MAL JUEGO, IRREGULAR ARBITRAJE

MARTÍN NAVARRETE

No es fácil desarrrollar un trabajo aceptable por parte del colegiado cuando el partido muestra el bajísimo nivel de calidad que tuvo el encuentro de ayer. De Burgos Bengoetxea se contagió y no anduvo a la altura que de él se espera. Contemplativo y permisivo, con muchos desajustes en el control del juego y poca habilidad en acciones claras e intranscendentes que provocaban las protestas de jugadores y grada. No me gustó el vasco, pese a que su trayectoria en Primera lo lleva a lucir la escarapela FIFA que lo acredita como árbitro internacional.

Un partido que no planteó dificultad: nada de jugadas en las áreas, que complica mucho la labor arbitral, si estas no se deciden con acierto, y tampoco actitudes violentas de los jugadores en la disputa del balón. De comienzo intentó no complicarse su labor, pero el curso del partido lo llevó por otros derroteros. Aguantó bien en el uso de las amonestaciones. Acertadamente mostró una al equipo malaguista (Luis Hernández) y tres al visitante (Samu, Bardhi y Campaña). Aplicó la ventaja en ocasiones, errando en algunas de ellas, pero consiguiendo otras de buen nivel.

Capítulo aparte y la peor parcela en el conjunto del trabajo del árbitro se la llevó su asistente Núñez Fernández (el de Tribuna). Muy deficiente, lento y con dudas en sus indicaciones, dando la impresión de que hasta que el colegiado no lo autorizara que levantara el banderín, este no lo hacía. Además del cúmulo de errores que propició córners por saques de puerta equivocados, saques de banda confundiendo al infractor... En definitiva, mala ayuda la recibida, y que posibilitó el deslucimiento de la labor general del equipo arbitral.

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