El Málaga no se reengancha

Adrián protesta una acción a Undiano Mallenco en la primera parte. /Ñito Salas
Adrián protesta una acción a Undiano Mallenco en la primera parte. / Ñito Salas

Malogra una excelente oportunidad de acercarse al decimoctavo y, en el mejor de los casos, seguirá a seis puntos de la zona de salvación

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

El triste hacer del torero Blas Romero ‘El Platanito’, que lograba vender las entradas de la plaza aunque en realidad el público acudía a mofarse de su actuación, dio lugar al dicho de ‘tienes más oportunidades que El Platanito’, que refleja bien las expectativas infundadas en este Málaga que no consigue reengancharse a la lucha por la permanencia. Las circunstancias no podían ser más propicias que las de este fin de semana, cuando afrontaba una cita en casa ante un conjunto de la zona media, el sorprendente Girona –quizás de lo que menos tiene en juego ahora para luchar por un objetivo– y con serias dificultades para que sus rivales directos puntúen.

Sin embargo, echar cuentas en el Málaga obliga a algo obvio, que el cuadro de La Rosaleda responda. Pero no lo hace. No ha ganado en ninguna de sus seis últimas actuaciones, y sin que se haya tenido que medir en ninguna de ellas a los mejores de la competición (sino al Betis, Alavés, Espanyol, Getafe, Eibar y Girona). Su pobre balance ha sido de dos de dieciocho puntos, ambos sumados por su nuevo entrenador, José González, que ha heredado una plantilla a la deriva y sin confianza alguna en sus posibilidades.

De siete a seis

Jose asumió la responsabilidad de un equipo que ya era colista cuando saltó a jugar en Ipurua, y a siete puntos de la zona de permanencia, y ahora lo tiene a seis, siempre que no puntúe esta noche el Alavés en el Camp Nou, pero sigue siendo insuficiente para ilusionar a la afición y hacer creer a sus jugadores que el sueño es posible. Cada jornada transcurrida sin reacción aleja la meta y acerca el final del plazo, ello sin contar con que la etapa más complicada del calendario en la segunda vuelta está por llegar, al tener que pasar por Martiricos los seis primeros (Barcelona, Atlético, Valencia, Real Madrid, Villarreal y Sevilla).

Frente a la ilusión generada en el debut de Jose en Eibar, cuando el Málaga dispuso de muchas ocasiones al contragolpe y estuvo cerca de ganar (dispuso de ventaja en el marcador un buen tramo del choque), el golpe con la realidad fue más duro ayer. A un primer tiempo simplemente discreto, al nivel de un suficiente raspado, le sucedió una segunda mitad lamentable, en la que el equipo sólo tuvo para amarrar al menos un punto y la pequeña satisfacción de dejar su puerta a cero. Partidos tan cerrados como el jugado ante el Girona se le fueron al Málaga ante el Espanyol (0-1) o en Getafe (1-0). Sin embargo, fue triste apreciar que el equipo apenas tuvo fuerzas e ímpetu para controlar más el duelo en los segundos 45 minutos y pisar el área contraria.

El Girona, un rival que en balonmano hubiera sido castigado con el pasivo en muchas de sus acciones de ataque conduciendo el balón, controló casi a placer, sin que los locales generasen ocasiones claras de peligro. La inquietud real para Bono sólo llegó en un lance del encuentro, en un centro de Chory Castro peinado por Adrián que casi remató a gol Keko.

La decepción tras el 0-0, la incapacidad del Málaga para meterle mano a su rival, la escasez de acontecimientos en el partido, frustra la ilusión que había creado el cambio de técnico en el equipo como solución para dar un vuelco a la situación. A seis puntos del decimoséptimo –en el mejor de los casos– va a resultarle difícil a Jose motivar a su plantilla y convencerla de las opciones de alcanzar el objetivo. Urge reengancharse ya.

Samu, el más aclamado en un debut casi sin opción

La afición reclamó la presencia de Samu, que apenas tuvo veinte minutos en su ‘redebut’ con el Málaga. Los aplausos se hicieron notar cuando se puso a calentar en la banda o cuando Jose lo llamó para el cambio por Keko. Partió, como este, desde la banda derecha, aunque su mejor ocasión estuvo más cerca del otro costado, en un pase lejano al que no pudo responder con un buen control orientado, la única opción de inquietar a Bono. Con apenas un entrenamiento con sus nuevos compañeros, Jose lo convocó y le dio minutos. Su compromiso fue máximo y el respetable está con él. Ahora falta que se reivindique.

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