Un punto para ‘maquillar’ el desastre del Málaga

Un punto para ‘maquillar’ el desastre del Málaga

El Málaga empata en Balaídos y ofrece una mejor imagen por la poca intensidad del rival, pero sigue a un paso de consumar ya el descenso

Antonio Góngora
ANTONIO GÓNGORAENVIADO ESPECIAL.VIGO

Frenazo a la racha de siete derrotas seguidas. Orgullo, profesionalidad y dignidad. Eso ofreció el Málaga en Balaídos, lo que le permitió sumar un punto que pudieron ser los tres si Lestienne hubiera atinado al final en la mejor oportunidad del conjunto de Martiricos (el balón se estrelló en un poste). Empató ante un rival que nunca se mostró superior ni tan siquiera intenso, aunque la Segunda División ya está a la vuelta de la esquina tras quedarse la diferencia con el Levante en trece puntos a falta de nueve encuentros.

El trabajo del equipo blanquiazul (en esta ocasión vestido de naranja) fue mucho más equilibrado, con algunas carencias claras en la faceta creativa y ofensiva. El punto no sirve para mucho, aunque sí ofrece una demostración de orgullo en un momento tan delicado. El Celta dispuso de más ocasiones para ganar el encuentro, pero tampoco exhibió en ningún momento la diferencia que advierte la clasificación, más bien todo lo contrario (la afición viguesa estaba muy enfadada por el mal partido de su equipo).

0 Celta

0 Málaga

El plan del Málaga para este encuentro se quedó en no perder, en ‘maquillar’ de alguna manera el desastre que se avecina para los próximos meses. Completa ya en la segunda vuelta diez partidos, todos con el nuevo entrenador, sumando tres puntos de otras tantas igualadas. Estos números son escandalosos, lo que ha impedido que el equipo tuviera la más mínima opción de reengancharse entre los que aspiran a la salvación de una forma directa. Se mantiene como ‘farolillo rojo’ muy distanciado y completamente hundido.

Jose hizo algunos cambios de entrada, aunque el más sorprendente estuvo centrado en la presencia de Success en el once titular pese a que su rendimiento no había sido el esperado cuando intervino con anterioridad. También alineó a Torres en la izquierda, prescindiendo de Diego González, que era el habitual cuando no estaba Ricca. El arranque fue equilibrado y con un ritmo de juego bajo, muy bajo, con espacios y sin oportunidades para ninguno de los dos equipos.

La movilidad de Rolan y el trabajo de En-Nesyri se presentaban como las mejores armas de un Málaga que tuteaba sin ningún problema a un Celta poco intenso y montando el juego desde atrás, con tranquilidad y sin gran ambición. Chory Castro dispuso de la mejor opción visitante antes del descanso, pero su lanzamiento se marchó fuera. Los locales, sin embargo, inquietaban poco y tampoco brillaban en el centro del campo, mostrándose planos y casi accesibles para los malaguistas.

La escasa aportación por las bandas del Málaga restaba presencia en ataque, aunque el juego de los hombres de Jose llegaba por el centro. Con el cambio de banda de los extremos, Chory Castro aportó más por la derecha, llevando peligro en varias ocasiones. Pero la brillantez de los dos equipos no existía, reduciendo las ‘ocasiones’ a recuperaciones de balón o errores. La lentitud era la nota dominante del partido y, con el paso de los minutos, estaba apareciendo el correcalles.

Lestienne tuvo al final en sus botas el triunfo de su equipo, pero envió el balón a un poste

Parecía que todo se resolvería como consecuencia de un error o el empate sería el resultado final. Y el Celta estuvo cerca de marcar tras una pérdida de Lacen, pero la defensa estuvo muy rápida y llegó a tiempo. Pero el factor campo comenzaba a favorecer al conjunto local, con un ambiente cada vez más ruidoso en busca del triunfo. Un nervioso y protestón Iago Aspas tuvo la mejor ocasión en un disparo que salvó Roberto, aunque luego llegarían otras de los locales.

Jose cambió a los dos extremos en busca de profundidad y equilibrio tras el arreón del Celta. Por momentos neutralizó las embestidas locales. Pese a todo, Maxi Gómez remató solo a las manos de Roberto y poco después Aspas mandó el balón fuera a puerta vacía. Parecía imposible que el internacional español fallara esa ocasión. Pero el Málaga seguía esperando su última oportunidad, algo que llegó, y de qué forma: disparo de Lestienne a un poste. Fue la mejor oportunidad en el momento más adecuado... Aunque al final todo quedó como al comienzo, con el Málaga, que ha sumado cuatro puntos ante el Celta esta campaña, más cerca del descenso y sin un plan claro y constructivo cara a este largo final del campeonato más allá de demostrar cada partido la profesionalidad y despedirse de una forma tanquila de la élite.

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