...Y Jose empieza a pensar en la próxima temporada

Andrés, en un entrenamiento, junto a Kellyan. /Salvador Salas
Andrés, en un entrenamiento, junto a Kellyan. / Salvador Salas

Su decisión de apostar porAndrés en las tres últimas jornadas es su único guiño cara al futuro

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

A tres jornadas para el final, el técnico malaguista, José González, hizo su primer guiño cara al futuro. Por primera vez pensó en las necesidades del proyecto deportivo de la próxima temporada, cuando avanzó en la sala de prensa del Benito Villamarín, cerca de la medianoche del lunes, que Andrés Prieto será la apuesta en la portería en lo que queda de competición liguera, en las citas ante el Alavés, el Espanyol (la única fuera de casa y ante su anterior club) y el Getafe.

«Hoy no era un partido para debutar por el ambiente, un rival difícil... No se habría sentido cómodo, y Roberto se merecía vivir esta situación. Roberto está entre los tres mejores porteros de España y se merece que las cosas le salgan bien, como ha sido hoy y todo el año», declaró Jose para defender a Roberto, explicar su decisión y el hecho que no hubiera salido ya Andrés ante el Betis.

Va de suyo que no ha debido de ser fácil para Jose trabajar en un ambiente muy adverso. Con escasas opciones en lo deportivo y sin ellas desde hace algunas semanas, con los medios de comunicación pendientes de la figura del próximo entrenador, incluso cuando su equipo aún no era matemáticamente de Segunda y él tenía apalabrado seguir en caso de una hipotética (y casi quimérica) permanencia, pero también es verdad que se le ha cuestionado mucho también por su decisión de no dar un giro radical a las alineaciones y convocatorias de los partidos una vez certificado el desastre en el campo del Levante. No ha sido el caso, y en los onces contra la Real Sociedad y el Betis ha seguido habiendo un número importante de cedidos que no van a seguir. Pero Jose defiende que no es el momento de citar a jugadores del filial.

Casi un desconocido

Al menos sí va a apostar por Andrés, que se perfila como la apuesta para la portería en Segunda, quizás en competencia con Kellyan u otro portero que se fiche. Roberto ha de volver al Espanyol. Y Andrés es aún poco menos que un desconocido para el seguidor malaguista, que apenas tiene bien observadas las condiciones de este espigado meta alicantino (1,94 metros), cuñado del futbolista del Real Madrid Lucas Vázquez (están casados con dos hermanas). Ha jugado tres partidos (cinco goles en contra), el del Camp Nou en la Liga (2-0 y con el lunar de haberse parado en el polémico 1-0, después de que el balón rebasara la línea de fondo, pero sin que hubiese pitado el árbitro) y los de la eliminación copera sufrida ante el Numancia (2-1 en Soria y 1-1 en La Rosaleda), y fue sobre todo en la pretemporada cuando dejó más detalles de su valía.

Andrés es un portero sobrio que fue contratado este verano ante la previsión de que el filial ascendiese a Segunda B. Frustrado este objetivo in extremis en la eliminatoria ante el Adarve, el alicantino se convirtió en el tercer portero de la primera plantilla, pero pronto desbancó al segundo, un decepcionante Cenk Gonen, con largos periodos de baja. De hecho, ya ha ido convocado en 33 de las 35 jornadas ligueras. Tras su paso por los filiales del Real Madrid y del Espanyol y con 24 años (no cumplirá los 25 hasta el 17 de octubre), tendrá una buena oportunidad de foguearse en la élite hasta el fin de la Liga, aunque, a excepción del duelo de la última jornada, los otros dos pintan como intrascendentes para los dos contendientes.

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