José González: «La bala del entrenador ya ha caído, ahora son responsables los jugadores»

José González repasa sus apuntes, ayer en la primera sesión de entrenamiento al frente del Málaga. / S. SALAS / PEDRO J. QUERO

El nuevo técnico del Málaga afirma en su presentación que quiere «cambiar las cosas, porque cada maestrillo tiene su librillo»

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORA

José González ya ejerce como entrenador del Málaga en el lugar de Míchel. Pero antes de dirigir su primera sesión tomó tierra en una presentación en la que analizó sus objetivos, explicó sus recetas para buscar el éxito y se mostró optimista, convencido de las dificultades y también de las posibilidades de salir adelante. Acompañado por Mario Husillos y conAntonio Benítez y Ben Barek en la sala de prensa, el nuevo técnico, un gaditano de 51 años, afronta este reto como una oportunidad. Se mostró comprensivo con su antecesor y también quiso ganarse a los jugadores, pero exigiéndoles desde el primer instante. «Soy muy respetuoso con el trabajo de Míchel y sé lo que habrá sufrido. Espero tener más suerte que él. Voy a hacer a los jugadores partícipes de la situación. La bala del entrenador ya ha caído. Ahora ellos son responsables. Tienen que mostrar otra imagen. Creo que lo están dando todo, seguro. Contra el Espanyol el equipo tuvo alma, con futbolistas llorando al final. Son conocedores de la situación», explicó el preparador, que se encontró con el técnico saliente en las oficinas: «He estado hablando con Míchel y se ha ofrecido para lo que necesite, y se lo agradezco». También desveló que se reunirá con Antonio Benítez y Ben Barek para escuchar sus consejos.

José Manuel González López, conocido futbolísticamente como Jose, fue presentado con una camiseta blanquiazul con el ‘9’, su dorsal cuando jugaba en el Málaga en la campaña 95-96 (participó en doce encuentros). Su contrato será por lo que queda campaña y, en el caso de permanecer el equipo en Primera, la siguiente. «Voy a estar este año y el que viene, porque nos vamos a salvar», señaló en su línea optimista, pero siempre moderada, responsable y directamente relacionada con el trabajo que le queda por delante. «Voy a intentar aportar más tranquilidad, que el ambiente esté más distendido, porque es difícil crecer así. Aportaré la ilusión que traigo. Sé que la tarea va a ser difícil, complicada, y necesitaremos a todos. Si nosotros encendemos la llama de la ilusión, el malaguismo también lo hará. Desde que llegué a Málaga sólo encuentro apoyo. Vamos a intentar cambiar cosas, matices, pero siempre desde la perspectiva de asumir los errores que hayan existido», afirmó.

Está convencido de que existe margen de mejora para elevar el rendimiento, lo que puede facilitar la reacción, el deseado cambio de rumbo. «Conozco el equipo, lo he estudiado, y creo que podemos cambiar muchas cosas, porque cada maestrillo tiene su librillo», explicó, a la vez que admitió que no ve un claro responsable de lo ocurrido en el Málaga en los últimos meses. «Cuando un equipo suma sólo once puntos en una vuelta no existe un culpable, sino muchos. Hay que asumir el problema como parte de cada uno», subrayó, mientras que espera sacarle más partido a los futbolistas: «A cualquier profesional le gusta asumir retos en su carrera. Es complicado, pero el equipo, por los motivos que sean, no está dando su justa medida. No creo que podamos nombrar a un futbolista que esté brillando. Buscamos el crecimiento individual en base al grupo. Vamos a darles unos matices para buscar la ilusión. Tienen que disfrutar del entrenamiento para que se vuelvan competitivos».

Calendario

El gaditano prefiere analizar el calendario centrándose en el siguiente encuentro, sin llegar más lejos en sus objetivos, aunque también esté estudiando el trabajo a largo plazo. «Me puedo marcar mi propio camino. Prefiero centrarme en mi trabajo. El de Eibar es nuestro primer reto. Pienso exclusivamente en el próximo partido. Ahí veremos hasta dónde llegamos. Hacer nuestro propio camino y Dios y el fútbol dirán», destacó, a la vez que agregó: «Es lógico mirarlo (el calendario). Esta semana es un poco más larga, y vamos a hacer un par de partidos para hacer correcciones. Serán amistosos de 45 minutos». También habló de su experiencia granadina de hace dos años, en la que el equipo también estaba abajo en la tabla a su llegada y al final logró salvarse. «Nadie creía en ningún futbolista. Y al final salieron traspasados seis o siete. Fueron creciendo en base al trabajo del grupo. Esto lo va a generar el ánimo. Nos centramos mucho en cada partido y tuve la fortuna de ganar los dos primeros al llegar al Granada», aseguró.

