La montaña rusa de James Gist

James Gist/
James Gist

Un traspaso inédito en la Euroliga, dos positivos por cannabis y una grave lesión jalonan la carrera del exjugador del Unicaja, referente ahora del Panathinaikos

Juan Calderón
JUAN CALDERÓN

El Unicaja se reencuentra hoy con James Gist. El estadounidense es uno de esos casos por desgracia ya habituales de profesionales que no encajan en el equipo malagueño, pero que luego acaban triunfando en otros equipos. Pero Gist, ahora referente del Panathinaikos, es un caso muy particular y acumula una trayectoria repleta de sobresaltos que no le han impedido ser uno de los mejores ala-pívots de la Euroliga en las últimas temporadas y uno de los jugadores más espectaculares. Dos positivos por consumo de cannabis, protagonista de un traspaso inédito en la Euroliga entre clubes y una gravísima lesión, adornan el historial del ala pívot de 31 años.

Su vida ha sido muy peculiar desde su nacimiento. Su padre era militar y trabajaba en la base aérea de İncirlik en Turquía. Allí nació Gist que se convirtió en el primer estadounidense que nacía en la base, aunque no tiene la nacionalidad turca.

Su primer equipo en Europa fue el Partizán de Belgrado, que lo fichó justo antes de enfrentarse al Unicaja, al que no llegó a medirse en la temporada 2010-2011. En el último partido de la Liga Adriática llegó su primer sobresalto, pues en un control ‘antidoping’ dio positivo por cannabis. La sanción la cumplió durante el verano y eso le permitió comenzar la temporada con el Fenerbahçe. Su paso por Turquía fue discreto, pero el Unicaja lo eligió para el proyecto que comandaba Jasmin Repesa en 2012.

En Málaga no encajó en ningún momento, a pesar de ganar el concurso de mates de la ACB, y ahí llegó otro momento clave en su carrera. El Unicaja quería desprenderse de él, pero su ficha era un problema. La solución fue hacer un intercambio con el Panathinaikos por Andy Panko. Fue la primera operación de este tipo que se realizó en la Euroliga en plena temporada.

En ese momento empezó la larga trayectoria de Gist en el equipo de Atenas. Pero la cabra siempre tira al monte y el estadounidense volvió a dar positivo por marihuana en abril de 2015 en un partido de la Copa de Grecia. La sanción de ocho meses se quedó en seis, y en Octubre de ese año ya estaba jugando otra vez. Pero como se ha comprobado, la vida de Gist está jalonada de altibajos, y en noviembre de 2016 sufrió una grave lesión que lo tuvo en el dique seco seis meses. Completamente recuperado es uno de los pilares del rival de hoy del Unicaja.

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