Recio: «Con Míchel tengo más llegada, último pase, remate...»

Recio posa ayer en la terraza del hotel en Garderen, delante de la arboleada que rodea el recinto.
Recio posa ayer en la terraza del hotel en Garderen, delante de la arboleada que rodea el recinto. / SANTISTEBAN

El capitán del Málaga recalca que es «un orgullo y una responsabilidad» llevar el brazalete y deja entrever que se sentía coartado al jugar como 'pivote': «El nuevo sistema me ayuda mucho

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉSGARDEREN (Holanda)

Va a ser el capitán del Málaga la próxima temporada por antigüedad para satisfacción de sus padres o del que siempre fue su máximo defensor dentro del club, Antonio Benítez. Era el momento de conocer más a fondo las causas de la indudable mejoría de Recio en todos los aspectos en la recta final de la pasada temporada. El malagueño se muestra muy sincero en esta entrevista con SUR y habla de su tendencia a acumular tarjetas (hace autocrítica de ello) o de la incomodidad que ha supuesto para él desempeñar en los últimos tiempos el rol de centrocampisra de posición y trabajo táctico cuando sus virtudes siempre habían sido otras. Por eso está muy agradecido a Míchel, porque con el madrileño se ha sentido más liberado, con la opción de disfrutar con la pelota en campo contrario y motivado porque llega a la zona de remate o puede dar el último pase.

-Parece que va a ser el capitán del equipo por antigüedad.

-Va a ser mi octava temporada aquí contando el año y medio en Granada. Al final ha pasado todo muy rápido. Empecé con 19 años aquí y uno va cogiendo experiencia y va conociendo a muchos compañeros. Esa experiencia hace que uno vaya madurando dentro y fuera del campo. He aprendido mucho de buenos capitanes que he tenido aquí, de saber convivir dentro, de que te respeten luego en el campo. Estoy contento, es un orgullo y una responsabilidad como malagueño ser capitán del equipo de tu ciudad.

«Creo que estoy mejorando con las tarjetas; hasta mi mujer me dice: 'Cuando tu hijo sea más mayor y sepa, no puedes tener esa actitud»

-La veteranía siempre suele ser sinónimo de madurez. Y en los últimos 10 partidos de la pasada Liga vimos al Recio más maduro.

-Creo que ha acompañado todo. Aparte de la experiencia y la madurez de los años, también el sistema me ayudó al final de la temporada. Jugar con tres en el centro, con Ignacio (Camacho) de 'pivote' y Pablo y yo por delante, hace que tenga más libertad para llegar, más toque, más posesión en campo contrario, más contacto con los de arriba... Y eso ha hecho que se vea más que jugando en el doble 'pivote', como ocurría años atrás. Ahí tienes que mantener la posesión, darle equilibrio al equipo... Con Ignacio me entendía bien, pero es cierto que con el míster puedo tener más llegada, más último pase, más remate... Ese es el camino a seguir.

-Es como si Míchel lo hubiera visto jugar en el Granada, porque allí rindió a gran nivel con tres medios.

-Es verdad, jugábamos con el mismo sistema y tienes que defender, sí, pero tienes más libertad para atacar. Yo he conseguido mejorar más en el aspecto defensivo, pero me faltaba aparecer más en ataque. Y este sistema me ayuda mucho. En las dos temporadas con Javi (Gracia) estuve contento porque hicimos buena clasificación y yo jugué muchísimos partidos, algunos a gran nivel, pero mis virtudes no se veían tanto en el doble 'pivote', en tareas de contención.

-No me negará que se le ha visto más cómodo, pero también más pausado. Eso de no ver tanto la tarjeta amarilla lo comentan los aficionados...

-Sí, y los que tengo más cerca, como la familia y los amigos, son los primeros que me lo han estado diciendo. Son los primeros que se dan cuenta. Llegaba a casa y mi mujer me decía: «Cuando tu hijo sea más mayor y sepa, tú no puedes tener esa actitud». Pero es verdad que son cosas que me cuesta controlar. Lo estoy intentando mejorar. Yo soy de una manera fuera del campo, pero luego, cuando entro, el carácter y las ganas me llevan a la precipitación, a ganarme tarjetas de manera tonta. Con muchos entrenadores había hablado de eso y Míchel, en cuanto llegó, fue algo en lo que hizo hincapié, que me salía del partido solo por protestas. Lleva su tiempo, pero creo que estoy mejorando. Es muy fácil decirlo, pero luego en el campo con tantas revoluciones me cuesta. Ojalá este año pueda mejorar eso. También los contrarios te van conociendo y saben cómo te pueden meter...

«Míchel, por la cercanía y el trato con los jugadores, es distinto a los entrenadores que he tenido»

-Supongo que también como capitán deberá dar ejemplo de ello. Ya lo ha sido en alguna ocasión. No sé si su tío (jugador en los 80) lo fue alguna vez.

