Malaga CF

Tommy Docherty pudo ser el primer mánager en España

  • Vio desde el palco de La Rosaleda un partido frente al Onteniente

El Malaga luce el galardón de pionero en el fútbol español. Fue el primer equipo que se pasó medio campeonato sin perder y sin ganar (17 empates en 34 jornadas)e inventó un proyecto para haberse convertido en la primera sociedad anónima en España. En 1947 se proyectó. Nadie podía imaginar que muchos años después sería obligada la conversión de los clubes en sociedades anónimas. Hace más de 40 años, en el fútbol español no había ni un solo equipo, ni grande ni pequeño, que tuviera el propósito de encabezar su organigrama con un mánager, como tenían entonces ya todos los equipos ingleses. Esta figura, con Alex Ferguson como prototipo, corresponde al más importante técnico que ordena y manda en los clubes de Inglaterra. El Málaga pudo haber sido el primer club español con un mánager precisamente en una temporada que, como la 69-70, iba a aparecer con letras de oro en la historia del titular blanquiazul.

El equipo estaba en Segunda y se temía, además, que por poco tiempo. Porque la marcha liguera no hacia precisamente pensar que se iba a recuperar el puesto perdido, sino todo lo contrario. En precario, lo mejor que a finales del 69 podía desearse era seguir en la categoría. A finales del año, a las puertas del turrón y los mantecados, los aficionados se hartaron y Moreno de Luna, tras seis años en la presidencia, tuvo que dimitir. Porque sobre el malestar por el traspaso de Fleitas había caído una serie inesperada de marcadores adversos. Y se hizo la luz que iluminó el oscuro horizonte malaguista. Antonio Pérez-Gascón se sacó de la manga un presidente completamente desconocido, al que jamás se le había visto por Martiricos: Antonio Rodríguez López.

Se hizo la luz en el Malaga. Vino Kalmar como entrenador y se encontró el diamante de Viberti. Todo fue diferente. El presidente, como constructor, preparaba en Torremolinos la inauguración del hotel Pontinental. El propietario, el señor Ponti, era destacado miembro propietario de un equipo inglés. Y un día, después de una pequeña bronca a Rodríguez López –parecía obligado el atraso de la inauguración del hotel por la lentitud de las obras– el presidente malaguista, para quitarle las malas purgas al inglés, sacó a relucir el tema del fútbol, la debilidad de Mr. Ponti. Fue la primera vez que se habló de un mánager en el Málaga. Conocedor profundo del fútbol, Ponti recomendó a un escocés, al que conocía más de media Europa. Fue jugador, pero su fama se debía a su trabajo como mánager. Era el Helenio Herrera inglés.

Había realizado una proeza en el hoy grande Chelsea cuando era simplemente un segundón. También el Aston Villa había incrementado su fama balompédica. Fui el primero y el único de los periodistas que esperaba a Docherty en el aeropuerto el domingo 1 de febrero. Llegó a contarme risueño su anécdota en el Rotterdam, al que dirigió en Segunda. «Cuando llegué, respondí a los periodistas que venía a sacarlo de Segunda División. Al terminar la temporada, al despedirme dije, naturalmente, en broma: ‘He cumplido mi promesa. Dije que venía a sacarlo de Segunda, y lo dejo en… Tercera’».

Docherty vio desde el palco de La Rosaleda un partido frente al Onteniente. Posiblemente se hubiera convertido en el primer mánager de la historia del Málaga. Pero desapareció. Días después, en SUR, anunciamos que Docherty había firmado con el Oporto portugués. Nunca más se habló en el C. D. de un manager. Pero que quede constancia de que el primer equipo español que lo intento fue el Malaga. Aunque pretendimos que el presidente nos dijera qué había sido del inglés, nunca nos lo dijo. Ni siquiera comentó qué impresión sacó del encuentro que presencio en La Rosaleda.

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