La máquina de Machín

Pablo Machín y Fernando Hierro, la campaña anterior./Eddy Kelele
Pablo Machín y Fernando Hierro, la campaña anterior. / Eddy Kelele

El Girona, rival del Málaga mañana en tierras catalanas, aspira a la permanencia en su estreno en la máxima categoría

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Con el Girona, debutante hace una semana en la categoría, son ya 37 las provincias españolas representadas alguna vez en Primera. Tardó en llegar el ascenso del conjunto catalán, no menos merecido por su regularidad en los últimos años; a saber, tercero en la Liga 2014-15, cuando un gol del delantero del Lugo Caballero privó del ascenso directo al equipo en el último instante de la jornada final, y el Zaragoza acabó remontando un ‘play-off’ imposible, con 0-3 en La Romareda y un 1-4 en Montilivi; cuarto en la Liga 2015-16, cuando en el ‘play-off’ final Osasuna subió por el valor doble de los goles fuera (2-1 y 1-0 en Pamplona) y segundo la pasada campaña, aunque con un agónico final en el que el colchón de puntos acumulado se fue desinflando peligrosamente.

Un entrenador decisivo

No se ha valorado lo suficiente a nivel nacional la relevancia que ha tenido el soriano Pablo Machín, con nombre y apellido de grandes artistas. El técnico, aún en la denominada ‘rueda de entrenadores’, fue la apuesta del Girona cuando pasaba apuros por la permanencia en el curso 2013-14, y su bagaje se reducía al Numancia. Lograr con plantillas sin grandes presupuestos ni nombres estelares la regularidad mantenida en Segunda merece un aplauso, máxime siendo fiel a un estilo. Y con elegancia y un saber estar en sus maneras que le distingue. Sin duda, una de las propuestas más interesantes de los banquillos nacionales para los próximos años.

Defensa de cinco fija

Machín es muy dado a las rotaciones de jugadores durante la temporada, pero se mantiene fiel a la defensa de cinco, que ya mostró en el Numancia. En el debut ante el Atlético el dibujo fue calcado al del Málaga ante el Eibar, un 5-4-1, pero con matices que le dieron una vertiente mucho más ofensiva. Aday fue un puñal en el ‘carril’ izquierdo, con apoyos puntuales de Borja García volcado en esa banda y creando superioridades ante un indefenso Juanfran. La profusión de centros al área dio valor al juego aéreo de Stuani.

Doce fichajes

En su ascenso era previsible una amplia remodelación de la plantilla. A falta de un ‘nueve’ corpulento que reclama Machín, han llegado doce jugadores: el veterano portero Iraizoz (Athletic); los centrales Bernardo (Middlesbrough) y Muniesa (Stoke City), un futbolista de la tierra; el ‘carrilero’ derecho Maffeo (Manchester City) y los zurdos Planas (Celta) y Mojica (Rayo); el ‘pivote’ Aleix García (Manchester City) y los medios puntas Douglas Luiz (Manchester City) y Boulaya (Bastia); el extremo Marlos (cedido por el Manchester City al Deportivo la pasada campaña) y los atacantes Stuani (Middlesbrough) y Kayode (’pichichi’ en Austria y cedido por el Manchester City). Sólo hubo un pago por traspaso, el de 4,5 millones por Bernardo. Únicamente siguen diez jugadores de la pasada campaña: Bono, el exmalaguista Alcalá, Juanpe, Aday, Pere Pons, Granell, Portu, Borja García, Ramalho y Eloi Amagat, pero los dos últimos podrían salir, como lo hizo esta semana el antequerano Kiko, al Valladolid.

La vinculación con el City

Hay cinco jugadores en la plantilla cedidos por el Manchester City, club que desde hace meses firmó un acuerdo de colaboración que acaba beneficiando a las dos partes. Un malagueño, Brahim, podría estar entre los próximos. Incluso, en los últimos días se han estrechado aún más los lazos. El Girona ha sido adquirido a partes iguales a la empresa francesa TVSE Fútbol, anterior propietaria, por el City Football Group (sociedad que gestiona la red de clubes asociados al City por todo el mundo) y el Girona Football Group, con el 44,3% de las acciones cada uno. Este último grupo está a manos del hermano de Pep Guardiola, Pere, responsable del fracaso deportivo del Granada la pasada campaña con sus directrices sobre fichajes.

Identidad local

Pese a estos manejos, el Girona aún conserva aires locales. Pere Pons y Granell, que mueven al equipo en el centro del campo, son de casa. El segundo, como el malaguista Bravo en su momento, ha jugado en todas las categorías nacionales con el equipo. También el presidente, el exatlético Delfí Geli, es gerundense, como el director deportivo del Málaga, Arnau.

Excelente debut

El Girona gustó mucho en su debut y noqueó por momentos al Atlético de Madrid con un ritmo intenso de juego. Ofrece peligro a balón parado, con centros desde la pierna de Granell, o incluso los que pone Borja García. Sus centrales van bien por alto y buscan ‘peinar’ balones en los envíos para que remate una segunda opción, muchas veces Stuani. Un dato: por primera vez en la ‘era Simeone’, el cuadro colchonero encajó dos tantos de cabeza. Otro jugador a tener en cuenta es el medio punta Portu, ex del Albacete y el Mestalla y que va a más en su progresión. La imposibilidad del Atlético de usar aún el Wanda Metropolitano le ha concedido además al Girona la ventaja de comenzar la Liga con dos duelos en Montilivi, un recinto por ciento muy remozado: gradas supletorias, iluminación, drenaje y zona de prensa.

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