LEVÁNTATE Y ANDA...

MANUEL CASTILLO

En un domingo todavía impregnado de las vivencias y sentimientos de la Semana Santa me asaltó enseguida aquella frase bíblica «levántate y anda». Salvando las distancias (y que Dios me perdone), era aplicable a un Málaga, no muerto pero sí desahuciado, que a duras penas y gracias a un penalti ganaba un partido cuatro meses después. ¿Un milagro? Desde luego que no, pero sí un 'gol-pe' de fortuna que tantas veces le ha faltado al equipo que, jugando bien, perdía al final o en tiempo añadido. Mantengamos la fe perdida. Y recurramos a la frase más repetida las últimas semanas: el próximo partido, en La Coruña, es decisivo; sin duda, resolverá todas las dudas respecto al futuro del Málaga. Sólo en el caso de una victoria en Riazor nuestro sueño de salvación nos llevaría a esperar un triunfo ante el Madrid en La Rosaleda y viajar luego al campo del Levante a jugárselo todo. Si no fuera así, tocaría despertar y volver a la cruda realidad de la 1-2-3.

La lucha está abierta por abajo de igual manera que lo está por arriba en Segunda División por parte de los equipos que aspiran a reemplazar a los que desciendan de Primera. Y entre ellos sólo un equipo andaluz, el Cádiz, porque el Granada parece descolgado del cuarteto líder, aunque con opciones de promoción. Junto a los exprimieras Rayo, Sporting y el referido Cádiz se nos cuela el modesto Huesca, que se sumaría a los Leganés, Getafe, Eibar, Alavés y Girona, todos ellos equipos que dividen todavía más una categoría que comandan Barcelona y Madrid, Messi y Ronaldo con la corte de varios equipos más que ni les hacen sombra. ¿Hasta cuando? Tiempo ha de pasar, en tanto que equipos de solera y tradición en la máxima categoría (Zaragoza, Oviedo, Córdoba, Tenerife, Valladolid, Osasuna...) se debaten un año y otro en esa lucha a la que algunos han llamado infierno. Huyamos de él.

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