue la etapa de más estabilidad, en la que se produjeron los tres triunfos (precisamente en su estreno como ‘pivote’ llegó la primera victoria, en casa ante el Celta).

Cierto desgaste físico

El objetivo para el mercado invernal era incorporar de inmediato a un medio centro y a un central, y Mario Armando Husillos no tardó en mover fichar. Se fijó en un exmalaguista, Iturra, pero se fijó en él sobre todo porque había competido con regularidad en el Nexaca mexicano (de hecho, había disputado completos en casi todos los partidos desde que llegó y sólo faltó en algunos contados). Y aunque en las dos primeras actuaciones el chileno ha acusado cierto desgaste físico en la recta final –sobre todo, en Getafe–, es evidente que el Málaga ha sufrido menos en defensa y ha concedido menos ocasiones. El Espanyol, más allá de su conformismo, apenas intimidó poco a raíz del temprano 0-1, y en el Coliseum Alfonso Pérez el equipo local sólo contó con una ocasión clara, un disparo cruzado de Jorge Molina en los primeros compases.

En Getafe el elegido por Míchel para jugar como medio centro fue Adrián, con más rigor táctico que Recio, pero sobre todo –según explican en el vestuario– para hacerse más fuertes en el juego aéreo cara a que Jorge Molina participara poco con sus prolongaciones.

Dado que Jose suele emplear un 4-4-2 y la base del equipo pasa por una pareja muy fuerte de medios centro está por ver si el nuevo técnico mantiene a Adrián, opta por Recio para adelantar al madrileño (que brilla por su último pase, aunque al malagueño tampoco le gusta que lo encasillen como ‘pivote’ y prefiere jugar más arriba) o incluso sitúa a su lado a Kuzmanovic, que rinde mejor como acompañante del centrocampista de contención y también es dinámico en el desplazamiento del balón sin tantas exigencias defensivas.

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