-No sé, porque creo que era el doctor, Juan Carlos. Sí me ha tocado salir de capitán en algún encuentro, como al principio, tras la salida de Weligton, o al final en Anoeta. De pasar de tercer capitán a primero es una responsabilidad, lógicamente, pero es muy bonito. Al final tu familia y tus amigos son malagueños y del Málaga y verme ahí es motivo de felicidad. Mi padre, mi hermano, mi mujer...

-¿Qué ha traído Míchel al equipo? ¿Había tenido algún entrenador como él?

-He tenido entrenadores de muchos tipos y de todos he aprendido mucho y cosas buenas, pero es verdad que Míchel, por la cercanía y el trato con el jugador, es distinto a los que he tenido. Cuando llegó se encontró un equipo al que, aparte de no estar jugando bien, tenía que recuperar psicológicamente. Esa fue para mí una de las claves. Era muy importante que los jugadores recuperaran la confianza y él lo consiguió. Él tuvo mucha culpa en esos dos meses del final de temporada y con el cambio de sistema se vio un equipo más sólido defensivamente y que se veía capaz de ganar en casa y fuera. Ganamos al Barça, al Sevilla, al Celta o al Valencia, empatamos con el Celta...

-Ha habido un cambio generacional en la plantilla. Apenas hay jugadores de más de 30 años, pero sí un grupo amplio entre 26 y 29. Usted, Torres, Luís Hernández, los recién llegados Roberto, Baysse o Adrián... ¿Va a costar mucho en este aspecto?

-No lo creo, porque si algo ha tenido este grupo es que se lo ha puesto muy fácil al que ha venido nuevo o ha venido de abajo. Es más, jugadores que llevan un mes parece que llevan tres meses porque se sienten cómodos y a gusto. En mis siete años siempre ha sido así porque tenemos un grupo muy bueno. El hecho de que conozcan la Liga es importante porque no se necesita periodo de adaptación y en ese aspecto han llegado Borja, Roberto o Adrián. Eso es importante.

-Estamos viendo entrenamientos con una intensidad tremenda. Pese a las buenas sensaciones, todos coinciden con usted en el mensaje de que no hay que ponerse objetivos.

-Y mucho menos después de la experiencia del año pasado. No sé si fue error nuestro o no sé de quién, pero es verdad que se marcaron objetivos y expectativas muy altas. El objetivo nos lo tenemos que marcar nosotros y dependerá de lo que demostremos en el campo que podemos hacer. Al final no vale hablar de boca y decir que vamos a quedar entre los diez primeros cuando luego no seamos capaces de demostrarlo. Quitando a tres o cuatro de arriba, cualquiera puede competir con cualquiera. Lo mismo quedas el 16.º o el 17.º que el noveno o el octavo. Tenemos el ejemplo de los dos años de Javi (Gracia), cuando no nos pusimos objetivos y quedamos noveno y octavo.

-¿Por qué hemos tardado en ver al Recio que apuntaba y en qué aspectos debe mejorar todavía?

-Creo que las dos preguntas tienen relación. Sí que es verdad que en el 'doble pivote', donde he jugado tantos años, haces un trabajo no tan vistoso. El entrenador sí te lo agradece y sabe que ese trabajo es importante para el equipo, pero luego cara al aficionado, y lo entiendo, no es así. Ahora eso ha cambiado con el míster. Cuando jugué el primer partido con él, frente al Barcelona, me dijo que me veía con la virtud de la llegada al área y me pedía que no me quedara atrás. Quería que me soltara en ataque. Y aparte de decírmelo, me lo ha demostrado con el sistema con el que hemos jugado. Cada año y con cada entrenador siempre mejoras, pero mi reto es seguir muchos años en el club y mejorando registros. Me pongo como objetivo llegar más al área, ayudar a los compañeros con goles porque eso hace que el equipo sume puntos y que no dependa sólo de lo que puedan aportar los delanteros.

-Se ha marchado Camacho, pero llegará un sustituto y además en las próximas horas estará aquí Kuzmanovic. De momento se va a librar de jugar como medio centro. Míchel dice que ahí no está usted del todo aprovechado.

-(Ríe) Ayer tuvimos un trabajo táctico con defensa y un 'pivote', en un lado, y con interiores, extremos y puntas, en el otro. 'Charlie' (Mandiá), 'Pelli' (Pellicer) y Martín (Demichelis) me llamaban del otro campo para que me fuera al grupo con los defensas y yo me hacía el loco. El míster me dijo: «No, tú te quedas aquí». Y yo le respondí: «Perfecto». Él sabe que me siento más a gusto con los interiores y por eso digo que es muy cercano. Te dice las cosas como son. Al final del entrenamiento vino sonriendo y me dijo: «De la que te he librado...» Esa comunicación con el míster también hace que uno se sienta más cómodo en el campo.

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