El Málaga-Real Madrid más descafeinado

Casemiro intenta rebañar el balón desde el césped a Chory Castro en el 3-2 de la primera vuelta. /LOF
Casemiro intenta rebañar el balón desde el césped a Chory Castro en el 3-2 de la primera vuelta. / LOF

El cuadro de La Rosaleda tratará de ganar para aplazar el máximo tiempo posible la pérdida de la categoría antes de visitar al Levante

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

El 16 de mayo de 2010 (1-1) el Málaga se jugaba la permanencia y el Real Madrid el título en la última jornada, aunque los blancos dependían de que fallara el Barcelona, cuestión improbable y que no se dio; el último 20 de mayo, también en la cita final del campeonato, el conjunto 'merengue' ganó por 0-2 en La Rosaleda y celebró en Martiricos el título, algo que no sucedía desde 2004 con el Valencia. Son dos ejemplos evidentes de unos Málaga-Real Madrid muy calientes, pero cara al choque de mañana cuesta encontrar alicientes deportivos.

En el bando malaguista la afición sueña con otro triunfo local que palie la tremenda decepción que ha generado la que es la peor temporada histórica del equipo en Primera y un descenso para el que se cuentan ya los telediarios. Así, con catorce puntos de desventaja respecto a la zona de permanencia y siete jornadas en juego (veintiún puntos en disputa), lo normal es el que el Málaga pueda ser oficialmente equipo de Segunda dentro de dos o tres jornadas a lo sumo.

En ningún caso podría darse esta circunstancia el domingo, pero sí el jueves, ya que se celebrará un Levante-Málaga. Una derrota en él certificaría el descenso, salvo que este fin de semana ganen los pupilos de José González y pierda a su vez el cuadro valenciano (que visitará mañana, a las 16.15, al Atlético de Madrid), lo que permitiría llegar al conjunto de La Rosaleda a once puntos de su máximo rival antes de la cita crucial entresemana.

Cuarto, pero sin urgencias

De salir vivo entonces, el Málaga volvería a estar en peligro el domingo 22. Recibe a la Real Sociedad (16.15 horas), mientras que el Levante visitará el lunes 23 al Athletic (21.00). Todo lo que no sea haber reducido entonces la desventaja a doce puntos (si es que el 'goal average' no está perdido) implicaría también el descenso matemático.

Para el Real Madrid la Liga no es la prioridad y sí el concurso en la Champions, cuyas semifinales están a la vuelta de la esquina (el equipo quedó emparejado con el Bayern Múnich, con la ida en Alemania el miércoles 25). De forma sorprendente a estas alturas, el equipo blanco es cuarto en la competición, a un punto del Valencia y a cuatro del Atlético de Madrid, pero se da el caso de que la UEFA a partir de la próxima temporada permitirá a los cuatro primeros de la Liga española acceder directamente a la fase de grupos de la máxima competición continental, con lo que ha desaparecido el aliciente de tratar de evitar la cuarta posición, que obligaba a jugar una eliminatoria previa. A eso hay que añadirle un colchón de quince puntos sobre el quinto clasificado, el Betis, que no pone en peligro alguno acudir a la Champions (estaría también la vía aún abierta de ganar la vigente edición del torneo).

Para el Real Madrid sólo está el honor de acabar lo más arriba posible en el campeonato, algo que tiene a tiro, aunque la segunda plaza parece algo lejana. Se ha dado el caso de que Zinedine Zidane ha decidido recurrir a amplias rotaciones en algunos de los últimos compromisos, y no cabe descartar esta circunstancia en La Rosaleda. Uno de los afectados podría ser Cristiano Ronaldo, que no fue convocado en tres de las cuatro últimas salidas ligueras del equipo, el 1-3 en Leganés, la derrota por 1-0 ante el Espanyol y el 0-3 en Las Palmas.

En esta ocasión puede haber más dudas, ya que el Real Madrid volverá a jugar el miércoles en casa ante el Athletic, pero descansará el fin de semana siguiente (la visita al Sevilla se pospone al estar el cuadro hispalense jugando la final de la Copa del Rey).

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