Javi García, en el epicentro de un Málaga sin conexión con la cúpula del club

Al-Thani , junto a Míchel en la presentación de este como entrenador del equipo durante la pasada campaña. /Álvaro Cabrera
Al-Thani , junto a Míchel en la presentación de este como entrenador del equipo durante la pasada campaña. / Álvaro Cabrera

Al distanciamiento entre Al-Thani y Arnau se suman las apariciones de agentes que dicen negociar en nombre del jeque por Esteban Rolón o Crisetig

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Hace exactamente dos semanas fue un ‘tuit’ de Míchel el que desembocó en que se reactivaran algunas operaciones. Hoy, catorce días después, las negociaciones por Javi García han servido para dejar al descubierto parte del caos institucional en el que está sumido el Málaga. La respuesta del presidente, Abdullah Al-Thani, al entrenador (vía Twitter, por supuesto) sobre su negativa a incorporar al centrocampista no es más que una muestra de la preocupante falta de comunicación existente en la entidad, acentuada por el distanciamiento entre el jeque y el director deportivo, Francesc Arnau. Estas son las claves de una situación que comienza a ser demasiado tensa.

El jeque ni confía ni delega

Para empezar, es obligado recordar que el Málaga continúa un año y nueve meses después sin director general. Ya cuando el jeque se puso en manos de un grupo de abogados se anticipó que Al-Thani quería dejar vacante ese puesto. Es cierto que sin ocupar ese cargo han tenido responsabilidades cronológicamente Carlos López (luego relegado y posteriormente despedido), Carlos Pérez (que se marchó a trabajar para LaLiga) y el abogado Joaquín Jofre, pero hace meses que el jeque ni confía ni delega. De vez en cuando pide opinión, pero se fía más de sus hijos que de los profesionales del club e incluso se deja llevar más por los comentarios en las redes sociales.

Arnau ya no tiene ‘poder’

El fiasco de algunos fichajes (Santos y Koné, sobre todo) provocó que a mediados de la temporada pasada el jeque (y alguno de sus hijos) ya perdiera parte de su confianza en Arnau. Por eso, Al-Thani se erigió en un director deportivo paralelo y, pésimamente asesorado, optó por la nefasta elección de Marcelo Romero como entrenador. Sólo cuando vio que la caída en picado era irreversible con el uruguayo dio su brazo a torcer. Y así llegó Míchel. Pero la conexión entre entrenador y director deportivo ya no era la misma...

El Ramadán... y las salidas

Desde que terminó la pasada Liga el Málaga está sumido en una parálisis casi permanente en el capítulo de fichajes. Al-Thani se marchó a su país para pasar allí el Ramadán y se mantuvo en sus trece en que cualquier operación de la parcela deportiva debía ser autorizada por él vía correo electrónico. Tanta demora casi echó por tierra la llegada de Baysse (Arnau tuvo que pelear lo indecible para reactivarla) y no sucedió igual con Roberto y Borja Bastón (incluso con Meré) porque los jugadores tuvieron una infinita paciencia debido a que querían venir y, sobre todo, estar a las órdenes de Míchel. El jeque llegó a estar ‘missing’ durante dos semanas y la preocupación se apoderó del club. El presidente tampoco quería empezar a traer jugadores hasta que no se marcharan los descartados y encima estaba muy enfadado por el fracaso del Atlético Malagueño.

Pablo y Cecchini

La realidad es que los contactos entre Al-Thani y Arnau no se producen desde hace semanas. La salida de Pablo ha acentuado esa desconexión, porque el jeque aprovechó una pregunta de un aficionado en Twitter para culpar al director deportivo de la situación creada. Aquel palo en público dejó muy tocado al excapitán. Mientras, el entorno del castellonense asegura que el jugador dio el paso de marcharse porque el presidente no autorizó las condiciones pactadas por el club en su día para la revisión de su contrato (y la consiguiente subida de la cláusula de salida). Sólo cuando Míchel ‘respiró’ en Twitter hubo un cambio de postura del propietario: autorizó la llegada de Cecchini.

El presidente del Málaga prefiere, no obstante, fichar a un joven como Rolón

Rolón, Crisetig...

Pero el Málaga es ahora una bicefalia en el mercado. De un lado, las gestiones de Arnau (el único interlocutor de Míchel, conviene aclararlo), y por otro, la aparición en escena de agentes y personajes que dicen negociar en nombre del jeque, como sucede con los casos de Esteban Rolón, Crisetig y algún otro. Es particularmente llamativo lo que sucede con Rolón, porque es un nombre que nunca ha sido una prioridad en el club (su equipo jugaba la pasada temporada en la Segunda argentina) y por el que los profesionales del Málaga no han mantenido el más mínimo contacto. Es una apuesta de Al-Thani, como sucedió con Mastour.

El acuerdo con el medio es total y su agente tiene autorización del club para negociar

Javi García, otro que espera

Desde hace una semana el Málaga busca, ya con firmeza, un medio centro de contención para suplir a Camacho. Se ha asumido definitivamente que es un riesgo enorme afrontar la temporada con Kuzmanovic como titular tras su larga inactividad y por eso se intensificaron las gestiones por Javi García. Para ello, hubo que echar el resto y se autorizó a su agente a negociar con el Zenit de San Petersburgo. Desde el viernes existe un acuerdo pactado entre todas las partes (el jugador hace un importante esfuerzo económico y el club ruso también rebaja sus pretensiones), pero después de un arduo proceso únicamente falta que Al-Thani lo autorice. A eso aludió Míchel tras el partido frente al Lazio. La respuesta del jeque fue contundente. Él sólo quiere jugadores jóvenes para poder venderlos a corto plazo y no entiende que esa posición en el campo es crucial para andar como experimentos, como se le comenta.

Los jugadores, preocupados

En el vestuario, mientras, los jugadores están muy preocupados. Ya en diciembre Juande se marchó cansado de promesas incumplidas y de ver en entredicho su autoridad. Ahora la plantilla teme que Míchel, pese a su capacidad de aguante, también acabe por tirar la toalla. El madrileño les ha reiterado por activa y por pasiva que no lo hará y que, simplemente, en función de la plantilla el objetivo será uno u otro. La respuesta del jeque al técnico vía Twitter por el ‘caso Javi García’ anteanoche provocó numerosos mensajes de Whatsapp de los jugadores.

Un punta sólo si se va Santos

Otro punto de desencuentro entre el jeque y Arnau se centra en los descartes. En particular, Al-Thani tiene desde hace un año puesto en el punto de mira el fichaje de Santos. Ya en su día vetó la llegada de Cristóforo, así como cualquier operación vinculada a los agentes del delantero uruguayo, y ahora insiste en que sólo se invertirá en un punta cuando salga Santos. Y además exige que este vaya a un equipo de Primera, no de Segunda, porque argumenta que un futbolista por el que se pagó tanto tiene que jugar en la élite. Ningún club de la máxima categoría ha preguntado por él.

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