Míchel comienza a impacientarse

Míchel, durante su primera entrevista, concedida a este periódico en marzo. / Salvador Salas

Por primera vez le transmite a Arnau su preocupación por el lento avance en varias negociaciones, especialmente en el capítulo de salidas

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

Pasan los días y el Málaga no termina de cerrar ni fichajes ni salidas. Por eso no debe de sorprender que su entrenador, Míchel, haya comenzado a impacientarse. Sus más allegados reconocen que por primera vez el madrileño está preocupado por el lento avance en diferentes negociaciones y que, dentro de la buena sintonía que mantiene con él, ya se lo ha trasladado al director deportivo, Francesc Arnau.

El entrenador del Málaga insiste internamente en que no quiere empezar la pretemporada en dos semanas con una plantilla saturada de efectivos

Sería exagerado afirmar que Míchel está desencantado, pero ni mucho menos que se encuentra inquieto. Las personas más cercanas al técnico malaguista (un círculo no muy amplio) lo han visto los últimos días más preocupado de la cuenta porque, si bien es cierto que están encarriladas dos incorporaciones (las del guardameta Roberto y el central francés Baysse) y la continuidad de Juan Carlos (ya en propiedad), confiaba en que a estas alturas se hubieran cerrado algunas negociaciones, especialmente en el capítulo de salidas.

Bloqueo en la planificación

Este periódico ya explicaba la semana pasada que varios factores bloquean la planificación del Málaga. El primero, obviamente, es el tope salarial asignado por LaLiga (más conocido por los responsables de los clubes como ‘salario Liga’), aunque está muy vinculado al segundo, la salida de determinados futbolistas con un salario alto. Ahí el ‘caso Camacho’ vivido hace un año por estas fechas pesa más de la cuenta. Porque si algo tienen muy claro en La Rosaleda es que Sandro, con una ficha que ronda los dos millones anuales, se marchará sí o sí dado que su cláusula de rescisión es muy baja (seis millones). En condiciones normales el club podría moverse a sabiendas de que va a contar con ese margen –el ingreso por su salida más la cantidad que se ahorra en los emolumentos–, pero en 2016 se daba por hecho que con el dinero que llegara por la venta del centrocampista al Liverpool se buscarían un portero y un delantero centro rematador. Al final ese movimiento no se produjo y sólo pudo venir Boyko. Y casi regalado.

Se da por segura la marcha de Sandro y eso daría más margen, pero el club evita moverse para que no se repita lo sucedido el año pasado

Ahora el Málaga prefiere moverse con cautela. Según relatan personas de confianza de Míchel a este periódico, la preocupación del técnico no obedece tanto a las caras nuevas. En realidad, en el capítulo de altas la prioridad sería la búsqueda de atacantes, lo que a priori reduce las prisas. Y aunque es cierto que algunas opciones pueden estar a tiro en cualquier momento de arriesgar con el tope salarial, el entrenador blanquiazul se muestra más impaciente por el escaso avance en el capítulo de salidas.

En la lista de descartes están Koné, Mikel, Chory, Santos, Peñaranda y los cedidos Horta, Cifu y Tighadouini

Por encima de todo, Míchel no quiere problemas en el comienzo de la pretemporada. Internamente insiste en la necesidad de que se aligere la plantilla cuanto antes porque no quiere comenzar el trabajo en poco más de dos semanas con un grupo saturado de efectivos; esto es, con más de una treintena de futbolistas si se incluye a los meritorios de la cantera que sean reclutados para esta fase de preparación.

En la rampa de salida

Kameni Portero

No está etre los descartes, pero sabe que su titularidad peligra. Negocia con el Fenerbahçe.

Koné Central

El burkinés no ha cumplido las expectativas. Apenas jugó con Juande y luego ya no tuvo repercusión.

Mikel Central

La falta de contundencia juega en su contra. Se desea que salga cedido para que se foguee.

Chory Castro Extremo

Le queda un año de contrato y tiene una ficha alta. El declive en la segunda vuelta influye en que se le busque salida.

Peñaranda Medio punta

Su llegada como cedido fue un fiasco. Pese al subcampeonato de Venezuela, en el Mundial sub-20 ha vuelto a demostrar su falta de chispa. No se cuenta con él en su segunda temporada a préstamo.

Santos Delantero

Sus carencias técnicas le pasan factura. El problema se centra en que costó muchísimo dinero y las opciones de salida no compensan ni de lejos la inversión realizada.

Cifu Lateral

Llegó para jugar de ‘2’ y fue cedido al Girona, el club del que había llegado. Esta temporada ha estado lesionado una parte de la Liga, pero tampoco ha tenido continuidad.

Horta Extremo

Su salida es cuestión de días porque se trata de una operación vinculada a la compra en propiedad de Juan Carlos. Juega estos días el Europeo sub-21.

Tighadouini Medio punta

En Holanda suele jugar en punta, en un 4-3-3, pero aquí se le etiqueta más como medio punta o extremo. Tampoco cuenta. El problema es que cuesta mucho traspasarlo. Cederlo no trae cuenta.

Ante todo, conviene no llevarse a engaño. Como apuntaba este periódico la semana pasada, la relación de Míchel y Arnau es sumamente cordial. Ambos conversan por telefóno no menos de tres veces al día, porque el técnico quiere estar al tanto de cualquier paso (adelante o atrás, según el caso) y porque el director deportivo considera fundamental que en la planificación exista consenso absoluto entre ambos. Pero lógicamente eso no impide que el entrenador presione al excapitán malaguista, entre otras razones porque ya se sabe que los aciertos o errores en esta época del año marcan la pauta después, durante la temporada.

La situación de Kameni

La lista de descartes (ahora se habla de jugadores a los que el club pretende dar salida) incluye a ocho futbolistas, cinco que han pertenecido a la plantilla esta temporada y tres que estaban cedidos. En ese grupo no se encuentra Kameni, aunque este sabe desde mayo que la llegada de un portero de nivel hace peligrar la titularidad y por eso anda dubitativo con la oferta del Fenerbahçe. Pero sí aparecen jugadores que estuvieron muy por debajo de las expectativas, como el central Koné, el delantero Santos o el medio punta Peñaranda, este último cedido desde enero. Asimismo, tienen complicada su continuidad el central Mikel (se desea que se foguee cedido en un equipo) y el extremo izquierdo Chory Castro (al que sólo le queda un año de contrato y cuyo declive en la segunda vuelta resultó alarmante).

De los tres jugadores que han estado cedidos en otros equipos, ninguno entra en los planes del club. La salida más factible es la de Horta (gracias a que está dentro de la operación por la compra en propiedad de Juan Carlos) mientras que Cifu sí puede tener salida en el mercado. Con Tighadouini habrá que hilar fino porque su fichaje incluía una amortización por cinco años y al Málaga aún debe pagar tres plazos, así que interesaría un traspaso, aunque no a cualquier precio.

Todas estas situaciones han provocado cierta preocupación en Míchel, que, según reconocen sus más cercanos, así se lo ha expuesto a Arnau. Es evidente que a apenas dos semanas del comienzo de la pretemporada la impaciencia del entrenador madrileño sólo menguará si comprueba que el club pisa el acelerador tanto para cerrar las esperadas incorporaciones como para encontrar destino a los diferentes futbolistas descartados.

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