Míchel le pone las pilas al Málaga tras la marcha de Pablo al Villarreal

Pablo, en el momento de subirse ayer al vehículo para abandonar el hotel en Garderen
Pablo, en el momento de subirse ayer al vehículo para abandonar el hotel en Garderen / S. C.

Al-Thani da luz verde a varias operaciones que estaban en punto muerto para incorporar a los cuatro jugadores que completarían la plantilla tras un tuit del entrenador

SERGIO CORTÉSGarderen (Barneveld)

Al final se consumó. Pablo pagó su cláusula de rescision y se marchó al Villarreal, que lo presentará a las 20.15 horas. El centrocampista castellonense abandonó el hotel de concentración en Garderen (Holanda) a las 12.57 horas, aunque en torno a las nueve y media de la mañana los componentes de la plantilla fueron informados de ello porque el ya exjugador blanquiazul se despidió de todos. El enorme varapalo para el Málaga tuvo una respuesta inmediata: un tuit de Míchel ha provocado que el club al fin se ponga las pilas. El presidente, Abdullah Al-Thani, reaccionó ayer a primera hora de la tarde para dar luz verde a varias operaciones que estaban en punto muerto con vistas a completar la plantilla.

El Málaga vive días de convulsión. Desde que este periódico desveló el viernes por la noche en su edición digital (SUR.es) que Pablo iba a pagar su cláusula de rescisión y apuntó al Villarreal como club interesado, se han sucedido diferentes acontecimientos. Más allá de la tremenda repercusión entre los aficionados, con una indignación unánime por tratarse del tercer jugador importante que se marcha (después de Sandro y Camacho), conviene analizar la situación en clave interna. Tanto el entrenador como la plantilla están visiblemente preocupados (nadie lo oculta ya en tierras holandesas), el director deportivo fue dejado a los pies de los caballos por Al-Thani (el jeque pidió que se le preguntara a Arnau por qué iba a vender a Pablo cuando no es un traspaso) y la planificación ha quedado muy en entredicho.

Noticia relacionada

Arnau se incorporó a la concentración malaguista en Garderen el sábado por la noche, teóricamente para permanecer unos días (su maleta así lo delataba), pero su estancia en el hotel Residence Groot Heideborgh apenas duró día y medio. A primera hora de la mañana de ayer el director deportivo tomó un vuelo en Ámsterdam para llegar a Málaga sobre las 12.30 horas.

Dos reuniones

En Garderen se produjeron en ese margen de día y medio dos reuniones entre el director deportivo y Míchel. La primera, fue el mismo sábado por la noche y el entrenador no se anduvo por las ramas. Es cierto que ambos siempre han mantenido una relación cordial y que hablan entre sí con mucha franqueza, pero esta vez el técnico sí incidió en que tanta demora en las operaciones acaban por impedir que se cierren y trasladó de forma más contundente el mensaje que lanzó ante los periodisras hace hoy una semana. Vino a decir que su ilusión y la de los aficionados no termina de verse apuntalada por hechos y le recalcó nuevamente que no ha venido al Málaga como ave de paso, sino con el sueño de contribuir al crecimiento de un proyecto.

El Almería, a la espera de que los agentes de Santos den el visto bueno a su cesión

Santos no cuenta para Míchel, que incluso no lo alineó en Duisburgo y prefirió emplear un sistema en el que tuvieran cabida varios canteranos en vez de otro con dos puntas. El Almería ha apostado fuerte por el uruguayo e incluso lleva esperando varios días cerrar una operación que en principio está bloqueada porque sus agentes (que prefieren la opción del Albacete) no dan el visto bueno a la cesión del delantero.

Esa fue la primera toma de contacto. La segunda fue el domingo por la noche, en torno a las once y en una sala de la planta -1 del hotel. Ahí se trataba de poner nombres encima de la mesa, de valorar las distintas opciones para cada puesto y, sobre todo, de ver en qué situación estaba cada gestión. Pero quedó claro que todo estaba sujeto a que Al-Thani diera luz verde, porque, como ya se ha explicado, el presidente no delega en persona alguna del club y es el único responsable en autorizar todas las operaciones.

La marcha de Pablo tres minutos antes de que comenzara el almuerzo de la plantilla tuvo respuesta casi inmediata de Míchel. «Se nos va Pablo, otro más», fue el comienzo del mensaje en su cuenta de Twitter. La carga de ironía era tremenda. «Se ha despedido de todos con su honestidad y humanidad habitual, llorando de pena y no de alegría. Por algo será», añadió. A renglón seguido, el Málaga y el jeque soltaron el freno de mano y se reactivaron algunas operaciones.

Al-Thani y la revisión fallida

La salida de Pablo estuvo cargada de emoción... y polémica. Porque Al-Thani se pronunció a última hora de la tarde, también en Twitter, para aclarar que la marcha del jugador no se había producido por un retraso en la firma del nuevo contrato. Alegó que el castellonense y su agente rechazaron las dos ofertas realizadas por el club para una mejora de sus emolumentos. Como explicaba el domingo este periódico, después de unos primeros contactos en buena sintonía los posteriores intentos resultaron infructuosos. En el entorno del centrocampista consideran que el proyecto del Malaga no está en crecimiento y que es el momento de buscar un equipo con más aspiraciones.

Pablo, que según sus compañeros «lloró un montón en la despedida», publicó también una carta a los aficionados en la que agradecía que en Málaga le hubieran acogido «con los brazos abiertos». «Los ánimos que me habéis dado siempre me han servido para crecer como futbolista y como persona. Los momentos malos siempre eran menos malos con vuestra ayuda. Con vuestro aliento nada era imposible. Ver La Rosaleda llena de camisetas blanquiazules siempre era un plus a la hora de jugar», apuntó.

Ya sin el castellonense y con 12 millones más en la caja, el Málaga no puede esperar más para completar su plantilla. Y aunque visto lo visto haya que poner la frase siempre en cuarentena, el tuit ayer de Míchel les ha puesto las pilas al club y a la propiedad.

Fotos

Vídeos