El Málaga, harto de la indisciplina de Peñaranda

Peñaranda, en una acción en Villarreal. / Agencia Lof
Secreto de sumario

Sus ausencias injustificadas en los entrenamientos han provocado un enorme malestar entre los responsables deportivos y los propios jugadores

Lunes, 12 febrero 2018, 00:44

Desde luego, al margen de la aciaga temporada en el plano deportivo, el Málaga no gana para líos internos. El último caso está protagonizado por Peñaranda, que ya tiene hartos a los dirigentes deportivos e incluso a los propios compañeros de la plantilla por su indisciplina. Sus injustificadas ausencias de los entrenamientos van camino de desembocar en la consiguiente multa, aunque no suponen nada nuevo para el actual entrenador, José González, que en la recta final de su etapa en el Granada ya tuvo problemas con el medio punta venezolano.

Definitivamente parece que Peñaranda se ha ‘desconectado’. Jose sabe bastante de eso, porque hace dos temporadas el venezolano dejó de ser el mismo en el Granada en cuanto firmó su primer contrato como profesional y se apalabró su salida al Watford (entonces el Granada y el club de la Premier League compartían propietario, Gino Pozzo). Su rendimiento decayó considerablemente, comenzaron los rumores sobre algunas situaciones extradeportivas y pasó a ser suplente. El técnico gaditano se decantó entonces por Rochina y Cuenca en las bandas con Success y El Arabi en punta. Sólo una acción desafortunada, en la que un choque fortuito entre Peñaranda y Success acabó con el nigeriano con el pómulo roto, lo devolvió al primer plano.

Descartado, pero...

Peñaranda no ha terminado de cuajar en el Málaga, donde, por cierto, llegó después de una gestión bastante sorprendente en su desenlace. Porque simplemente por estar cedido en el conjunto blanquiazul el venezolano no percibe un poco más de lo que tenía fijado en su contrato con el Watford, sino casi el doble. Por eso, cuando en La Rosaleda fue descartado el pasado mes de mayo –ni su implicación ni su tono físico eran los más idóneos–, el club de la Premier se hizo el remolón (también el agente del futbolista, por supuesto) y dejó pasar los días. La lesión del extremo izquierdo en la final del Mundial sub-20 (en el torneo actuó en la posición en la que él siempre ha asegurado que se siente más a gusto) obligó a la entidad de Martiricos a quedárselo.

 Resulta sorprendente que el venezolano cobre al estar cedido en el Málaga casi el doble que en el Watford

La continuidad de Peñaranda en el Málaga tuvo un coste elevadísimo, en torno a tres millones entre los distintos conceptos, y desde luego no ha tenido reflejo en el terreno de juego pese a que Míchel lo repescó cuando comenzó el campeonato al ver su implicación. Eso sí, fue después de que el futbolista se trajera a su familia más directa a vivir con él a Málaga y de que se pusiera manos a la obra para rebajar considerablemente su peso. Entonces, por primera vez, se detectó entre los responsables del equipo que estaba por la labor.

Aun así, la titularidad de Peñaranda no se reflejó en goles o ‘asistencias’ hasta que una lesión en el ecuador de la Liga volvió a dejarlo en el dique seco. Fue, paradójicamente, coincidiendo con la llegada de Jose, que obviamente esperaba recuperar de él su mejor versión. Sin embargo, ha sucedido todo lo contrario. La actitud del venezolano en las últimas fechas, con ausencias injustificadas en los entrenamientos, va a pasarle factura porque en el Málaga no están dispuestos a que en plena situación de zozobra deportiva el ambiente interno se enrarezca aún más.

Que Peñaranda haya vuelto a ‘salirse del carril’ va a tener consecuencias importantes. La multa al venezolano va a ser importante, aunque, visto el panorama, también es previsible que las opciones de que el venezolano vuelva a vestir la camiseta blanquiazul sean muy escasas. Por no decir nulas.

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