Respecto a las razones que lo llevaron a fichar por el Málaga, el entrenador fue contundente: «Mi trabajo me lleva a venir, disfruto con el fútbol. Llevaba desde julio sin equipo. Y, sobre todo, incorporarme al Málaga es un orgullo para cualquier entrenador. La situación es mala, pero, de no haber sido así, no estaría yo aquí». Y relató cómo y cuándo surgieron los primeros contactos para que se incorporara. «Se gesta tras la derrota con el Getafe. Luego llegó la llamada de Mario y en horas se cerró el tema», declaró.

Mario Husillos, por su parte, no quiso quitarle protagonismo al nuevo entrenador con otros asuntos relativos a la plantificación, aunque sí intervino al comienzo de la comparecencia de José González para darle la bienvenida y, además, despedirse públicamente de Míchel, un técnico al que apoyó de una forma total desde que se incorporó al cargo de director deportivo por tercera vez. «Quiero tener un minuto para Míchel. Siempre se intenta cambiar la dinámica, pero le agradezco su profesionalidad y su estancia en el club. Le deseo lo mejor en el futuro», dijo.

Por último ha reconocido que sabe cómo es la afición y que no puede pedirle nada, porque está convencido de que cuenta con su apoyo. «La conozco perfectamente. Pedirle, poco. Está sufriendo, es pasional. A poco que le demos algo va ser trascendental», añadió, mientras que se refirió también a la cantera. «Van a jugar los mejores. No voy a mirar el DNI de nadie. No es una cuestión que vaya a distinguir en las valoraciones. No estamos en época de probaturas, pero si alguien derriba la puerta, tenemos que abrírsela», dijo el técnico para referirse a los jóvenes valores.

El entrenador toma el mando de la plantilla con su primer entrenamiento

Poco tiempo tiene que perder el nuevo Málaga de José González. Por ello, tras su presentación como técnico blanquiazul, dirigió su primer entrenamiento. Lo hizo con retraso, puesto que debía arrancar a la 17.00 horas, pero lo hizo un cuarto de hora más tarde. Algo normal, debido a que el nuevo técnico estaba teniendo su primera toma de contacto con la plantilla en el vestuario.

Tras finalizar las presentaciones, los futbolistas se trasladaron del vestuario de La Rosaleda al campo del Anexo. En ese trayecto se produjo la primera imagen significativa de la tarde; tras salir todos los jugadores, los últimos fueron José González y Peñaranda, que iban conversando entre risas. Técnico y pupilo coincidieron en el Granada, con el que lograron la salvación.

Una vez que todos estaban sobre el césped del Anexo, la plantilla se enfrentó primero a intensos ejercicios físicos, que fueron los principales protagonistas de este debut del entrenador (Sergio Domíguez estuvo al frente de esta parcela) y posteriormente llegó el turno del trabajo con balón.

Mientras tanto, José González observaba a sus nuevos jugadores y estuvo muy conversador con Martín Demichelis, que le puede hacer de ‘cicerone’ en el vestuario, y también su ayudante más directo, el exfutbolista Cortijo.

Desde la banda del terreno de juego, Mario Husillos, Joaquín Jofre y lo consejeros consultivos Martín Aguilar, Antonio Benítez y Ben Barek no perdieron detalle del entrenamiento. Una muestra de que hoy era un día especial en el Málaga, en el que la expectación ha sido máxima.

El Málaga comienza un semana intensa de trabajo con la mente puesta en Ipurua, dónde el lunes (21.00 horas) vuelve a tener una final. El nuevo entrenador blanquiazul dejó muy claro en la rueda de prensa que esta semana es importante para ir adquiriendo ideas. Mañana jugará a puerta cerrada, un encuentro de 45 minutos de duración ante el Laussane suizo. Comienza una nueva etapa en el Málaga, coincidiendo con la segunda vuelta del campeonato. Una vuelta en la que el club ‘se juega la vida’.

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