Malaga CF

Cambio radical en la plantilla

  • El Málaga, durante el verano de 2003, vio marchar a las grandes figuras de su anterior etapa

Después de cinco temporadas, Joaquín Peiró había conseguido formar un grupo de jugadores que con la llegada del nuevo entrenador y la necesidad de iniciar un proyecto diferente iba a sufrir bastantes cambios. El Málaga, durante el verano de 2003, vio marchar a las grandes figuras de su anterior etapa. El guardameta Contreras no renovó su contrato –pese a que en un momento determinado parecía que existía un acuerdo– y firmó con el Betis, Darío Silva fue traspasado al Sevilla, y Dely Valdés, aunque se le ofreció un año más, decidió retirarse del fútbol a los 36 años.

También dejaron el vestuario de La Rosaleda dos jugadores muy carismáticos: Roteta y Sandro. Tanto el primero, uno de los líderes del vestuario por su fuerte personalidad, como el segundo, muy querido por sus compañeros –y qué decir de la afición–, estaban decididos a renovar sus contratos con el club de Martiricos, pero el máximo responsable deportivo del club durante ese periodo, Carlos Rincón, tomó la decisión contraria cuando se vislumbraba la continuidad del defensa y del centrocampista.

Juande Ramos contaba entonces con solo dos jugadores de peso del anterior plantel: Valcarce y Fernando Sanz, que se convirtió en capitán del equipo. El entrenador manchego tuvo que hacer entonces una remodelación en todas las líneas, excepto en el centro del campo, donde el trío formado por Manu, Romero y Miguel Ángel seguía intacto.

En la portería, Arnau tomó el relevo de Contreras. Las lesiones del catalán le dieron la oportunidad al joven Calatayud, que se vio relegado al banquillo cuando el cancerbero catalán volvió. Los fichajes que llegaron cubrieron las posiciones atacantes: Insúa (en la foto inferior), Diego Alonso, Canabal y, ya con la Liga comenzada, Salva. A estos se sumó José Juan Luque, que a pesar de haber coincidido en el Espanyol con Juande no disfrutó de muchos minutos a lo largo de la temporada, ya que el técnico apostó desde el principio por Duda, que además se mostró a un gran nivel, lo que benefició a un rematador como Salva.

Los dirigentes también quisieron contar con la cantera para el nuevo proyecto, y a la ya mencionada incorporación de Calatayud se sumaron las del defensa Juanito y el centrocampista Juan Rodríguez. Este quedó casi inédito mientras que el primero sí dispuso de varias oportunidades como central.

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