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Malaga CF

Juande Ramos quiere que el Málaga juegue más por las bandas

Juande, en el césped de La Rosaleda durante su presentación, con Arnau detrás.
Juande, en el césped de La Rosaleda durante su presentación, con Arnau detrás. / Salvador Salas
  • Su estilo se basará en la profundidad por las alas con extremos y también con la presencia de laterales ofensivos

  • El nuevo entrenador pretende que los medios de los flancos sirvan más centros y eleven su aportación en pases de gol y en tantos

Se suele decir que cada maestrillo tiene su librillo y en principio, a falta de que se confeccione la plantilla como desean el director deportivo y el nuevo entrenador, el estilo del Málaga de Juande Ramos va a ser distinto al impuesto por Javi Gracia. El entrenador manchego quiere que su equipo se muestre más dinámico en ataque, pero sobre todo con más juego por las bandas, que insista una y otra vez en los intentos de desborde.

Sin duda, la mejor temporada como malaguista de Duda fue la 2003-2004, aquella en la que Juande apostó por él pese al fichaje de José Juan Luque. La maravillosa zurda del portugués y su capacidad para encarar, marcharse y centrar con calidad provocaron que se convirtiera en una pieza imprescindible. Él brilló en la izquierda mientras que en la otra banda, ante la falta de continuidad de Manu, el técnico manchego se decantó por Gerardo y también por Edgar, del que aprovechó su potencia. El gran beneficiado fue Salva, que pugnó por el Trofeo Pichichi, debutó con la selección absoluta y hasta soñó con acudir a la Eurocopa.

Keko, Chory, Atsu, Jony...

Ese estilo de fluidez por las bandas y centros al área ha marcado siempre la trayectoria de Juande. Y en su segunda etapa en el Málaga no va a ser menos. Por encima de todo –y en eso coincide con Francesc Arnau–, el equipo necesita a su juicio más proyección por las bandas. De ahí que el excapitán blanquiazul apostara en su primer mes como director deportivo por extremos: llegaron dos (Chory Castro y Atsu) y cerró la contratación para la próxima campaña del sportinguista Jony. Sin olvidar, claro está, que su primer objetivo fue Keko, del Eibar, y que se mantuvieron contactos con el malagueño Samu, aunque su lesión lo frenó todo. Un claro indicio... y también un mensaje para Gracia.

No es un secreto que en sus dos temporadas al frente del Málaga el entrenador navarro ha valorado más en los extremos su capacidad de trabajo que su aportación en ‘asistencias’ y goles. Su frase «trabaja bien» ha sido empleada durante el bienio para bendecir a futbolistas tan dispares como los Samus, Horta, Chory Castro, Juanpi o Pablo, empleados en las alas del medio campo. A la hora de la verdad Gracia siempre antepuso los kilómetros recorridos (probablemente por influencia directa de su preparador físico de confianza, Juan Solla) que la cifra de pases de gol o de tantos marcados por un futbolista. Así sucedió, por ejemplo, con Samu Castillejo.

Esa tendencia a priorizar el trabajo defensivo, la presión y, en definitiva, el equilibrio del equipo llevó a Gracia a no poner en su sitio a Amrabat, en la banda –hasta que el equipo estuvo contra las cuerdas, en Vallecas–, o a apostar en los flancos por jugadores ‘interiores’ y sin capacidad de desborde, como Juanpi o Pablo (ambos incluso coincidieron como titulares en Villarreal). La conclusión fue evidente: el equipo casi siempre tuvo profundidad exclusivamente por la izquierda y, como consecuencia, se resintió la cifra de llegadas claras al área. Y, por lo tanto, fueron mínimas las opciones de remate en casi todos los encuentros.

Ese déficit lo pretende corregir Juande (y también Arnau) con más juego por las bandas. Pero no solo con extremos. También desea inculcar al equipo un estilo basado en las subidas de los laterales, un aspecto que considera muy importante para ganar presencia en campo contrario, tener más líneas de pase y tratar de buscar superioridad ‘por fuera’ con situaciones habituales de dos contra uno.

Evidentemente, una cosa es querer, y otra, poder. El objetivo de Juande y Arnau va a depender sobre todo de que se pueda concluir como ambos desean la planificación de la plantilla, aunque la presencia de Chory Castro y Jony aporta cierta dosis de tranquilidad. Es obvio que, pese a que los extremos juegan a menudo a banda cambiada, falta compensar la derecha. No es un secreto que se ha tanteado nuevamente la opción del malagueño Samu, así que el guion es más que conocido.

Horta y Tighadouini

Lógicamente, quedan dos incógnitas por resolver: Horta y Tighadouini. El portugués siempre se ha mostrado desencantado por el estilo de Gracia. Y no solo él, sino también su agente, el todopoderoso Jorge Mendes, que considera que al joven extremo luso no se le ha sacado partido cuando es un jugador más de desborde y de llegada que de sacrificio y contención. Respecto al joven internacional marroquí, también se quejaba en privado de que el anterior entrenador nunca le había dado la oportunidad de jugar donde él se siente más gusto, en la banda.

Pero la profundidad que busca Juande ‘por fuera’ no se ciñe exclusivamente a los extremos. Los laterales también deben tener un papel estelar y queda constatado con el detalle de que el técnico ha avalado que el Málaga negocie la continuidad de Juan Carlos. Ricca y él serán los elementos en el costado izquierdo de la cobertura mientras que todos confían en mantener a Rosales como titular indiscutible en la derecha. Únicamente falta conocer si Cifu ha progresado lo suficiente estos últimos meses para aspirar a competir en la máxima categoría en una demarcación en la que su experiencia se reduce a poco más de media docena de encuentros. En los dos flancos, igual que en el eje de la zaga, el entrenador malaguista cuenta con el comodín, Torres, un recurso importante también en partidos o situaciones en los que se requiera más consistencia atrás.