El Málaga tira la toalla y sigue con Jose

Jose mira al banquillo tras un error durante el encuentro frente al Barcelona. /Ñito Salas
Jose mira al banquillo tras un error durante el encuentro frente al Barcelona. / Ñito Salas

El club ya asume como casi irreversible el descenso a Segunda y no se plantea un cambio de entrenador

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El Málaga mantiene a José González como entrenador. Pero no tanto por convicción como porque asume como casi irreversible el descenso a Segunda División y no ve lógico optar por otro cambio al frente del equipo. Por eso, se intuye que el gaditano continuará en el banquillo hasta el final de la Liga, tal como sucedió con Manolo Hierro en la temporada del único descenso con la actual denominación, la 2005-2006.

Nadie lo afirma públicamente, pero internamente en el Málaga ya se tira la toalla. El propio entrenador dio muestras de ello tras el encuentro e incluso lo hizo el guardameta Roberto, que a mediados de la semana pasada era uno de los más optimistas dentro del vestuario. Ya no es cuestión de pesimismo, sino de realismo. El tren de la permanencia se ha escapado a once puntos –más la distancia a la que también se encuentra ya Las Palmas– y además la dinámica del equipo no puede ser más negativa, con siete derrotas consecutivas y una falta de gol como no se recuerda en la historia del conjunto blanquiazul.

Descartadas las opciones de Tapia o Dely Valdés, la llegada de otro técnico afectaría al tope salarial de la próxima temporada y sería otro obstáculo más

Apuesta fallida

Dado que los propietarios no cuentan absolutamente para nada –ni están ni se les espera, porque desde que el equipo ha caído en picado han desaparecido–, la decisión sobre un nuevo cambio en el banquillo está en manos de los dirigentes del club. Es obvio que la apuesta por Jose ha resultado fallida, porque, más allá de los números (dos puntos, tres goles marcados y 12 encajados en nueve partidos), su estilo no ha convencido, su manejo del grupo deja bastante que desear (con las decisiones sobre las alineaciones y, especialmente, durante los encuentros) y su mensaje en las declaraciones encierra demasiadas contradicciones.

En esta tesitura el Málaga no quiere, como se suele decir, desvestir un santo para vestir otro. De antemano están totalmente descartadas las opciones de Antonio Tapia y Julio César Dely Valdés porque ambos tienen encomendada ahora otro misión. El fuengiroleño debe ‘refundar’ la cantera con el claro objetivo de priorizar la llegada de jugadores más hechos y mejor formados a la élite, especialmente cuando se intuye que la situación económica obligará a tirar de abajo. Respecto al panameño, es deseo de los propietarios que el Atlético Malagueño dé el salto a Segunda B, aunque de poco serviría si no va acompañado de futbolistas con cualidades para el primer equipo (también es cuestionable desde el punto de vista económico en función de la nueva realidad del club).

La única alternativa sería apostar por Pellicer y Demichelis, que forman parte del cuerpo técnico

La única opción en el horizonte como relevo de Jose sería la apuesta por Sergio Pellicer y Martín Demichelis, que ya forman parte del cuerpo técnico (aunque el argentino no tiene con el actual entrenador la misma sintonía que con Míchel en cuanto a estilo y métodos). Pero ya queda apuntado que, salvo que la racha de derrotas se mantenga o que la afición responda de manera unánime sobre un nuevo cambio de entrenador, el Málaga no parece dispuesto a destituir al técnico gaditano.

La clave económica

Otra cuestión fundamental es puramente económica. Y no es menor. La incorporación de otro entrenador y el consiguiente desembolso en los emolumentos afectarían al tope salarial de la próxima temporada. Como ya explicaba este periódico días atrás, el Málaga tiene más que superado el límite debido a las fichas pactadas con los jugadores que tienen contrato en vigor más allá del 30 de junio. Por ese motivo, cualquier movimiento computaría para un ejercicio en el que toda cantidad, por mínima que parezca (250.000 o 300.000 euros), puede permitir una inversión interesante para competir en Segunda.

El milagro pasa por sumar 23 o 24 puntos en las diez jornadas

Las Palmas no puntuó ayer en casa ante el Villarreal (cayó por 0-2) y sigue siete puntos por encima del Málaga (más el ‘goal average’). Es poco consuelo, porque el Levante dejó el sábado el listón de la permanencia a once puntos. A estas alturas todos recurren a la palabra ‘milagro’, ya que para mantenerse en Primera habrá que sumar 23 o 24 puntos en las diez últimas jornadas. Es decir, ganar ocho partidos o hacerlo en siete y sumar dos empates. Por delante quedan Celta, Villarreal, Deportivo, Real Madrid, Levante, Real Sociedad, Betis, Alavés, Espanyol y Getafe.

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