El Málaga, ante el duelo nunca deseado

Imagen del partido Málaga-Levante celebrado en La Rosaleda./Ñito Salas
Imagen del partido Málaga-Levante celebrado en La Rosaleda. / Ñito Salas

Envuelto en una dinámica de juego y resultados que no permite ser nada optimista, una derrota en el campo del Levante supondrá su descenso matemático a Segunda

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Está afilada la guadaña y tomadas las medidas del ataúd. Hoy puede ser el día, y no precisamente de una grata noticia. Al filo de las once y media de la noche el Málaga podría ser de Segunda. O no. O el domingo o puede que más tarde. Para superar el 'match ball' de hoy lo tiene claro: evitar la derrota, aunque empatar en su visita al Levante complicaría también el plan de salir indemne el fin de semana.

Las cuentas del descenso matemático soliviantan al aficionado, que ha sufrido ya mucho este curso, y que a estas alturas de la película de terror casi prefiere que llegue cuanto antes, para calmar la agonía. En todo caso, si el equipo empatara, necesitaría ganar el domingo a la Real Sociedad en La Rosaleda y que no lo hiciera el Levante en San Mamés (cita que no se disputará hasta el lunes). Y aún más: si sonara la flauta y venciera esta noche en el Ciutat de Valencia, bastaría cualquier resultado luego ante la Real siempre que no ganara en Bilbao su rival más directo. En definitiva, sería estirar más el sufrimiento.

La dinámica de juego y resultados del Málaga no invita a ser optimista, y hay quienes piensan de un modo maquiavélico y consideran que la plantilla estaría más cómoda pasando por el difícil trance lejos de su estadio que en él, aunque en ese caso no se libraría de exponerse el domingo ante su público. Pero si el Málaga no está boyante, qué decir de su rival. Bien es verdad que ha sido en el último mes cuando ha dado un paso de gigante para salvarse. Llevaba quince jornadas sin ganar, con lo que el club se vio obligado a prescindir de Muñiz, el técnico del ascenso. La confianza en el entrenador del filial, Paco López, sin experiencia en la élite y sobre el que no había grandes expectativas, ha resultado clave a la postre. A su llegada se sumaron diez puntos de doce, nada que ver pues con el estreno de Jose, aunque es lícito destacar que en este trecho el cuadro azulgrana ha salido favorecido con varias decisiones arbitrales clave y ha tenido fortuna en el desarrollo de algún encuentro, sobre todo el del punto de inflexión, el 0-1 en Getafe.

Cuatro altas en la lista

En una semana con tres partidos, José González no descartó ayer algunas rotaciones en su once, aunque no se sabe bien si fue un farol para engañar a su rival. En su convocatoria hubo cuatro novedades: Luis Hernández (que volverá seguramente al once tras cumplir sanción), Diego, Keko y Borja Bastón. Está por ver si el técnico modifica el dispositivo en ataque, con una variante no ensayada antes en el arranque del duelo contra el Real Madrid (el 4-1-4-1), al situar a Lacen y Adrián por delante de Iturra y dejar a Ideye solo en el ataque. También cambió de banda a Chory Castro para situar al jugador más en forma, Rolan, en su puesto más natural, en la banda izquierda.

En el Levante son baja el sancionado Rochina (que apenas ha contado) y los lesionados de larga duración Raúl Fernández, Doukouré, Toño e Iván López, y es duda Pazzini. Vuelve Coke, tras cumplir un partido de castigo, y puede que también Boateng y Luna. El delantero, con una máscara protectora tras haber sufrido hace tres semanas una fractura facial en Girona. El partido es importante también para el Deportivo, que se juega mucho para meterse en la pelea, pues el empate del martes lo ha acercado provisionalmente a cuatro puntos del Levante.

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