El Málaga cambia sus objetivos y prevé incorporar a dos medios centro

Husillos escucha los comentarios de Antonio Tapia en presencia del asesor jurídico del club, Joaquín Jofre. /Ñito Salas
Husillos escucha los comentarios de Antonio Tapia en presencia del asesor jurídico del club, Joaquín Jofre. / Ñito Salas

El club quiere contar con uno de contención que llegue de inmediato y esperar al mes de enero para traer a otro que sea polivalente en esa zona

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El Málaga no traerá a un solo medio centro en este mercado invernal. El club ha variado en los últimos días sus objetivos iniciales  y prevé contar con dos piezas más en esa zona para afrontar la segunda parte del campeonato, las 21 jornadas previstas entre enero y mayo de 2018. Se pretende que la primera llegue de forma inminente –no se descarta que incluso antes de que acabe la semana– y se trataría estrictamente de un centrocampista de contención (un ‘6’, como se dice internamente en el club) mientras que se esperaría al mes de enero para otro que sea polivalente en esa zona (es decir, uno que pueda hacerlo de ‘6’ y también como acompañante, de ‘8’).

En la entidad de Martiricos consideran que tal vez no baste con un solo centrocampista. Básicamente porque se trata de una zona de ‘alto riesgo’. Las dudas sobre una posible recaída de Kuzmanovic (de momento se ejercita con sus compañeros y ultima su puesta a punto para volver) y también sobre el nivel de Rolón, junto al descarte ya conocido de Cecchini, obligan a apuntalar el corazón del equipo. Primero, para evitar problemas en caso de que coincidan dos o tres contratiempos en esa zona, y segundo, porque se desea que Adrián y Recio vuelvan a tener el papel que inicialmente se preveía; esto es, en posiciones más cercanas a la portería contraria que a la propia.

Disponible ante el Espanyol

Pero, por encima de todo, el reto se centra en contar ya con un ‘pivote’. Tanto el director deportivo, Mario Armando Husillos, como el entrenador, Míchel, quieren que la primera incorporación sea inmediata para que el jugador trabaje con el equipo y esté a disposición del técnico para la primera cita de enero (el fin de semana de Reyes, en fecha aún por determinar, en La Rosaleda frente al Espanyol). Además, sin olvidar que sería demasiado arriesgado encarar el mes más decisivo de la competición –así se considera en el club y en la plantilla– con las piezas justas y muy pendientes de que Adrián y Recio no sufrieran un contratiempo. Cabe recordar que las primeras citas del nuevo año serán frente al Espanyol, Getafe, Eibar y Girona. Y en ellas el Málaga se juega dar un salto muy importante o quedarse estancado de forma muy peligrosa.

Ignasi Miquel, una operación ventajosa que da más libertad

Pese a que el Málaga sólo disponía inicialmente de una cantidad que ni siquiera llegaba a los dos millones para invertir en este mercado invernal, la incorporación de Ignasi Miquel no ha podido ser más ventajosa desde el punto de vista económico. Cabe destacar que el club ha pagado la cantidad fijada en el contrato del central con el Lugo como cláusula de rescisión (en concreto, 350.000 euros). Sin embargo, y como está reglamentado, ha tenido que desembolsar únicamente la parte proporcional correspondiente al número de temporadas por las que ha firmado el futbolista como blanquiazul. En este caso, al tratarse de esta y las tres próximas, la cifra ni llega a los 90.000 euros. Esta operación, claramente ventajosa, da más libertad para afrontar futuras incorporaciones.

Precisamente por esa necesidad acuciante de tener al deseado ‘6’ al menos durante la semana que viene y en la primera de enero la prioridad pasa por que ese futbolista esté compitiendo habitualmente y no llegue falto de ritmo. Evidentemente, de producirse esto último, tanta precipitación no tendría la más mínima rentabilidad.

Una vez consumada esta segunda incorporación (tras el central Ignasi Miquel), el Málaga apostaría por otro futbolista para el centro del campo. Esta es una novedad muy importante, porque hasta ahora sólo se contemplaba que, si era factible, la tercera incorporación fuera un atacante. Pero los responsables deportivos (Husillos y Míchel) quieren evitar que la plantilla esté cogida con pinzas en esa zona. Eso sí, en principio se cree que saldrán opciones interesantes durante el mes de enero, por lo que en La Rosaleda no quieren precipitarse. Además, como ya apuntó SUR, existe cierto optimismo respecto a que uno de los tres extracomunitarios (Rosales, Peñaranda y Rolan) dejen de serlo en las próximas semanas, lo que abriría aún más el mercado.

¿Y el atacante?

Ahora bien, pese a lo expuesto anteriormente, hoy por hoy tampoco puede descartarse la llegada de un atacante. Sería en todo caso una cuarta incorporación, aunque para ello se antoja crucial que la salida de alguno de los descartes sea rentable; es decir, que deje cierta cantidad como beneficio dentro de las cuentas sujetas al límite salarial. Únicamente así el Málaga tendría más capacidad de maniobra y podría afrontar ese otro refuerzo para el segundo tramo liguero.

Una salida rentable de alguno de los descartes también permitiría tener más margen de maniobra para optar a un cuarto refuerzo, un delantero

Conviene recordar que cronológicamente han engrosado la lista de descartes el guardameta Cenk, el centrocampista Cecchini, el lateral derecho Cifu y el delantero En-Nesyri. Además, no es un secreto que Jony se encuentra en el más absoluto ostracismo y que apenas cuenta, por lo que también puede formar parte del grupo de salidas, aunque el Málaga ni ha movido ficha ni tiene una decisión tomada.

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