El Málaga da a la puerta 18 el nombre de Andrés Perales, cuidador de La Rosaleda durante décadas

De izquierda a derecha, Abdullah Ben Barek, Andrés Perales, Francisco Martín Aguilar , Antonio Benítez y Basti. / Fran Acevedo.

El club rinde homenaje a un hombre que fue desde masajista del Atlético Malagueño hasta vigilante del estadio por las noches

CARLOS J. MARTÍNEZ

El Málaga ha rendido homenaje a Andrés Perales, el que fuera chófer y encargado de cuidar La Rosaleda durante varias décadas. Le ha dado su nombre a la puerta 18 del estadio de Martiricos, situada en la Avenida de La Palmilla. Precisamente, el lugar por el que acceden a La Rosaleda los autobuses del Málaga y sus rivales. Al acto acudieron los consejeros del club Antonio Benítez, Francisco Martín Aguilar y Abdullah Ben Barek, además del abogado Joaquín Jofre y Basti, en representación de la Fundación Málaga, que fue el encargado de presentar el acto.

«Recuerdo haber comido en su casa muchas veces. Siempre trató muy bien a todos los canteranos», ha comentado Basti sobre su relación con Andrés Perales. Este lo ha sido todo dentro de La Rosaleda, desde masajista del Atlético Malagueño hasta vigilante del estadio por las noches con sus perros y una bicicleta para ir desde Gol a Fondo. «No me esperaba este reconocimiento», ha dicho el homenajeado, que ha añadido que «son muchos años en el club, porque entré con 29 años y he pasado aquí mi vida».

Algo que destacó es la cercanía que existía antes con los jugadores. «Antes había más contacto y hemos vivido muchos momentos en los viajes. Cuando ganábamos lo celebrábamos saliendo por ahí», explicó Andrés Perales. Un homenaje merecido para un hombre que ha pasado la vida en La Rosaleda.

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