Aquel CD Málaga que ascendió a la máxima categoría por primera vez

Los jugadores del Málaga se abrazan tras conseguir el ascenso/
Los jugadores del Málaga se abrazan tras conseguir el ascenso

La subida a la Primera División de la Liga se produjo tras la victoria de la escuadra blanquiazul a domicilio frente al Ferrol en 1949 y el equipo fue aclamado por miles de personas a su regreso a la ciudad

El 17 de abril de 1949, Domingo de Resurrección, está marcado con letras indelebles en la historia del fútbol malacitano y supuso tocar el cielo para la hinchada del C. D. Málaga. Ese día se produjo el primer ascenso del equipo blanquiazul a la máxima categoría del fútbol español. La proeza se consumó en el campo del Ferrol, donde los jugadores malaguistas ganaron tras marcar cinco goles y dejaron en el camino del ansiado ascenso a la Primera División al Granada, la Real Sociedad y al propio Ferrol. Los cinco goles que otorgaron el triunfo al club de La Rosaleda se marcaron en el primer tiempo. Abrió el tanteador el mítico Pedro Bazán. El equipo estaba entrenado por Luis Urquiri, que apenas pudo saborear las mieles del ascenso, puesto que fue relevado por Ricardo Zamora, que había sido un guardameta de reconocida fama nacional e internacional.

Subir a la división de honor del balompié patrio desbordó la alegría de los aficionados malaguistas, en esas postrimerías de la década de los años 40 del siglo XX, una etapa en la que la ciudad estaba aún muy depauperada, con mucha gente que atravesaba por una situación de pobreza y falta de medios. En ese panorama grisáceo, las hazañas deportivas suponían una bocanada de aire fresco y aportaban felicidad a personas que lo estaban pasando mal en su existencia diaria. Y más, como es el caso que nos ocupa, cuando el acontecimiento era una novedad, puesto que el C. D. Málaga jamás había competido en Primera División.

Así pues, el recibimiento que se dispensó a los jugadores, al técnico y a los directivos, encabezados por el presidente de la entidad, Manuel Navarro Nogueroles, fue apoteósico. La expedición blanquiazul llegó a la capital de la Costa del Sol en la noche del martes, después de un largo viaje por carretera en el 'Flecha Azul', el autobús que utilizaba el equipo en sus desplazamientos. Como se recogía en la edición de SUR del 20 de abril de 1949, el ascenso a la máxima categoría de la Liga fue «un acontecimiento de gran magnitud local». El equipo de La Rosaleda recibió infinidad de felicitaciones de toda España de personas que se alegraban de la gesta.

Desde mucho antes de la hora anunciada para la llegada del equipo, miles de aficionados se congregaron en la plaza de Uncibay, donde estaba el local social del C. D. Málaga. Los balcones de esas dependencias se adornaron con banderas y guirnaldas, así como una pancarta que fue confeccionada en la Redacción de SUR. La Banda Municipal de Música, situada frente a donde se encontraban las oficinas de conjunto malaguista, interpretó composiciones, que fueron jaleadas por el bullicioso público.

De pie, Carbelo, Robles, Teo, González, Laborda, Maciá y Bellido; agachados, Esteban Alba (masajista), Azcue, Bazán, Manolo Jiménez, Gamonal y Cabrera
De pie, Carbelo, Robles, Teo, González, Laborda, Maciá y Bellido; agachados, Esteban Alba (masajista), Azcue, Bazán, Manolo Jiménez, Gamonal y Cabrera

Una caravana de coches, camiones, motos y bicicletas se dirigió al santuario de la Victoria para aplaudir al equipo, ya que jugadores, directivos y el cuadro técnico, nada más entrar en la ciudad, acudieron al templo a dar las gracias a la Patrona de Málaga, Santa María de la Victoria. El ruido de las bocinas de los vehículos se fusionó con el de los cohetes lanzados al aire por los hinchas blanquiazules. Las ovaciones se sucedieron una tras otra como reconocimiento por el tan ansiado ascenso.

Los jugadores se arrodillaron ante el altar de la Patrona y el presidente, Navarro Nogueroles; el capitán del equipo, Teo, y los directivos Paco Ramos y Pepe Cabello subieron al camarín de Santa María de la Victoria para ofrecer a la imagen un ramo de flores. A continuación, se cantó la salve, acompañada por orquesta y por coros de Acción Católica. Una vez finalizado el acto religioso, los jugadores subieron al autobús, que se encaminó a la sede malaguista, en la plaza de Uncibay. Allí, tras una copa de vino español, Navarro Nogueroles dirigió unas palabras desde un balcón a las miles de personas congregadas en la plaza.

El siguiente destino fue el Ayuntamiento de Málaga, donde la expedición malaguista fue recibida, entre otros, por el alcalde de la ciudad, José Luis Estrada Segalerva, y el presidente de la Diputación, Baltasar Peña. El regidor estrechó la mano a todos los jugadores y los felicitó efusivamente por el ascenso. Estrada Segalerva pronunció un discurso y anunció la celebración de una recepción oficial, en la que se entregaría a cada jugador un obsequio del Ayuntamiento como recuerdo de la subida de categoría. El alcalde terminó con un ¡viva! al Málaga que fue unánime contestado. Finalmente, todos los asistentes se asomaron al balcón del Consistorio para saludar a la muchedumbre que había en los alrededores del Ayuntamiento.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos